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viernes, 6 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DÍA 6

   


       "Que nadie me arrebate las arrugas de mi frente, conseguidas a través del asombro ante la belleza de la vida, o las de mi boca que demuestran cuánto he reído y cuanto he besado. Y tampoco las bolsas bajo mis ojos, en ellas está el recuerdo de cuánto he llorado. 

            Son mías y son bellas".

                  (Elena Lasheras)

jueves, 5 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DÍA 5


   








    

  

 "Pocas tareas son tan parecidas a la tortura de Sisyphus como el trabajo doméstico, con su infinita repetición: lo limpio se ensucia, lo sucio se limpia, una y otra vez, día tras día."

               (Simone de Beauvoir)





     


       “Ninguna mujer tiene un orgasmo abrillantando el suelo de la cocina".
                     
                (Betty Fiedan)





miércoles, 4 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DÍA 4



Nosotras y el mito de Eva:

*** 
Junto a la tumba de Eva, Adán escribió:
“Dondequiera que ella estaba, estaba el Paraíso”.

(El diario de Adán y Eva.- Mark Twain)

***  
“Decidí leer el Corán de principio a fin. Entonces me di cuenta de que era cierto lo que me decía mi tío Sherikh Mamad. Alá no se dirigía a Eva excepto a través de su esposo, Adán, y el nombre de Khadija no se menciona ni una sola vez, aunque había participado en la fundación del Islam y había sido quien encaminó a su esposo para que se convirtiera en el profeta del Islam.

¿Por qué Dios no mencionaba a Khadija y a otras mujeres que habían luchado y muerto, mártires, en los campos de batalla del Islam?”.

(AL-SA'DAWI, NAWAL, en "LA HIJA DE ISIS").

***  
"El género femenino queda así dividido en dos mitades irreconciliables. Eva y María: dos símbolos, dos puntos extremos entre los cuales balancea el hombre el tenebroso péndulo de su vida pasional. Terrible división que condena a la mujer a no ser nunca el ser completo y a marchar por la vida a veces toda cuerpo, a veces toda alma, con una inquietante sensación de inexistencia para la mitad de su ser (...) Pasado el tiempo, la mujer-Eva y la mujer-María se aproximan. Sus imágenes se superponen, se mezclan hasta alcanzar forma y color propios." 

(María Laffitte y Pérez del Pulgar, Condesa de Campo Alange, escritora española).

*** 
“Si Eva hubiera escrito el Génesis, ¿cómo sería la primera noche de amor del género humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y tu marido te dominará. Que todas esas historias son puras mentiras que Adán contó a la prensa.”

(Eduardo Galeano, en  "Patas Arriba")





martes, 3 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- Día 3

      "Vos tenés la bala… Yo la palabra… La bala muere al detonarse… La palabra vive al replicarse".

          (BERTA CÁCERES)




MUJER RIO

       Ella era
mujer tierra,
mujer torrente de agua limpia,
mujer palabra lenca,
mujer resistencia.

Hace un año, ya, 
que la asesinaron.

Las balas son 
mensajes hechos plomo
de la maldad de los dueños
de las hidroeléctricas,
de las mineras,
de los madereros,
de los gobiernos;
de todos los que venden
éste, nuestro mundo,
como si fuera suyo.

Sin embargo,
la tierra regada de injusticia,
florece rebeldía
Aquellas palabras que intentaron silenciar,
resuenan en ecos poderosos 
e inasibles.

El temblor del miedo primero,
se convierte en cientos de rabias organizadas.

Berta vive.
Berta renace en dignidad colectiva.

Berta tornó
en caudaloso río, imparable,
de agua insurrecta.


(Patricia Karina Vergarak Sánchez).








En la madrugada del 2 al 3 de marzo de 2016, cuatro hombres armados dispararon a Berta Cáceres, valiente defensora de los derechos medioambientales e indígenas, en su casa de La Esperanza, en el sur occidental de Honduras. Berta falleció a consecuencia de los disparos poco después de la medianoche en un día aciago para el activismo social.

La activista sufrió una persecución constante durante años, que obligó a parte de su familia a abandonar Honduras durante varios meses y a ella misma a dormir cada noche en un lugar diferente para evitar un posible secuestro.

El 3 de marzo de 2016, varias personas no identificadas irrumpieron en la casa de Berta y la asesinaron. El 30 de noviembre de 2018, el Tribunal Penal Nacional de Honduras condenó a siete hombres por el asesinato de la defensora de derechos humanos y determinó que éstos habían sido contratados por ejecutivos de DESA, empresa que estaba construyendo una hidroeléctrica en territorio indígena lenca.

Berta Cáceres se ha convertido en un símbolo del activismo feminista latinoamericano y de lucha incansable por los derechos ambientales, la defensa del territorio y la equidad de género.









domingo, 1 de febrero de 2026

MARCHA POR EL DERECHO AL TERRITORIO, A LA VIVIENDA Y A LA VIDA.








COMUNICADO:


31 de enero | Cañada Real.


Esta marcha nace de una herida abierta.

Una herida con fecha: 2 de octubre de 2025.

El día en que muchas familias del sector 6 de la Cañada Real recibieron cartas de derribo y desalojo.

Cartas que no traían diálogo.

Cartas que no traían alternativas.

Cartas que traían miedo.

Cartas firmadas por Julio César Santos, alto cargo del Ayuntamiento de Madrid, inhabilitado desde septiembre, pero que en octubre seguía firmando órdenes de derribo.

No es un nombre aislado. Es una política continuada.

Desde 2007, esta misma persona ha impulsado el derribo de cientos de viviendas en la Cañada Real, con una lógica de expulsión, de desgaste, de borrado del territorio.

Pero lo que no sabía es que en 2026 se iba a encontrar con nosotras. Con las mujeres de la Cañada Real. Con las vecinas organizadas. Con una comunidad que ya no se esconde. Con un territorio que se defiende.

Y también con familias que han llevado su lucha a los tribunales y han ganado. Porque ya hemos conseguido dos medidas cautelares que pararon dos derribos y dieron la razón a las vecinas y vecinos.

Por eso hoy marchamos. 

Marchamos por la vivienda. Marchamos por el derecho al territorio.

Marchamos por el derecho a tener derechos. Y marchamos también por el derecho a la rabia. Porque la rabia no es violencia. La rabia es una respuesta legítima cuando te quieren expulsar. La rabia es memoria de todo lo perdido. La rabia es defensa del hogar. La rabia es política cuando nace de la injusticia.

La Cañada Real no es un error urbanístico. No es un espacio vacío. No es tierra disponible.

La Cañada Real es hogar. Un hogar con más de 60 años de vida, construido por familias trabajadoras, por personas  migrantes, por población gitana, por vecinas y vecinos que levantaron vida donde el abandono era la norma.

Hoy marchamos también las personas que vivimos en la Cañada Real, en todos sus sectores. Marchamos porque conocemos el territorio, porque aquí hemos construido nuestras casas, nuestras familias, nuestras redes.

Marchamos porque llevamos más de 30 años defendiendo este territorio, resistiendo distintas formas de acoso: 

criminalización, abandono, violencia administrativa.

Y uno de los acosos más duros que hemos vivido es el corte de suministro eléctrico, que sufrimos desde hace más de cinco años. Un corte que afecta a más de 4.000 personas, la mitad de ellas niñas y niños.

En la Cañada Real vivimos hoy una de las mayores violencias institucionales de este país, en un Estado que se define como progresista. La Comunidad de Madrid y los Ayuntamientos de Madrid y de Rivas son cómplices de este abandono y de esta violencia prolongada.

Primero nos quitan la luz. Después nos abandonan. Y ahora nos imponen la estrategia política más cruel: los desalojos forzosos y el derribo de nuestras viviendas. 

Defender nuestras casas es defender nuestra dignidad. Y no vamos a permitir que nos sigan expulsando del lugar donde vivimos.

Por eso decimos alto y claro: 

CAÑADA SE QUEDA.

Hoy no marchamos solas. Marchamos con otras luchas que saben que lo que ocurre aquí les atraviesa directamente

Marcha con nosotras el movimiento por la vivienda, porque sabe que lo que pasa en la Cañada es la expresión más cruda de la crisis habitacional.

Porque derribar sin alternativa es desahuciar. 

Porque desalojar comunidades enteras es especulación institucional

Defender que la Cañada se queda es defender que la vivienda no es un negocio, es defender el derecho a quedarse, es decir que ningún barrio es sacrificable.

Marchan con nosotras las feministas, porque saben que los derribos también son violencia. Porque cuando se destruye un hogar, quienes más sostienen el impacto son las mujeres. Las que cuidan, las que sostienen la vida cotidiana, las que reorganizan la supervivencia cuando el Estado se retira. Defender que la Cañada se queda es defender el derecho de las mujeres a un hogar seguro, a criar sin miedo, a no vivir bajo la amenaza constante del desalojo. Las feministas marchan porque saben que sin vivienda no hay autonomía, que sin territorio no hay redes, que sin estabilidad no hay libertad. Porque no hay feminismo posible si se acepta que mujeres pobres, migrantes, gitanas, sean expulsadas de sus casas en nombre del progreso.

 Defender que la Cañada se queda es defender un Feminismo popular, antirracista, de barrio, que pone la vida en el centro.

Marchan con nosotras las personas y colectivos LGTBIQ+, porque saben lo que significa vivir con el miedo a ser expulsadas. Porque el derecho a la vivienda también es el derecho a existir con seguridad, a habitar el cuerpo y el territorio sin violencia ni señalamiento.

 Defender que la Cañada se queda es defender que nadie tenga que esconder quién es para poder quedarse en su casa. Porque sin hogar no hay refugio, y sin refugio no hay libertad.

Marchan con nosotras colectivos antirracistas, porque saben que los derribos no caen al azar. Porque cuando se expulsa sin alternativas, cuando se criminaliza un territorio, cuando se niega el derecho a quedarse, el racismo institucional está operando.

 Defender que la Cañada se queda es defender el derecho de las personas migrantes a existir sin miedo, a no ser desplazadas, a no ser tratadas como prescindibles.

Marcha con nosotras la población gitana, porque conoce de sobra la historia de expulsiones, de persecución territorial, de desalojos forzados. Porque la Cañada también es hogar gitano. Y defender que la Cañada se queda es decir basta a siglos de despojo, es defender el derecho a vivir sin ser empujadas una y otra vez fuera.

Marchan con nosotras colectivos ecologistas y vecinales, porque saben que no hay justicia ambiental mientras exista Valdemingómez marcando nuestros cuerpos y nuestros barrios. Porque la incineradora no afecta solo a la Cañada Real. Afecta a Puente de Vallecas, a los barrios colindantes, y llega hasta Arganda del Rey.

Defender que la Cañada se queda es defender el derecho a respirar aire limpio, a no enfermar por vivir cerca de una planta contaminante, a una transición ecológica que no sacrifique territorios.

Marchan con nosotras defensoras de la sanidad pública, porque saben que vivir con desalojos constantes, sin vivienda segura, sin estabilidad, enferma. Porque la salud no empieza en el hospital. Empieza en el hogar. Y sin hogar no hay salud.

Marchan con nosotras defensoras de la educación, porque saben que no se puede estudiar cuando tu casa puede desaparecer mañana. Porque la educación necesita estabilidad, necesita arraigo, necesita territorio. Y sin vivienda no hay derecho a la educación.

Marchan con nosotras las vecinas y los vecinos de toda la ciudad, porque saben que lo que pasa en la Cañada no es un problema ajeno. Porque cuando se permite que un barrio sea expulsado, ningún barrio está a salvo. 

Cañada recuerda al pasado de Madrid, a la historia de sus barrios obreros, pero es también una imagen de futuro. 

Futuro en negativo, porque si la especulación sigue sin freno, cada vez más personas nos veremos abocadas a la 
autoconstrucción. Inventaremos soluciones por fuera del mercado regular de la vivienda y seremos acosadas por 
ello; Futuro en positivo, porque cuando los lugares así resisten y se estabilizan, crean cooperación y vida digna frente a la expulsión permanente.

Por eso Defender que la Cañada se queda es defender el derecho a vivir en una ciudad que no expulsa a quienes 
la sostienen, que no sacrifica territorios para ocultar la pobreza.

Las vecinas y los vecinos marchan porque entienden que la ciudad es un bien común, que el derecho a la vivienda no puede depender del barrio en el que vivas, ni del origen, ni de la renta. Porque Madrid no puede llamarse justa si permite que la Cañada desaparezca.

Hoy marchamos juntas porque entendemos algo esencial: todas estas luchas están conectadas. Derribar viviendas no es una solución. Desalojar familias no es política social. Desplazar comunidades no es progreso. No aceptamos que se decida sobre nosotras sin nosotras. No aceptamos que se nos trate como un problema. No aceptamos que se nos borre para limpiar mapas.

Hoy lo decimos juntas y sin miedo: CAÑADA SE QUEDA.
No pedimos caridad. No pedimos favores.

Exigimos derechos. Y por eso, con esta marcha, exigimos a la administración:

.El cese inmediato de las amenazas de derribo y desalojo y la paralización de cualquier demolición de viviendas en 
la Cañada Real.

.La apertura de un proceso real de diálogo y negociación, con las vecinas y vecinos como interlocutoras legítimas.

.El reconocimiento del derecho al territorio, porque la Cañada Real no nació ayer: tiene más de 60 años de historia viva.

.Porque la vivienda digna es la puerta de entrada a todos los derechos, y cuando se derriba una casa, se intenta derribar una vida entera.

Y lo decimos hoy con más claridad y fuerza que nunca:

CAÑADA SE QUEDA.
LA VIDA SE DEFIENDE.
EL TERRITORIO NO SE DESALOJA.

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(Comunicado leído por Houda Akrikez)



















sábado, 6 de diciembre de 2025

A VISTA DE PÁRROCO

 


¿Pueden las imágenes cambiar el mundo en el que vivimos?

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   "A VISTA DE PÁRROCO" es una selección de fotografías de Javier Baeza, Chelo Millán y la Comunidad de San Carlos Borromeo que se exponen desde hoy y hasta el mes de febrero del 2026 en la Avenida de la Albufera, en las farolas desde Puente de Vallekas a Nueva Numancia.

    Organizada por la Fundación Manuel Fernández "LITO", en su sección Arte en la Calle, los comisarios han elegido una muestra del amplísimo archivo que constituye el gran testimonio social y personal que atesora el párroco del Centro Pastoral San Carlos Borromeo.

 Sabemos que la fotografía es una enorme herramienta social ya que las imágenes captadas se convierten en un potente espejo que refleja situaciones sociales, a veces muy complejas, colectivas o individuales. 

   Y esta exposición captura la esencia de la vida cotidiana en el entorno de esta comunidad,   ya sea en momentos de convivencia habituales y reposados, épocas de preocupaciones colectivas o bien en las acciones que se han realizado ante las numerosas violaciones de los Derechos Humanos que afectan siempre a los más vulnerables, a los últimos. 

Dicen los organizadores que "en estas imágenes habita la vida: la liturgia popular y la protesta, la infancia y la vejez, la exclusión y la esperanza. No son solo documentos, son gestos de memoria y de ternura; un ejercicio de mirada que desvela lo que a menudo se oculta tras los titulares o los prejuicios. “A vista de párroco” no muestra un barrio idealizado, sino real: vulnerable y combativo, herido y hermoso. Es, también, un homenaje a la comunidad que se articula en torno a San Carlos Borromeo, y una invitación a mirar —con los ojos abiertos y el corazón implicado— la fuerza de lo colectivo".



Es cierto.

En un segundo captamos una imagen y un momento fugaz, efímero,  se convierte en eterno en cualquier lugar del planeta, del universo que habitamos. Hay una dualidad en ese "revivirlo" para siempre o dejar que desaparezca. Es ese "instante decisivo", concepto fotográfico de Cartier-Bresson, que no es solo fruto del azar, sino de una educación visual, de estar atentos a lo que ocurre, lo que nos interpelará como espectadores.

    Y es en esa narrativa visual donde tantas veces Javier Baeza  nos hace mirar de cerca lo que a menudo no queremos ver, invitándonos a crecer en nuestra conciencia colectiva.

  Lo dijo Ansel Adams: "Hay siempre dos personas en cada fotografía: el fotógrafo y el espectador". Y lo aplico aquí ya que las fotos son documentos capaces de comunicar-nos, de provocar-nos, como instrumento fundamental de activismo para dinamizar sensibilidades y promover la justicia social. 

En palabras del propio Javier Baeza son "memoria para rescatar dignidades".

Pues bien, amigas y amigos, 
Si Córdoba tiene su Cristo de los Faroles, nosotros tenemos ahora,  en Vallekas, nuestro Cristo de las Farolas.

Disfrutadlo.








domingo, 16 de noviembre de 2025

MEMORIA HISTÓRICA:





20 cosas que SÍ que hizo el franquismo 
(y que no debemos olvidar):

- Represión política masiva.

Tras la Guerra Civil, el régimen de Franco llevó a cabo miles de ejecuciones y encarcelamientos. Juicios sumarísimos sin garantías sirvieron para liquidar a militantes republicanos, sindicalistas, intelectuales y campesinos. La represión fue planificada como una forma de exterminar cualquier oposición.
 
- Presos políticos y trabajos forzados.

Se crearon campos de concentración y prisiones donde miles de republicanos sufrieron condiciones inhumanas. Muchos fueron obligados a trabajar como mano de obra esclava en carreteras, embalses, monumentos y el famoso Valle de los Caídos.

- Prohibición de partidos y sindicatos.

Todos los partidos fueron prohibidos, excepto la Falange. Se ilegalizaron sindicatos obreros, dejando solo al “Sindicato Vertical”, controlado por el régimen. Esto aplastó la organización obrera y sofocó décadas de lucha social.

- Censura cultural y mediática.

Libros, periódicos, películas y canciones pasaban por censores que recortaban cualquier contenido “peligroso”. La cultura quedó domesticada: desde la literatura prohibida de escritores republicanos al control total de la prensa.

- Reeducación de mujeres.

Instituciones como la Sección Femenina de la Falange impusieron el modelo de mujer sumisa: esposa obediente, madre sacrificada y ama de casa. Además, las mujeres “rebeldes” podían acabar en centros de reeducación, donde se las adoctrinaba en moral católica.

- Nacionalcatolicismo en la educación

La enseñanza quedó bajo control de la Iglesia Católica. Se enseñaban dogmas religiosos, patrióticos y anticomunistas, moldeando generaciones enteras en la obediencia al régimen y la fe ciega.

- Persecución de las lenguas cooficiales.

Catalán, euskera y gallego fueron prohibidos en escuelas, administración y prensa. Hablar tu lengua materna podía costar sanciones. El régimen buscaba imponer el castellano como única lengua “nacional”.

- Niños robados

Miles de hijos de republicanos fueron arrebatados de sus familias y entregados a instituciones religiosas o familias afines al régimen. El objetivo: borrar el “gen rojo” y criarlos bajo los valores
franquistas y católicos.

- Policía política y torturas.

La Brigada Político-Social y la Guardia Civil practicaban detenciones arbitrarias, palizas y torturas brutales en comisarías. Nombres como Billy el Niño simbolizan esa violencia institucionalizada.

- Control moral y sexual.

El régimen persiguió la homosexualidad, el adulterio y cualquier “inmoralidad”. Había cárceles para homosexuales y leyes específicas que castigaban la disidencia sexual y de género.

- Misoginia legal

Las mujeres eran ciudadanas de segunda. Necesitaban permiso del marido para abrir cuentas, trabajar o viajar. El franquismo las redujo legalmente a ser dependientes de los hombres.

- Propaganda y culto al líder

El aparato de propaganda difundía la imagen de Franco como “salvador de España”. El NO-DO en los cines, los retratos en las escuelas y los discursos constantes construyeron un culto al líder propio de regímenes fascistas.

- Ausencia de derechos y libertades

No existía libertad de expresión, reunión ni manifestación. Las huelgas estaban prohibidas y la disidencia se pagaba con cárcel. La democracia fue abolida durante casi 40 años.

- Depuración laboral

Maestros, médicos, abogados y funcionarios republicanos fueron expulsados de sus empleos por “desafectos al régimen”. Muchos perdieron su sustento simplemente por pensar diferente.

- Hambre y racionamiento

La posguerra trajo hambre generalizada. Con cartillas de racionamiento, la población sobrevivía con lo mínimo, mientras los poderosos accedían a comida a través del mercado negro.

- Militarización de la vida pública.

Generales y militares ocuparon cargos clave en el gobierno y la administración. La vida civil quedó sometida a la disciplina y jerarquía militar.

- Vigilancia vecinal

El franquismo creó una red de delatores: vecinos, curas o falangistas que espiaban la vida de los demás. Cualquier crítica podía acabar en denuncia, cárcel o destierro.

- Aislamiento internacional.

Tras la Segunda Guerra Mundial, España quedó aislada por su afinidad con Hitler y Mussolini. Este aislamiento frenó el desarrollo económico y mantuvo al país en el atraso durante décadas.

- Desigualdad social extrema.

Mientras la oligarquía, la Iglesia y la Falange vivían con privilegios, las clases populares sufrían pobreza, paro y falta de derechos. El franquismo fue un régimen de ricos contra pobres.


- Memoria borrada.

Las víctimas republicanas fueron condenadas al olvido. Fosas comunes ocultaron miles de cuerpos, y durante décadas se prohibió hablar de ellas. El dolor de miles de familias quedó silenciado.






Mujeres rapadas en Montilla, Córdoba, como castigo y humillación por parte de los sublevados.


- Fuente: saltimbanquiclicclic.blogspot.com
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