A propósito de lo que está pasando en Ceuta, he recordado este poema de CARLOS OLALLA, que aquí os dejo:
NO DEJEIS NUNCA DE MIRARNOS A LOS OJOS.
"Venís del Sur,
Llamáis a nuestra puerta,
No quieren que os veamos.
(CARLOS OLALLA).
"Al final del camino me dirán: -¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres. (Pedro Casaldáliga)
A propósito de lo que está pasando en Ceuta, he recordado este poema de CARLOS OLALLA, que aquí os dejo:
NO DEJEIS NUNCA DE MIRARNOS A LOS OJOS.
Desde mi herida habitada, desde el dolor de tu ausencia, me reconstruyo.
Tánatos, hijo de la noche, te ha llevado de manera apacible, como si cayeses en un profundo sueño.
Sé que la muerte es parte de la vida, querido hermano, pero hasta hoy no he sido capaz de expresar que te echo de menos...
Y quiero hacerlo desde este poema de Fernando D'Sandi que me ayudará a exteriorizar lo que quedaba silenciado en mi interior ...
VIVIR LA AUSENCIA
El Dr. House diría que, esta fe, no es más que el síntoma de una enfermedad…
Hay gente cristiana que me ha enseñado que lo que hay que hacer es bajar de la cruz a los que sufren, a los excluídos, a los más débiles. Jesús es el iniciador de un movimiento de amor que atraviesa la historia.
No representa a un dios sádico a quien le gusta que las criaturas sufran y que reclama expiación y dolor.
A pesar del negocio que la empresa de la jerarquía eclesiástica mantiene, si algo es Jesús es vida...
Por eso, con Casaldáliga decimos de nuevo:
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis que,
con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues como ha de estar templada la que vuestro amor pretende,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?
Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?
¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo .
(Sor Juana Inés de la Cruz).