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jueves, 19 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DÍA 19

 









A veces, las mujeres que admiro lloran.

Lloran polen, lloran piedra, lloran plumas caídas de estornino débil
y aceite quemado sobre la arena gris.

Lloran porque no encuentran
el hilo del buen amor,
lloran porque su voz no es una columna de mármol,
lloran por el peso del río.


Hay mujeres que admiro y no conozco y a veces lloran.
Supongo que también les arden bulbos en las entrañas y tienen en el jardín tumbas de cedro.

Otras mujeres llevan
el fardo prieto de veinte siglos sobre los hombros.
No tienen mucho tiempo para llorar, pero a veces,
manantiales y pozos y olas se les caen a las manos.


El charco repta lentamente, llega al mar de los charcos de antaño.

Se evapora, llueve.

Lustrosas espigas se hinchan
en un huerto de otra parte.​



-Laura Casielles- (*)






(*) 
Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Estudios Árabes e Islámicos Contemporáneos por la Universidad Autónoma de Madrid, licenciada en Filosofía por la UNED y doctora por la Universidad Autónoma de Madrid con una tesis titulada El silencio y las voces. El rastro de la colonialidad española en las literaturas hispánicas de Marruecos y el Sáhara Occidental, que trata sobre la literatura en lengua española escrita por autoras y autores de origen marroquí y saharaui.

miércoles, 18 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DÍA 18

 



Hoy quiero homenajear a mujeres que luchan cada día desde el lugar de las últimas,  de las más vulnerables, a quienes he conocido y cuyo progreso he visto en mis sucesivos viajes a Brasil.

En torno a la Comunidad de los Pequeños Profetas, fundada en Recife por Demetrius Demetrio, y que es  una organización que se enfoca en la transformación social de niños, niñas y jóvenes en situaciones de alto riesgo, están las familias,  y junto a ellas se lucha por conseguir sus derechos de ciudadanía. 

Todos los sábados, un grupo de mujeres, madres, se reunen en esta Comunidad de Pequeños Profetas, (Recife, Brasil), unidas por un propósito común: crear,  producir y apoyarse mutuamente.

Juntas, superan obstáculos, comparten conocimientos y construyen una red de apoyo socioambiental poderosa.

Y lo mejor de todo,  además de garantizar el sustento, ellas se unen en una lucha aún mas noble: contra la violencia y el feminicidio.

Son un ejemplo inspirador de como la unión y la solidaridad pueden transformar vidas y crear un impacto positivo en la comunidad.

Durante el mes de marzo, fomentan el debate sobre la situación de las mujeres en Brasil,  de cómo enfrentar la violencia contra ellas y la petición de socorro por sus propias vidas.

Son conscientes de que precisan erradicar esta triste realidad,  en la que todos los días,  de acuerdo los últimos datos, 4 mujeres son víctimas de feminicidio en Brasil y cada 6 minutos, una mujer es violada en el país. 

Estas mujeres de la Comunidad Pequeños Profetas quiere una sociedad justa que las respete. 
Que tengan su libertad, seguridad,  su vida y sus derechos  asegurados y que vivan en paz y sin miedo en Brasil y en todo el mundo.


*********

Demetrius Demetrio recibió en España el Premio Derechos Humanos Nacho de la Mata del Consejo General de la Abogacía 2019 por su extraordinaria lucha, desde los 16 años,  defendiendo la integración social y laboral de menores y jóvenes y los derechos ciudadanos de los meninos de rua, de aquellos que se crían en las calles de Brasil.

También por su aportación al proyecto innovador  de gastronomía social cultivando sus propias verduras y vegetales en el Tejado-ecoproductivo con los que se apuesta por platos de cocina saludables para los pequeños.

El tejado del edificio de este maravilloso lugar promueve así la alimentación segura y la educación ambiental. 






Ésta soy yo!


martes, 17 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DIA 17




"Realmente me duele ser testigo de hasta qué punto consentimos hacer del mundo un lugar horrible. Estoy siendo testigo de un genocidio y me  cuestiono todas mis convicciones sobre la bondad de la naturaleza humana..." (Rachel Corrie)

           Ayer fue el aniversario de la muerte de Rachel Corrie, estudiante de 23 años, activista de derechos humanos procedente de Olimpia, en elestado norteamericano de Washington, que fue arrollada y muerta por una excavadora militar israelí en Rafah (Gaza) mientras defendía una vivienda palestina que iba a ser demolida.

  
        El 16 de marzo de 2003 la joven estadounidense Rachel Corrie, de 23 años, se encontraba en la ciudad gazatí de Rafah, frente a la vivienda familiar de los Nasrallah. El Dr. Nasrallah era un farmacéutico local y Rachel estaba alojándose en su casa mientras prestaba servicios como voluntaria en el Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM, por sus siglas en inglés), cuyo propósito era disuadir a las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF) de su plan de demolición de viviendas palestinas. (Entre 2000 y 2004 los israelíes dejaron sin hogar a 1700 palestinos en el área de Rafah.)

 El Ejército israelí sostenía que esas viviendas servían de refugio a terroristas que abrían fuego sobre los asentamientos o los soldados judíos. Pero durante el tiempo que Rachel vivió con los Nasrallah, toda la familia dormía sobre el suelo y alejados de las ventanas a causa del constante repiqueteo de balas de los francotiradores israelíes.

Desde el día de su llegada a Rafah su activismo había consistido mayormente en hacer de "escudo humano": dormía en casas de familias palestinas para impedir que las demolieran, se plantaba junto a los pozos de agua para que no los destruyeran o escoltaba a los niños a la escuela.

El abismo entre su mundo y el que estaba viviendo era palpable: “Llevo dos semanas y una hora en Palestina y aún no encuentro palabras para describir lo que estoy viendo”, escribió.

Le parecía sorprendente que los palestinos pudieran mantener alta su humanidad a pesar del horror en el que se habían convertido sus vidas y de la constante presencia de la muerte. 

“He descubierto una fuerza y una resistencia esenciales 
en los seres humanos para mantener su humanidad en las circunstancias más terribles, algo que no conocía. 
Creo que la palabra es dignidad".

El día que murió, se hallaba interpuesta entre la vivienda de los Nasrallah y una enorme excavadora conducida por un soldado israelí. Una de esas monstruosas máquinas llamadas "bulldozers" por su nombre en inglés, fabricadas en Estados Unidos y vendidas a Israel por Caterpillar, a pesar de que es sabido que en Israel este producto se utiliza para destruir viviendas de un modo que viola las leyes internacionales. Rachel vestía un vistoso chaleco anaranjado fluorescente y hablaba por un megáfono solicitando al conductor que se detuviera o que diera la vuelta. El tractor se movió hacia ella y la casa lentamente, en una operación que el Ejército israelí describiría después como de "limpieza de vegetación y escombros" con el objetivo de remover artefactos explosivos o destruir túneles "utilizados por los terroristas palestinos para el contrabando ilegal de armas procedentes de Egipto". 

A medida que el bulldozer se aproximaba, el conductor hizo descender la pala y comenzó a arrastrar polvo y escombros en su trayecto. Cuando estaba a pocos metros de la pared exterior de la casa de los Nasrallah, Rachel se trepó a la montaña de escombros. Desde este lugar podía mirar directamente a la cabina del conductor y el conductor podía divisarla a ella, no los separaban más que tres o cuatro metros. La máquina continuó avanzando. Entonces Rachel perdió el equilibrio, cayó hacia atrás y fue aplastada dos veces por la pala del bulldozer.

 El conductor testificaría después que él nunca había visto a Rachel hasta que notó "gente tratando de sacar el cuerpo de debajo de la tierra".

       Hubo, por supuesto, una investigación militar interna del incidente, y el entonces Primer Ministro israelí Ariel Sharon prometió al entonces Presidente de los Estados Unidos George W. Bush que sería "profunda, creíble y transparente". Sin embargo nada de esto ocurrió, y oficiales estadounidenses y hasta el mismo embajador en Tel Aviv, Dan Schapiro, se mostraron insatisfechos con la investigación. Los militares israelíes exoneraron tanto al conductor del bulldozer como al oficial a cargo, afirmando que ni habían visto a Rachel ni que tampoco estaban tratando de demoler la vivienda de los Nasrallah ese día.

         En el área de Rafah, durante los años que Rachel y otros voluntarios del ISM trabajaron, el Ejército israelí tuvo por costumbre disparar a los niños palestinos asesinando a unos 400, 25% de los cuales tenía menos de doce años. En la mayoría de los casos no hubo penalidad para quienes cometieron el delito. La práctica de garantizar inmunidad legal ha sido también adoptada por la policía y los jueces israelíes en el caso de crímenes cometidos por civiles israelíes, especialmente colonos, en contra de palestinos. Hasta hoy, el 90 por ciento de las investigaciones de tales actos criminales cometidos por israelíes contra palestinos y sus propiedades son cerradas sin sanciones de ningún tipo.


    En el año 2005 los padres de Rachel iniciaron una demanda civil contra el Ministerio de Defensa en una corte israelí. Esperaban que el juicio probara de manera "creíble y transparente" los hechos que se habían negado hasta entonces. De ahí en más, se sucedieron quince sesiones del jurado en la ciudad de Haifa y declararon 23 testigos. Pero al final de su sentencia de 62 páginas este último 28 de agosto, el Juez Oded Gershon rechazó la demanda afirmando que Rachel Corrie y otros activistas del ISM habían elegido premeditadamente ingresar a una "zona militar cerrada" donde actuaban para "proteger terroristas".   

      El juez aceptó la afirmación del Ejército de que el conductor del bulldozer no había visto a Rachel. En cualquier caso, de acuerdo al juez, ella había actuado "irracionalmente".
 
"Corrie podría haber simplemente salido del trayecto del bulldozer como cualquier persona razonable habría hecho", pero no lo hizo, por eso era en última instancia
 responsable de su propia muerte y no había justificación para exigirle al Estado que pagara ningún daño.

Los testigos oculares dieron fe de que la pala de la excavadora iba acumulando montones de tierra a medida que avanzaba y que Rachel subió a lo alto del montículo de forma que pudiera establecer contacto visual con el conductor de la excavadora. 

Con anterioridad, esa misma tarde las excavadoras habían maniobradopeligrosamente cerca de los activistas internacionales presentes en el lugar, pero seetuvieron antes de llegar a causarles daño.
En esta ocasión, el conductor siguió adelante, 
empujando a Rachel bajo la pala.

        Las últimas palabras que Rachel escribió a su madre antes de perder la vida en la franja de Gaza son una prueba de que aún existe gente realmente comprometida y sensible frente los atropellos e injusticias que ocurren en el mundo: "Esto tiene que terminar. Hemos de abandonar todo lo demás y dedicar nuestras vidas a conseguir que esto termine. No creo que haya nada más urgente. Yo quiero poder bailar, tener amigos y enamorados y dibujar historietas para mis compañeros. Pero, antes, quiero que esto se termine. Lo que siento se llama incredulidad y horror. Decepción. Me deprime pensar que esta es la realidad básica de nuestro mundo y que, de hecho, todos participamos en lo que ocurre. No fue esto lo que yo quería cuando me trajeron a esta vida. No es esto lo que esperaba la gente de aquí cuando vino al mundo.
Este no es el mundo al que papa y tu quisisteis que viniera cuando decidisteis tenerme. No es esto lo que yo quise decir cuando mire hacia Capital Lake y dije: "Este es elmundo y a él llego yo". No pensaba que venia a un mundo en el que podria llevar una vida cómoda y, probablemente, sin ningun esfuerzo, existir sin enterarme en absoluto de que estoy participando en un genocidio".





lunes, 16 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DÍA 16





"Mi corazón es ardiente, como abrasador mi sol.

Grande también mi corazón,
como África mi gran corazón.
Habitada de un gran corazón,
más no puedo amar…

Amar a la tierra, amar a sus hijos.
Ser mujer, 
más no poder crear;
Crear, no sólo procrear.

Y, mujer africana, luchar.

Todavía luchar, para erguirse antes.

Luchar para borrar la huella de la bota que aplasta.

¡Señor…luchar!
Contra las prohibiciones, prejuicios, su peso.

Y, sin embargo!…
Seguir siendo Mujer africana, pero ganar la otra.

Crear, no sólo procrear.
Asumir su destino en el destino del mundo.

*******

De Ndèye Coumba,  poeta senegalesa que escribió “Filles du soleil” (Hijas del sol), un homenaje a las mujeres en el que muestra su preocupación por la suerte de las mujeres del Senegal y de toda África.

Murió en septiembre del
 2001.



domingo, 15 de marzo de 2026

MARZO-MUJERx26.- DÍA 15

 










CAGO EN LA LUNA LLENA 

Y EN EL PRÍNCIPE AZUL 


Miras de reojo a la Luna,

con desconfianza manifiesta,

mal amiga, traicionera, mentirosa,

ya no te fiarás más de ella.


Ella te habla sonriente de amor, de ilusiones,

también de melancolia,

pero nunca cuenta que desamar 

no es nada fácil,

que duele tanto, 

que te va la cordura en el juego.


Liberada por fin de la losa que atenaza 

tus cervicales, 

no crees en el amor ya.

(Hasta la próxima)


Tus sueños los venden en el todo a 100,

o en algún remate de grandes almacenes.


Las hadas están muy tristes,

en sus cuentos las princesas ya no quieren 

a los príncipes.


Si ves en tu camino un caballo blanco, 

con su príncipe azul a cuestas,

dále al caballo algo de pienso, cepillalo 

y hazle caricias,

y en el culo del príncipe, un buen puntapié.


Largalo rápido, ahora que sabes que todos ellos destiñen.


Recuerda el último que acogiste en tu cama,

dejó en tu boca un regusto amargo

y las sabanas de añil tintadas.

Desilusión,

corazón helado, tristeza infinita del desamor.


La luna burlona que se empeña 

en iluminar tu cama y no te deja dormir.

¡ Luna llena traicionera!


¡Niña, qué bella figura compones a la luz azul de la luna!, piensas .

Lástima que no hay nadie contigo aquí,

para admirarla.

De repente, te sientes muy sola, 

sola en el universo,

quizás para siempre jamás, sola.


(Del blog Mujeres en edad de merecer).






sábado, 14 de marzo de 2026

MARZO-MUJER 26.- DÍA 14




Quiero escribir el borrón rojo de sangre

con las gotas y coágulos goteando

de dentro hacia dentro.

Quiero escribir amarillo-oro

con rayos de translucidez.

Que no me entiendan

qué más me da.

Nada tengo que perder.

Juego todo en la violencia

que siempre me habitó,

el grito áspero y agudo y prolongado,

el grito que yo,

por falso respeto humano,

no di.

Pero aquí va mi bramido

rasgándome las profundas entrañas

de donde brota el estertor que ambiciono.

Quiero abarcar el mundo

con el terremoto causado por el grito.

El clímax de mi vida será la muerte.

Quiero escribir nociones

sin el uso abusivo de la palabra.

Sólo me falta quedarme desnuda:

nada tengo que perder.      


(Clarice Lispector- Brasil)


VERSION ORIGINAL:

Quero escrever o borrão vermelho de sangue

com as gotas e coágulos pingando

de dentro para dentro.

Quero escrever amarelo-ouro

com raios de translucidez.

Que não me entendam

pouco-se-me-dá.

Nada tenho a perder.

Jogo tudo na violência

que sempre me povoou,

o grito áspero e agudo e prolongado,

o grito que eu,

por falso respeito humano,

não dei.

Mas aqui vai o meu berro

me rasgando as profundas entranhas

de onde brota o estertor ambicionado.

Quero abarcar o mundo

com o terremoto causado pelo grito.

O clímax de minha vida será a morte.

Quero escrever noções

sem o uso abusivo da palavra.

Só me resta ficar nua:

nada tenho mais a perder.