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miércoles, 6 de noviembre de 2013

DESDE MI VENTANA.


           Cierro los ojos y vuelven a mí imágenes de discriminación que he vivido a pie de calle con las personas de la Cañada...Algunas de ellas, para poder adaptarse, normalizan situaciones injustas, indignas. No hay otra alternativa, de lo contrario, el dolor acabaría con sus vidas.
                                           (Diario de la Asociación Colectivo Soleares)
 

                  La Cañada Real es una cuestión de derechos humanos. Y no es que lo diga yo... Así lo reconoce Amnistía Internacional , que incluso ha denunciado ante la ONU las formas de derribo y desalojo que se están  realizando en esta zona de Madrid.
 
                 Los ayuntamientos permitieron el nacimiento de este barrio formado por familias de diferentes culturas que llevan conviviendo durante muchos años y cuyos hijos nacieron aquí, estudian aquí, juegan y se desarrollan socialmente aquí.

                    En un determinado momento, el problema trascendió el enfoque urbanístico para tener que abordarse desde la perspectiva de derechos humanos y en la actualidad, estamos esperando un acuerdo que satisfaga a los habitantes de la zona.

    Mi hija, luchadora empedernida junto a sus compañeros del colectivo contra la injusticia, lo expresa así:   
 
         "El paisaje que veo a través de mi ventana es una porción de territorio que hasta hace poco formaba parte de una de las 9 Vías Pecuarias consideradas de interés general por la Ley 3/1995, de 23, de Marzo, de Vías Pecuarias, y que, tradicionalmente, estaban protegidas, por un régimen jurídico que daba carácter público a estos caminos, considerándolos como un legado histórico único. 
desde mi ventana2
          Lo que contemplo es, además, lo que muchos consideran el mayor asentamiento ilegal de Europa, que durante décadas ha sido “invisible” tanto para las administraciones como para la opinión pública y que, un día, saltó a los medios de comunicación con grandes titulares por diversos hechos. Hoy en día el problema de la Cañada Real está en el centro de la atención mediática. Los medios de comunicación han tratado el tema desde muchos y variados enfoques, destacando los aspectos de marginalidad, violencia, inseguridad, etc, vinculando la inmigración con delincuencia y fomentando la xenofobia, por lo que a los problemas ya existentes en este lugar, se le suma la mediatización y la influencia en la opinión de la sociedad para conseguir una justificación de las actuaciones de los Ayuntamientos que ya han preparado diferentes planes de crecimiento y desarrollo urbanístico.
         
Desde mi ventana veo el llamado Sector V de la Cañada Real Galiana, una zona tranquila con la que me relaciono habitualmente. Pero sé que en estos kilómetros a los que me he referido existen distintas realidades. Podríamos decir literariamente que estamos ante la cañada de las mil y una ciudades, en la que sus habitantes viven o malviven cada uno con su propia cosmovisión, la percepción de sí mismo y del mundo que le rodea. Sabemos que los diferentes individuos perciben de distinta manera los ecosistemas y como estos responden a las acciones humanas, por lo que interactúan con el medioambiente de forma impactante. Existen códigos morales diferentes en la relación de los humanos con la naturaleza.
              La mayoría de las primeras ocupaciones de la Cañada surgieron autorizadas por ICONA, organismo competente que autorizó el uso, disfrute y construcción de pequeñas casetas. En pocos años quedó totalmente ocupada. En la actualidad viven miles de personas en ocasiones en condiciones dignas y cómodas pero también en infraviviendas. Otras parcelas son utilizadas por empresas como almacenes de construcción, hostelería, vehículos industriales, entre otras cosas, y donde conviven diferentes nacionalidades. El espacio se ordena con diferentes arquitecturas de casas que nos indican el estilo de vida, encontrando chalés de españoles, casas bajas de gitanos, viviendas de techo plano de los marroquíes. Les une el miedo a perder su hogar tras los derribos y viven con el temor al ruido de las excavadoras.
              Desde mi ventana veo una parte más de mi barrio, el lugar donde he crecido, no veo diferencia entre la plaza en la que vivo y la Cañada. Veo vecinos y vecinas sin distinción, les veo igual que los que viven al otro lado, en la calle asfaltada. No hay diferencias, sólo aquellas que creamos nosotros, pero la verdad que al mirar desde mi ventana sólo se ve una calle más, la que podría ser la Calle Cañada Real Galiana".
(Ana L. del Toro)
    
 Estas son las dos maneras en las que puedes aportar tu granito de arena:

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2. Participando en alguna de las actividades para las que solicitamos voluntari@s:

  • Acompañándonos a alguna entrevista como traductor@s (fundamentalmente de árabe, francés o rumano).
  • Aportándonos documentación útil sobre la Cañada Real
  • Ayudándonos con la difusión del proyecto
  • Cualquier otra forma que se te ocurra de colaborar con el Colectivo Soleares y que pueda resultar útil ¡háznosla saber!
¡Necesitamos tu ayuda para hacerlo posible! ¡Entra en Goteo y colabora!


         Nos dirigimos a personas individuales, organizaciones de la sociedad civil y entidades públicas y privadas de ámbitos diversos, pero con el nexo común del interés en el desarrollo de todo lo colectivo.

Financiación colectiva + colaboración distribuída:

Goteo es una red social de financiación colectiva (aportaciones monetarias) y colaboración distribuída (servicios, infraestructuras, microtareas y otros recursos) desde la ue impulsar el desarrollo autónomo de iniciativas, creativas e innovadoras, que contribuyan al desarrollo del procomún, el conocimiento libre y/o el código abierto.
Se invierte en proyectos cuyos fines sean de carácter social, cultural, científico, educativo, periodístico, tecnológico o ecológico, que generan nuevas oportunidades para la mejora constante de la sociedad y el enriquecimiento de los bienes y recursos comunes.
 
Hemos iniciado campaña de Goteo para poder investigar lasvulneraciones de #DDHH en #Cañada Real.
CUALQUIER APORTACION, POR PEQUEÑA QUE SEA, NOS AYUDARÁ A LLEVAR A CABO ESTE PROYECTO.






 

lunes, 28 de octubre de 2013

REHENES DE LA SITUACION





 
         Tiene 55 años y hace ya 4 que está en el paro. No os voy a hablar de las angustiosas jornadas que durante esos 4 años ha vivido en busca de otro empleo y dándose de bruces contra la pared, ni de las esperanzas perdidas y los momentos en que pensaba que tirar la toalla era su única opción.

           Solo voy a contaros que hace 14 días, F. ha encontrado ¡por fin! un nuevo trabajo.

            Ha sido tal la alegría, la emoción y la excitación que sintió ante la llamada, pensando que se volvía a integrar en la vida laboral,  que se rompió por dentro.

           Se sintió mal, muy mal, pero trató de respirar hondo y recobrar fuerzas... El dolor era tal que no podía hacerlo.

           Aún así, pensó que no podía faltar el primer día a su nueva  colocación. Tenía que acudir a ese puesto que no puede permitirse perder...

          Y fue a trabajar.
          Y al día siguiente, y al siguiente también. Y al otro, aunque en dos ocasiones se sintió tan indispuesto, que pensó que se moría.

           Hoy, a F. le están operando en un quirófano para intentar recuperarle, ya que está en un estado terrible.

            Durante 14 días ha acudido al trabajo sin falta, aún habiendo sufrido UN INFARTO Y DOS ANGINAS DE PECHO.


           F. es un claro ejemplo de lo que está pasando en este país. A otros los han echado del trabajo por menos.

             Querido F.: esperamos buenas noticias sobre tu estado, pero la rabia y el dolor me invaden al comprobar, de nuevo, la deshumanización de nuestra sociedad, que sigue inmersa, cada día un poco más, en el capitalismo más depredador que podía imaginarme.

 

martes, 8 de octubre de 2013

Incoherencias.


 
 
 
 
 

¿POR QUÉ ME INVITAS A MONTAR EN MOTO,
SI NO TIENES GASOLINA?










Esta es la pegunta que una amiga mía le hizo a alguien  al que correspondía, en ese momento, dar una explicación  coherente a su comportamiento.
 
Creo que no respondió,
al menos inmediatamente.

       Y esta frase me ha vuelto a la mente hoy recordando que, en los últimos tiempos , dos personas  me han invitado también  a un viaje a ninguna parte.
 
         Pues hoy solo eso... No me inviten a pasear en moto, si no tienen gasolina...

Al fin y al cabo, yo tengo una bicicleta alada...


 
 
 
 






jueves, 19 de septiembre de 2013

ACUARELAS ROTAS


“REMANDO A CONTRACORRIENTE”

           Si trato de recrear una imagen que resuma lo que sé y conozco de Enrique Martínez Reguera y lo que he compartido con él, lo primero que acude a mi imaginación es lo que describe el título de estas memorias suyas: “Remando a contracorriente” y le veo por ese río de la vida, del olvido que nos dice él, y por el que ha ido avanzando con esfuerzo hacia una bienaventuranza plena.
         Leyendo estas páginas que tengo en mis manos me llega esa nostalgia serena , los aromas, las impresiones, los ritmos que se amalgamaron para convertirse en una canción con música del mundo, universal y viajera. Como si de un libro de aventuras se tratara, nos llevan al encuentro de gentes, de pueblos, de culturas seductoras, y es un regalo para corazones ávidos de emociones.
         Y al mismo tiempo, sin escatimar denuncias, absorbiendo la rabia para convertirla en energía,  en pie de guerra contra la falta de sentido común de esta absurda sociedad que no sé si habitamos o nos habita, nuestro amigo nos muestra una filosofía y una pedagogía que nunca nos puede dejar indiferentes.
          Potenciar lo que nos une dejando de lado lo que nos diferencia, como él escribe tantas veces,  toma aquí un verdadero sentido, y la palabra “educar” recobra la magia que contiene.
         A Enrique le veo ahora y le imagino desde antiguo, pintando canciones de amor.  ¿Qué es, si  no,  lo que ha hecho siempre en su vida nuestro Enrique más que dar amor a manos llenas, y crear en su casa armónicas  y melodiosas sintonías con tantos y tantos muchachos que convivieron con él acompañándole en su aventura?
       Cuando Enrique pinta sus lienzos,  en los que recrea, con diversos estilos, países, personajes, lugares concretos, sombras y luces… domina la técnica y nos parece un buen pintor.  Por eso la metáfora que estoy empleando no me parece nada alejada de la realidad.
    Muchos chicos de distintas edades que,  “como  acuarelas rotas” llegaban situados al margen por la sociedad que les excluía ya desde su pequeña andadura por la vida, comenzaron con él una convivencia difícil y al mismo tiempo extraordinaria, porque supo ver en cada uno de ellos colores de futuro;  descubrió el tono con que  acunar sus llantos y las gamas y matices con que pintar autoestimas, desencuentros, sonrisas y cariño.
Y en estas memorias, aprendemos que, a veces con pinceladas, a veces incluso con grandes brochazos , se pueden  reparar hilos rotos en tejidos que disimulan cicatrices dolorosas, para sacar a la luz la belleza de lo frágil.
    Estoy convencida de que conseguir que en los ojos tristes de un niño aparezca la esperanza y la promesa de un futuro como personas con posibilidades de serlo, es, además de educar, ni más ni menos que pintar canciones de amor.
     Y le doy las gracias por este libro, desde el que me llega además, ánimo para mantener la lucha por la dignidad humana allí donde quieran aplastarla, haciendo con ello un canto a la vida. Y por mostrar cómo, en estos tiempos difíciles, la adversidad se convierte en abrazo solidario  y fraterno entre cómplices de sueños.
     (Mariam).
























jueves, 12 de septiembre de 2013

LA PIEDRA DE LA PACIENCIA




Cuando terminó la proyección de la  película, me quedé sentada en la butaca con la sensación de haber presenciado una historia, que no por conocida y reflexionada, deja de ser impactante.
 
         Dice Antonio Dopazo de ella: "Emotiva y escalofriante, esta película llega al corazón del espectador con un intensidad notable amparándose en unas imágenes y unos diálogos, que en buena medida son monólogos, que desprenden autenticidad y que reflejan con inusitado rigor el verdadero estatus social de la mujer en una realidad afgana que la relega a un nivel de sumisión infrahumano".

         La piedra de la paciencia es esa piedra de la leyenda que recibe las quejas de los hombres, soporta sus aflicciones y guarda sus esperanzas, según cuentan en Persia y en los países árabes.

        Se dice que esta piedra está en La Meca y alrededor de ella millones de peregrinos dan vueltas contándole sus desgracias. El día en que no le quepan más desgracias explotará, ese día tendrá lugar el Apocalipsis.

        Pero aquí, en un pueblo de Afganistán, la piedra de la paciencia es un hombre inconsciente por una bala alojada en la nuca. Su mujer permanece a su lado.  Le habla mientras en las calles se suceden los enfrentamientos y los disparos. Le habla sin saber si su marido entiende lo que dice. Murmurando la letanía de sus pesares, llega incluso a revelar secretos impensables en un país como Afganistán, impensables incluso en la vida de cada uno. ¿Y si la piedra explota?
        El iraní Atiq Rahimi, director, autor de la novela y corresponsable del guión, nos sumerge en ese mundo tan amargo y tan lleno de información que es el paisaje cotidiano de muchas mujeres, que, aún en muchos lugares, son  consideradas el sexo débil (zaifah) , y  no son sujetos morales con capacidad de actuar responsablemente. El lleva en Paris veinte años y ha ganado el último premio Goncourt. Pidió asilo político desde Pakistán, después de haber huido de la invasión rusa en Afganistán, y Francia se ha convertido en su segunda patria.
 
       Recibimos  la belleza en un texto "a la vez duro y poético, angustioso y sensible, que se rige por el compás de las respiraciones de un enfermo, por las noventa y nueve cuentas del Tasbith (rosario musulmán), que maneja la mujer".  "Así se debe vivir, hoy en día, en Afganistán. O en cualquier país en donde el ser humano no es libre".  La piedra de la paciencia es un grito contra el fanatismo, contra las guerras, contra la dominación de unos hombres sobre otros y de los hombres sobre las mujeres. 

         Según el Corán, Alá concede la igualdad al hombre y a la mujer, así como los mismos derechos y deberes. Pero la realidad, es que ellas viven sometidas a un constante control del ellos: el padre, el hermano, el esposo, el imán, ulema o mullah... Es decir, a una vigilancia eterna.
  
        Conozco a muchas mujeres musulmanas, que creen firmemente en su religión, pero tienen claro la separación de la parte espiritual, de la que corresponde al área de su participación social y de su lugar en el mundo. Yo defiendo incluso que estas amigas se pongan su velo, si en libertad lo deciden, porque no podemos reducir la situación de la mujer árabe al uso del hiyab o de otras prendas.
 
        Pero eso no invalida que deban reclamar sus derechos civiles.
 
        En esa dirección va el feminismo islámico, dice Tamayo,  que lucha por recuperar la tradición igualitaria de los orígenes y por liberar a las mujeres de las costumbres patriarcales que tienen a las mujeres sometidas y excluidas de los espacios de responsabilidad en la religión, la cultura, la política, el ejercicio de la ciudadanía y la vida cotidiana. Tal sumisión poco tiene o nada tiene que ver con la religión.
 
          Pero tampoco son las mujeres las únicas que sufren. La película nos dice que en este territorio con tantas armas, violencia y oración, también existe hueco para el dolor masculino, para ese joven soldado que ha sido ultrajado y que descubre el verdadero sabor de una caricia femenina, de una esperanza llena de besos que no duelen, que son para disfrutar y huir.
 
         El diálogo entre hombres y mujeres, la comunicación entre marido y mujer, la capacidad de sentir amor hacia un desconocido… en resumen, todo lo que cada uno contaríamos a esa piedra que un día estallaría porque no podría soportarnos más y nos daríamos cuenta de todo lo que habíamos callado por miedo, sentido por vergüenza y no hecho por frustración y entonces ya será demasiado tarde.
 

          Hace algún tiempo, escribí en este mismo blog el relato del viaje a Granollers acompañando a una de nuestras amigas marroquíes para un juicio por violencia de su marido y en el que tanto a las abogadas como a mí,  algunos detalles nos sorprendieron y nos hicieron percatarnos del mundo clandestino en el que han de vivir las mujeres en ocasiones, y que esta clandestinidad en que se mueven es la única forma de sentirse unida a alguien, de recibir apoyo, quizás un  poco de consuelo…

 

                          Recomiendo que veáis esta película, si os gusta el buen cine,  porque merece la pena.

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martes, 10 de septiembre de 2013

MARIPOSILLAS, MARIPOSILLAS...






 
 
         
 
         Que desde 3.354,05 Kilómetros (considerados en línea recta) te envíen un mensaje diciendo que "me muero por darte un beso" (en el sentido más carnal de la frase), es cambiar el "runrum" de las noticias de este bucle en el que me hallo inmersa, por la banda sonora de una de mis pelis favoritas.... ¡Subidón!

             Decididamente, cada día tiene sus sombras y sus luces....
sus momentos tensos, y otros como éste, de mariposas en el estómago...

jueves, 5 de septiembre de 2013

"Citius, Altius, Fortius "





“El objetivo del Olimpismo es poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana”

                                                                                                               La Carta Olímpica



 
          A dos días de saber si Madrid  es  o no elegida como sede olímpica para el 2020, los medios de comunicación, entre ellos el que a mí de da de comer, se han volcado en la campaña de convencernos de las bondades de que a la tercera vaya la vencida.
      Otra vez más circo y más pan, y además,  toda la ciudadanía tan contenta y tan preocupada de si seremos elegidos o no poniendo en ello tanta ilusión y energía. Me argumentan que la dimensión que han producido en ciudades como Barcelona es indudable e impagable. No sólo en cuanto a proyección turística y cultural, si no a infraestructuras. Que habrá mejoría económica, revitalización del empleo… etc…
    Yo disiento, ¡ojalá fuese así!... Pero, por propia experiencia, sé que este "impulso económico" del que tanto se habla, es favorecedor solamente para unos pocos, los de siempre, mientras al resto de la ciudadanía le toca solamente pagar... Cuando se tiene a nuestro país  "recortado" en todo lo básico (educación, deporte escolar y juvenil, toxicómanos, ayuda a los mayores, sanidad, etc...) y la excusa es que no hay dinero, ¿qué queréis que os diga?... Primero, lo importante, lo JUSTO, y después, el pan y circo.
       Escribía hace meses Javier Baeza que “hay un montón de personas entregadas a difíciles tareas de investigación, trabajo y ciencia que nunca verán sus trabajos como señeros de los impulsos mediáticos y políticos de turno.”
      ¡Cuanta gente entregando su saber por el bien común en condiciones deplorables!
       Dentro de ese Madrid tan bonito que ahora se nos presenta,  no caben quienes lo están pasando tan mal, aquellos que tienen que buscarse la vida para el abono de transportes, para los que llegamos tarde a trabajar porque cada vez hay menos conductores, que trabajan mas horas cuando hay  menos servicios, ¿o es que será solo considerado para los que van a ir en coches oficiales con la carretera despejada antes de pasar? El  Madrid que sigue arrinconando a cientos de niños a vivir entre ratas, como añadía Javi, que especula con las viviendas, que invierte tanto en fuerzas de seguridad y tan poco en seguridad para los ciudadanos,  que sigue registrando colas y colas ante la oficina del paro para solicitar un derecho cotizado, que impide  que “existas” si no tienes papeles de legalidad,  en definitiva:
El Madrid de los infiernos , ese que no  han visitado los miembros del COI cuando han venido a evaluarnos, porque no interesa visualizar este tipo de realidades. ¡Y mira que es una pena!
        Una verdadera pena,  porque en ese Madrid tenemos maravillosos campeones de todo tipo de disciplinas olímpicas. Podriamos citar como ejemplos, las pruebas de carreras y saltos de vallas, esas carreras de velocidad en las que los competidores deben superar una serie de barreras de madera y metal.... ¿Os suena?
      ¿No conocemos saltadores magníficos que intentan tantas veces superar las vallas metálicas e incluso mas dificultosas y altas que las de los estadios deportivos?
 Y en el Maratón, esa prueba de resistencia que consiste en correr 42 kms., ¿no tenemos campeones que no solo saben correr en el asfalto de la ciudad, sino campo a través, sobre desiertos abrasadores y sobre playas de arena como dunas?  ¡y no sólo 42 kms! Los que hagan falta correr delante de la policía y a través de toda Europa si no hay mas remedio...

     En lanzamiento de peso, que consiste en propulsar una sólida bola a través del aire a la máxima distancia posible, nuestra especialidad estaría mas en esquivarla que en lanzarla, para esto tenemos a los responsables de la ley y el orden; nosotros tendríamos que procurar no estar en la zona de caída, pero bueno, una especialidad mas que tambieé tiene sus dificultades. Y en Natación, los mejores seguro, que tenemos amigos que no tardarán en recorrer incluso 14 kms. nadando y cruzando distancias impensables y sin patrocinadores, y que lo conseguirán porque el trofeo es la propia vida. Podríamos repasar tantos deportes que esto seria interminable y creo que la idea ha quedado clara…
Los que NO SON, NI CUENTAN en la valoración de los comités, podrian darnos, ademas de en otras tantas cosas, lecciones de vida competitiva contra todo tipo de adversidades. Asi que nosotros tranquilos,  que los políticos tuvieron corazonadas  de que nos tocaría ser sede olímpica,  pero algunos tenemos certezas de estar siempre de lleno en Los Juegos Olímpicos del Cuarto Mundo que nos rodea.