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jueves, 29 de julio de 2021

ABRAZANDO ÁRBOLES.

 

 

   "Yo no comprendo que se pueda pasar al lado de un árbol sin sentirse feliz mirándolo". 

   F. Dostoyevski pone esta frase en boca del príncipe Myskin, en su obra "El idiota", en la que este autor retrata a un hombre perfecto, lleno de compasión hacia los demás y capaz de comprender a todos en un mundo lleno de maldad y malas personas, como explican en Polka.

Algo así he sentido yo al caminar en este bosque de secuoyas gigantes, en el monte de Cabezón, declarado Monumento Nacional.

 En 1940 se importaron junto a otros árboles de especies diferentes para abastastecer a la industria maderera sin depender del comercio exterior. Pero este proyecto, por suerte, no prosperó y las secuoyas dejaron de ser necesarias.

Caminando entre ellas, contemplando sus troncos, la luz entre sus ramas, entre el silencio y la belleza, pienso que estos árboles y yo estamos hechos de la misma cosa.

Lo dijo Sagan: "Profundo en el interior, al nivel molecular de la vida, somos esencialmente iguales a los árboles".

 






 


 



 

 

jueves, 8 de julio de 2021

LA ESTIGMATIZACION POLICIAL: OTRA VARIANTE.

Todos los días pasa.

Y siempre por los mismos motivos.

   Sabemos que si no eres blanco tienes al menos el doble de posibilidades de que te pare la policía, según datos de varias investigaciones, como las de la Universidad de Valencia, Metroscopia, organizaciones de Derechos Humanos, etc... No dejamos de denunciarlo a diario, pero hoy voy a hablaros de cuando eres blanco y te estigmatizan negativamente, de la misma manera.

   Volviendo del CIE en grupo, mi amigo P. se adelanta un poco y nos espera cerca de la entrada del metro.
 
   Una pareja de agentes de la policía nacional se le acercan y le piden la documentación.
 
   Él, tranquilamente, asiente y acata. Como tantas otras veces.

   El "estigma", en general, es "la marca o señal en el cuerpo" que, antiguamente, se imponía con un hierro candente como signo de esclavitud o infamia.

   El "estigma social", como nos dice la Sociología, es una condición, rasgo o comportamiento que hace que la persona portadora sea incluída en una categoría social hacia cuyos miembros se genera una respuesta negativa y a quienes se ve como inaceptables o inferiores". Y les hace, así, pertenecer a un grupo social menospreciado.

   Este proceso se denomina  estigmatización y te convierte en una persona señalada en gran variedad de conceptos sociopolíticos.

   Mi amigo P. tuvo una juventud dura y difícil.

   Superviviente de los años 90 en nuestra ciudad, ha luchado constantemente y durante mucho tiempo por salir adelante y tener una vida "decente".

   Cumplió en su momento lo que determinaron los jueces y ahora es libre y ha recuperado su derecho a ser un ciudadano respetado.

   Tiene un gran corazón, es cariñoso y entre sus actividades está la de actor en el taller de Carlos Olalla.

   Uno de los agentes se permite una chanza: "¡Qué camiseta más chula llevas!" - A lo que él le responde: "Y, además, dice la verdad".

   Ya está acostumbrado a estas paradas, a que se saquen conclusiones sobre él, porque la apariencia es como los demas nos ven y nos perciben, a primera vista, cuando todo puede ser interpretable y esas conclusiones son precipitadas. 

   Pero cada vez que pasa no dejo de ver que le merman la autoestima.

   Los agentes de los cuerpos de seguridad del Estado que proceden tan a menudo a pararle en la calle sin que pase nada destacable, sin ninguna conducta inapropiada, solamente por pasar por allí,  muestran un juicio negativo que es un prejuicio y un estereotipo.

   No parece que estén formados ni se les informe de puntos básicos de psicología y sociología, en esos signos de generalización; por tanto, no se plantean ni parecen querer plantearse el daño que hacen a estas personas.

   Además, colaboran en que, quienes observan sus "paradas",  sigan asociando rasgos a pensamientos  descalificadores, racistas y siempre criminalizadores.

   Ya se sabe: Cúanto mas morenos somos, más sospechas levantamos. Y si alguna vez fuiste yonqui, lo vas a ser sí o sí toda la vida a ojos ajenos.

   Tú vas por la calle a cualquier hora y esto funciona así: los agentes de uniforme o los "secretas" te ven, te miran y te juzgan; a la vez, valoran y dictaminan, es decir, sentencian. 
 
   Y, aunque solo sea fruto de su subjetiva opinión, te paran y te hacen identificarte.

   Los cuerpos policiales están obligados por la ley española de igualdad y NO discriminación a no brindar trato discriminatorio ya sea por "raza, religión, opinión, nacionalidad, sexo, edad, discapacidad, orientación sexual u otra condición o circunstancia social o personal".

   Por tanto, la APARIENCIA no es motivo de identificación.

   Cuando en mi casa vivían chicos marroquíes, estábamos cansados de que cada vez que ponían un pie en la calle tuvieran que presentar la documentación y dar explicaciones de qué hacían allí.

   Vivir, señores agentes, es lo que hacián. 

   Vivir en mi casa, que era la suya, con su familia. 

   En España existe un sesgo hacia la población migrante y se ampara esta actividad "legalmente". También hacia otros colectivos que no son mirados con simpatía ni con acogimiento por tantos y tantas.

   Hoy lo  vuelvo a comprobar de nuevo. ¡Qué hartura! Las paradas se basan en la apariencia y no en el comportamiento o conducta de las personas, lo cual las convierte en actos discriminatorios y, por tanto, fuera de la ley.

   El policía dice que no le grabe, que es ilegal grabar a la policía, cuando lo ilegal lo está haciendo él, parar a una persona que no ha hecho nada y solo por sus rasgos físicos.

   ¿Será que mejoran su "bienestar" despreciando a los demás?

   Nuestro ambiente cultural refuerza la búsqueda de aprobación como norma de vida. Y si no la logras, puedes sentirte indigno, culpable, deprimido, distinto,  fuera de lugar...
 
   Con el perfil de "marginado" no se nace, se llega a él tras una vida muy difícil y empieza desde la niñez, lo que contribuye a que se puedan cometer errores en edades tempranas.
 
   Una vez "reinsertado" (odio la palabra), eres como el resto de la sociedad; si cabe, más valiente y fuerte, por haber sabido reconducir la vida tras grandes esfuerzos.
 
   Más, como ya he escrito otras veces, es frecuente confundir identidad con identificación.
 
   Las leyes hablan de "reinserción", pero los que deben aplicarlas no parecen confiar en ella. Es más, les dan la espalda a los que intentan salir de la exclusión social retomando una vida digna según la "norma".
 
¿Saben los agentes que, estigmatizando así a mi amigo y a tantas otras personas, les reenvían directamente al rechazo y al ostracismo?
 
¿Les importa algo que se sientan devaluadas, rechazadas, vilipendiadas?
 
¿Que les producen un gran estrés psicológico?
 
¿Se dan cuenta de que nos están induciendo a los demás a fijarnos en determinadas personas y que están creando estigmas sociales hacia ellas?
 
¿De que otros ya les mirarán con desconfianza?
 
No creo que les importe, en general. Y en particular, tampoco.
 
Están facilitando que el ciudadano medio aliente sus prejuicios y sigan señalando a determinados colectivos.
 
Dicen que la cara de tu pasado es la que usan para juzgarte. 
 
Muchas hemos aprendido en San Carlos Borromeo, entre otras muchas cosas, que el pasado de nadie nos debe impedir ver a la persona y su presente.


jueves, 17 de junio de 2021

A MIS COMPI-AMIGOS, HASTA SIEMPRE.

 El tiempo pasa muy de prisa.

   Y así, ya me ha llegado el turno del júbilo tras tantos años de trabajo y de cotizaciones.

   ¡Qué vértigo!

   Hoy quiero escribiros una pequeña carta donde expresaros mi agradecimiento por tanto.

   Habeis sido, sois, más que compañeros de trabajo: Apoyo, equilibrio desahogo, hombros en que descansar en los malos momentos, cómplices y amigos durante muchos, muchos años.

    Y por eso doy gracias a la vida.

   Tuve mucha suerte, así es, al coincidir con lo mejorcito de aquella oposición que nos permitió entrar a formar parte de la plantilla de RTVE cuando todavía era la única televisión en España.

  Fuimos los elegidos del 82, la mejor cosecha de personas que podía imaginarme.

  De todos y cada uno de vosotros he aprendido, he mejorado personal y profesionalmente.

   Nunca podré olvidar aquellos años en que éramos los nuevos, nuestras citas de desayuno, nuestros planes, algunas bodas, la llegada de los hijos, siempre riendo...

   Sí, ¡cuántas risas en los viajes de la ruta alterando la paz de los compañeros más mayores!

   ¡Cuántas preocupaciones por el futuro laboral después de cada cambio político, de cada rumor, de cada cese, de cada nombramiento...! Hemos contemplado la historia de cerca en muchas ocasiones.

   Y siempre, luchando por una televisión de servicio público.

   Cuántas conversaciones, cuántas confidencias y cuánto cariño...

  Gracias, de verdad, por todos esos momentos vividos, compartidos, gozados.

   Y también cuánto dolor cuando algunos de los nuestros partieron tan pronto...

   Tras casi 40 años de recorrido por la televisión, algunas veces compartiendo el destino laboral, otras en distintos lugares de responsabilidad y de tarea, incluso en edificios distintos, hemos mantenido nuestra comunicación, nuestra relación y,  por supuesto, nuestra cita anual para celebrar una comida con los escasos beneficios proporcionados en la Peña de la primitiva, esa ilusión que nos ha hecho jugarnos algo del jornal para hacernos ricos. 

Pero os aseguro que lo somos.Yo lo soy. He sido una privilegiada por este trabajo, por mis compañeros y sin embargo amigos, por vuestra amistad y por cada una de las anécdotas que podríamos recordar entre todas y todos.

  También por haber llegado hasta aquí, a la jubilación, y poder permitirme dedicar más tiempo y espacio a mi lucha por un mundo más solidario y más humano, y a  cambiar los turnos y los horarios por calles, exposiciones, viajes, encuentros amistosos y todo lo que pueda aparecer y que pienso disfrutar.

   Seguro que me quedo corta en esta carta. No hay palabras para expresar lo que siento y tampoco quiero ponerme más blandita.

   Solo deciros una vez más GRACIAS, y que podeis contar conmigo para lo que sea menester.

   Un abrazo enorme, nos vemos en un rato cenando juntos de nuevo para celebrar.














viernes, 21 de mayo de 2021

LA VIRGEN DE LAS BARRICADAS.

Dicen que siempre hay un santo o una virgen para cada necesidad.

   Quizás por eso, también existe la  Virgen de las Barricadas, que es la protectora de aquellas personas a quienes sus actividades ponen en riesgo de caer precisamente en ellas, en las barricadas

   Su culto surgió en Oaxaca, en  2006, año que quedó marcado en la memoria histórica y colectiva de México por un movimiento social cuyo alcance rebasó cualquier predicción posible, sobre todo después del 14 de junio cuando la huelga de maestros fue reprimida de forma feroz y muchos sectores de la sociedad se unieron a su lucha.


El descontento popular se había generalizado por varios motivos:

En las elecciones presidenciales de ese año, el candidato del PDR, partido central izquierdista,  Andrés M. López Obrador, hoy presidente, fue derrotado, fraudulentamente según muchos analistas, por el candidato del PAN, de extrema derecha, Felipe Calderón.

A finales de abril se había producido la sangrienta represión contra los mineros en huelga en Michoacán y otros sucesos de violencia por parte del gobierno en varios lugares del país, por lo que se consideró que se estaba intensificando el despliegue de impunidad autoritaria.


La representación más violenta llegó con las caravanas de la muerte, grupos paramilitares que recorrían con la misma impunidad las calles y que asesinaban o hacían desaparecer a muchas personas

En este contexto aparece la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), una de las mas importantes experiencias organizativas del movimiento social en México.

 
En realidad es una asamblea de asambleas, nacida el 17 de junio de ese año,  contra el gobernador Ulises Ruíz.


Oaxaca es un estado pluriétnico y multicultural: 16 pueblos indios, 8 regiones y 570 municipios con una gran diversidad de organizaciones etnopolíticas, comunitarias, campesinas, populares y civiles.


Por ello, la APPO sintetiza muchas acciones:  la cultura política local nacida de las asambleas populares, el sindicato de maestros, el comunalismo indígena, el clero progresista, las ideas de izquierdas y la diversidad étnica, así como las nuevas formas  de asociación en los barrios pobres, las redes libertarias y las barricadas que se alzaban ya en esta resistencia popular. En su entorno se creó el movimiento conocido como la Comuna de Oaxaca, movimiento sociopolítico más amplio con voluntad de transformación profunda.

Una parte del clero católico, de fe progresista,  apoyó a la APPO, así como sectores de cristianos  laicos  que dan lugar a una relación clara entre religiosidad y fomento de la conciencia politica dentro del movimiento, además de participar en las protestas contra el Estado.

Sabemos de la importancia de la religiosidad popular en los pueblos latinos. La "arraigada identidad multidimensional y fuertemente politizada", esa reserva de prácticas y creencias sagradas que da sentido a sus circunstancias.

Y también lo hay en Oaxaca: un fuerte tradicionalismo y conservadurismo cultural y una profunda inclinación al culto a los santos.

Pero ya en los años 60 la aparición de un sector que seguía la Teología de la liberación alteró para siempre la relación entre la Iglesia institucional y las comunidades rurales  y urbanas.

Muchos católicos pasaron de ser relativamente apolíticos a ser actores impulsados por una fe que les pedía intervenir y participar en causas sociales y políticas.

Y a pesar de la reacción de la Iglesia oficial y de la línea conservadora de la misma, una parte del clero de Oaxaca creía en la transformación de las fuentes de injusticia y desigaldad como realización del reino de Dios en la tierra. Por eso no es sorprendente que en estos momentos, 2006-2007, sintieran que había que responder a la represión del gobierno y que se les llamaba a la acción.  Este católico se ve a sí mismo como "actor político" con una ideología de justicia y cambio.

    Pero la APPO no es una creación de la iglesia o de una ONG; tampoco de un partido político ni aspira a convertirse en uno. En su interior participan muchas corrientes políticas, sin cabecillas. Es un movimiento de bases con una dirección integrada por 260 personas que es imposible de comprender al margen de la sección 22 del Sindicato Nacional de trabajadores de la Educación (SNTE), ya que surgió como resultado de su convocatoria. Desde 1980 los maestros buscaron vincularse con las familias y sus luchas.

    Se dan dos corrientes magisteriales, la Unión de Trabajadores de la Educación y la Corriente Democrática del Magisterio, con gran infuencia en la sección 22,  que se refleja en la APPO.

    El gobernador Ulises Ruíz intentaba la privatización y comercialización de todo lo que hasta entonces había sido de dominio público y cívico, una visión neoliberal que erosionaba ese espacio público, entre ellos el desplazamiento del Zócalo que durante siglos habia sido el corazón de la vida pública y social de los oaxaqueños, lo que  aumentó el resentimiento popular.

Los maestros ocuparon dicho Zócalo, que se convirtió en el centro de operaciones de la APPO, pidiendo la salida del sátrapa del poder.

El 14 de junio de 2006 se produjo una violenta represión por parte del Estado que hizo que la población respondiera con barricadas en las calles, esquinas y avenidas.

Muchos se acercaron al centro de la ciudad con alimentos y provisiones para los heridos y una iglesia de los jesuítas se transformó en cocina popular para alimentar a los activistas. Esta cocina se trasladó después al propio Zócalo y desde alli daba de comer a los activistas de todos los campamentos por toda la ciudad. Duró hasta que el zócalo fue tomado  por la PFP, la policía federal preventiva.

Los edificios colindantes de la iglesia se convirtieron en centros de primeros auxilios donde se atendía a los heridos.

Mientras los medios de comunicación presentaban las barricadas como lugares de vándalos y maleantes radicales, los participantes de la APPO las consideraban espacios morales  donde las diferencias entre hombres y mujeres, viejos y jóvenes, de clase media y pobres, desaparecieron,  organizados en lugares de tolerancia y respeto.

Se creó un espacio que de convivencia y una emoción de autogobierno, de auto-organización más alla de la resistencia.

En palabras de uno de sus representantes,  Flavio Sosa, referente de la APPO, este movimiento nace como una respuesta a una agresión brutal, pero luego empieza a cuestionar todo: cuestiona a los medios de comunicación, y a varios los «toma» y los hace suyos; cuestiona las formas tradicionales de hacer política, y pretende plantear nuevas formas de hacer política; cuestiona a los partidos políticos, y no deja que ningún partido político lo conduzca; cuestiona incluso los mismos liderazgos, y genera un liderazgo colectivo; cuestiona a un mal gobierno, y plantea quitarlo. Entonces se empieza a conformar como un movimiento antisistémico, que alarma a la clase política. «¿Cómo es que la lucha callejera nos puede estar cuestionando prácticamente el status quo, la forma de hacer política?», se preguntan los políticos. Y si es la gente la que está cuestionando todas las formas tradicionales de hacer política, nosotros pensamos que es ella la que tiene también que inventar algo nuevo en este Congreso.

Por eso es importante entender que este movimiento es de toda la sociedad, tratando de convivir, y marchando juntos. Hay compas que por ejemplo traen consigo la hoz y el martillo, y a un lado están las comunidades eclesiásticas de base que traen a la virgen de Guadalupe. Esta es la gran virtud de nuestro movimiento. Por eso insistimos en que «no es de líderes». En una ocasión, cuando empezó a correr esta frase, alguien hizo un cartel que decía: «este movimiento no es de líderes, es de bases», y lo terminaba firmando como grupo. Al rato, unos muchachos inteligentes le agregaron debajo con pluma: «no es de líderes… ni tampoco de grupos». Esa es la realidad.


Así, las barricadas, que se montaban cada noche y se desmantelaban por la mañana,  eran como "oasis temporales" para el ideal de comunidad popular.

Es aquí donde surgieron iconos de culto, imágenes llamativas, como la Virgen de las Barricadas y el Santo Niño APPO, ejemplos del resurgimiento del espíritu sagrado popular.  "La utilización e imágenes religiosas  dentro de movimientos sociales emancipadores y revolucionarios forma parte de la complejidad histórica de América  Latina".

Se hizo común encontrar estas representaciones en altares improvisados en las calles, mítines y marchas: religiosidad popular y lucha social y se convirtieron en abogados de la causa contra la injusticia, guardianes de las vidas en las barricadas y refugio de las capas más empobrecidas del país.

 Esta Virgen, pintanda en blanco y negro en un principio, con máscara antigases y un collar de púas, lleva llantas ardiendo en su manto y, abajo, la leyenda "Protégenos Santísima Virgen de las Barricadas".

La imagen del niño APPO lleva casco, palicate amarrado a la cara, resortera en la mano y un bazuca a la espalda, y apareció, al parecer, durante la novena gran marcha en noviembre de 2006.

¿Cuál es la significación de estas imágenes?

Estos símbolos fueron expresiones espontáneas que no iniciaron los miembros del clero aunque algunos sí los aprobaron.

Fue una fusión de la religion popular con un catolicismo progresista que impregnó el discurso ético y político buscando construir una sociedad mas justa y digna, uniendo los movimientos sociales de liberación y la fe cristiana, la teología indígena y el cuidado de la "Madre Tierra", en un modo justo de batallar contra un gobierno intolerable.

La investigación ha recogido opiniones de personas hablando de sí mismos como católicos politizados,  católicos cambiados para siempre en favor de la justicia social.

Sin embargo, la iglesia oficial no toleraba estas imágenes que consideró provenientes de ideas y mitos de grupos que desconocían el evangelio y el calor de la devoción católica. E incluso el Arzobispo habló de excomunión.

La imagen de esta virgen procede de otro icono, la tan querida virgen de Guadalupe,  en un sincronismo que une de nuevo las espiritualidades identificadas en ella.

Es mito, mestizaje, colonialidad y apropiación.

Nos dicen los cronistas de la conquista de América que los templos católicos se edificaron en los lugares sagrados de los indígenas, construídos muchas veces con sus mismas piedras. Los frailes, en una lógica de sustitución, cambiaron a los dioses nativos por imágenes de cristos, santos y  vírgenes.

La devoción a la de Guadalupe se remonta al año 1531, cuando cuentan que se apareció  a un indígena llamado Juan Diego, al que dejó estampada su imagen en la tilma.

El indio Cuanhtlatohuac, recién bautizado como Juan Diego por los franciscanos, salió de su choza de madrugada para ir a otro poblado. Al iniciar el ascenso al cerro de Tepeyac, vió en la cumbre un resplandor que le hizo detenerse. Al mismo tiempo le llegó una sensación que definió como canto de numerosos pájaros y aroma de muchas flores. Pensó que habia muerto y se encontraba en el Aztlan (Más Alla). Y volvió a sobresaltarse cuando una voz le llamó. 

Subió hacia el encuentro con aquella luminosidad  y vio a una señora preciosa que, tras saludarle, le manifestó su deseo de que en ese lugar se erigiera un templo para que ella protegiera a todos los moradores de esa tierra.

Antes de la conquista, en el lugar donde cuentan que se apareció, existía una diosa madre: Tonantzin, la divinidad de la tierra y la fertilidad, la señora de "la falda de serpientes". La madre de todos los dioses de la mitología azteca.

Hay quien afirma que esta historia es una transposición porque los españoles usaron este lugar de adoración para poner una nueva historia y evangelizar a los indios. Y que  la historia es una copia de la virgen de Guadalupe de Villuercas, en Extremadura.

De lo que deducen que la historia de Juan Diego no sería verdad, así como los sucesivos milagros que se le atribuyeron.

Hay historiadores que dudan de la existencia de este Juan Diego, del que no han encontrado pruebas históricas.

Aún así, la Guadalupana es también un símbolo clave del sentimiento nacionalista, emblema del mestizaje mexicano. Por eso es morena y está pintada con un glifo indígena.

   Su estandarte se ha usado para expresar la exasperación o el enojo, desde el Grito de Dolores encabezado por Hidalgo, la más poderosa de las rebeliones contra el tributo en la Nueva España y primer acto de la independencia mexicana, hasta la entrada de Emilliano Zapata al Zócalo de la Ciudad de México.

Este escrito quiere ser un homenaje al pueblo de Oaxaca y a ese tiempo en que se hizo realidad la democracia participativa radical porque las organizaciones civiles y populares allí jugaron un papel estratégico en el diseño de reformas institucionales posteriores.


La APPO fue noticia en 2006 en diversos lugares del planeta, porque esos meses de lucha  no fueron solo un relámpago en cielo despejado. Fueron luz en la dura lucha contra la dominación "y por la posibilidad de vivir una vida digna, construyendo lo colectivo".

   También en Chile apareció la patrona de las Barricadas, una mujer con vestido mapuche. En el fondo se observa la bandera walmapu de los pueblos originarios y con un perrito: El "Negro matapacos".

   El Negro, como se le conocía originalmente, cobró protagonismo durante las protestas estudiantiles del año 2011,  cuando los jóvenes salieron a las calles y alzaron su voz en contra de las condiciones de la educación universitaria en Chile. 

Exigían gratuidad y calidad académica. Entre los manifestantes, combatiendo en las primeras filas, figuraba un luchador que pronto se ganó el corazón de muchos universitarios: un perro.

El quiltro, al que se le veía con un pañuelo rojo, azul o blanco, atado a su cuello, combatía con valor a los miembros de los  Carabineros, los pacos. Llegó a resistir las embestidas del guanaco. Incluso las bombas lacrimógenas, que las autoridades lanzaban para disipar a la multitud

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ORACION MEXICANA:

   ¡Virgen de las Barricadas! Escucha la oración que te dirigimos: da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos.

Virgen de las Barricadas, bendice a nuestros compañeros. Prótegenos y guianos siempre en la revuelta.
Y así, libres de todo infierno capitalista, podremos llevar a los demas la alegría y empoderamiento que solo pueden venir de la Revolución.

Alcánzanos el valor y la resistencia, la fuerza y la determinación. Intercede día tras día, sembrando la autoorganización, la autogestión y la autodefensa en nuestras calles. Haz que merezcamos oír en el fondo del alma tus sabias palabras:  solidaridad, apoyo mutuo, resistencia y comprensión.

Virgen de las Barricadas, tú que eres la Diosa Madre, cobíjanos bajo tu manto de potección. Defiendenos de las falsas instigaciones, consuélanos en las tristezas y ayúdanos en nuestras necesidades.

En los peligros, en las enfermedades, en las persecuciones, en las cárceles, en las amarguras, en los abandonos, en la hora de nuestra muerte, míranos con ojos compasivos y no te separes jamás de nosotros.


¡Virgen llena de gloria y revolución! TUERSVLAD! Así sea.


Guadalupana Rebelde.

martes, 11 de mayo de 2021

HUELLAS DE AMOR EN LA ARENA...

 "Dentro de una concha había una ostra.

La ostra estaba tan harta de su cárcel

que quiso nadar sola

y al aire respirar la libertad.

El oleaje vino, sumergiéndola.

La depositó, luego, el mar sobre una roca.

Y un pescador, al verla, dijo:

"Esta ostra ya ha muerto, está podrida".

La encontró más tarde un niño, que gritó:

"Mamá, mamá, ¡una perla!"

Y la ostra volvió a sentirse viva.

 

(Mahmud Sobh.- Fábulas de oriente para los que empiezan a ser niños

 



 

Ousama significa Leon

y Yallal, vamos de prisa...

martes, 4 de mayo de 2021

VOTAR DONDE LATE EL CORAZÓN...

               No olviden que los de izquierdas votamos en favor del bien común, no de los privilegios... Votamos para que la sociedad sea más justa y humana y a favor de los más desfavorecidos...

Por eso, el voto a la izquierda es solidario y hermoso, es un abrazo colectivo que incluye a las minorías




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miércoles, 21 de abril de 2021

RAQUEROS: OTROS MENORES NO ACOMPAÑADOS.


    Hoy no llueve. Amaceció un día de cielos azules y mis pasos me conducen hacia el final del Paseo de Pereda, donde suelo encontrarme con las esculturas de unos niños llamados "raqueros", muy cerca de Puerto Chico, el antiguo barrio de Pescadores de Santander.

    Son 4 pequeños de bronce de tamaño natural, esculpidos por José Cobo Calderón según una antigua foto y que me sitúan en los años finales del XIX y en los primeros del XX pero que, a la vez, me traen recuerdos de muchos otros que he conocido en la actualidad.

   Ahora son 4 niños de cuerpos impregnados de salitre marino, pero en aquel tiempo eran más, muchos más, que se llamaban por sus motes, desconociendo los nombres propios, descalzos y desnudos,  dispuestos a surcar valientemente las aguas de la bahía.

   Su oficio era el raque y todo servía para usar, vender o cambiar.

   Nunca iban a la escuela, su vida estaba en la calle, "niños cuya infancia rodó tranquila por todos los escalones, portales y basureros de la vecindad", como relataba Pereda.

    Éste no es un personaje exclusivo de Santander.

    Recuerda Saiz Viadero que existía en otros lugares como Cartagena (los icue), en Cádiz, Lisboa y otros lugares de litoral, donde su presencia representa la miseria en que se desenvolvía la existencia de un sector de la población infantil y juvenil de ciudades que contaban con gran tráfico en sus puertos y donde también es representativa la gran cantidad de niños de orfelinatos sin otra salida que el merodeo para buscarse la vida. 

Porque ese "oficio" consistía en  que los pequeños se tiraban al mar para sacar las monedas que los tripulantes de los barcos o cualquier curioso desde los muelles arrojaban al agua con el objeto de divertirse un poco.

   La gente les tiraba monedas, alguna "perra" al agua, para que la buscaran buceando y ellos lo hacian porque era la manera de conseguir algún dinerillo para matar un poco el hambre, mientras los más ricos y algunos "indianos" tenían en ello un pasatiempo divertido.

   La denominación "raquero" procede del inglés "wrecker" y se refiere al ladrón de barcos y al saqueador de naufragios. También del latín "rapio-is", que es arrebatar, arrastrar.

   Los tripulantes de los barcos ingleses denominaban a los chiquillos de los muelles así, wrecker, porque a veces les robaban, y el término se fue castellanizando por el sonido, hasta devenir en la palabra raquer, raquero, para denominar a los raterillos que hurtaban en puertos y costas.

   Mas detrás de todo esto hay una terrible historia: la de los piratas de tierra, los naufragadores, los saqueadores de barcos.

   Eran tiempos de hombres y mujeres trabajando hasta el agotamiento para sacar adelante a sus familias. 

Y, a veces, había que dedicarse al pillaje.

Provocaban naufragios con señales luminosas para desorientar  y hacer encallar las naves y así apropiarse del cargamento.

Cuentan los historiadores que en Cornualles existieron bandas organizadas y es curioso ver cómo los nobles y gobernadores se aprovecharon de ello.

Esta práctica está bien documentada en Escocia e Irlanda. 

Nuestra Emilia Pardo Bazán escribió relatos inspirados en estas prácticas situándolas en Galicia, aunque muchos autores sostienen que aquí no se practicó.

   En su cuento "Jesús en la tierra",  la escritora saca de las brumas de la leyenda esas luces extrañas que, desde la costa, conducen a los navegantes al agujero negro del naufragio: "faroles encendidos que cuelgan de los cuernos de bueyes o vacas" en noches de temporal y poca visibilidad. Hacían caminar por la arena a los animales para que sus pasos oscilantes fueran confundidos desde lejos con la posición  de otra nave. Los pilotos, confiados, dirigian  hacía allí sus embarcaciones y acababan empotrándose contra las rocas.

   Con este señuelo, los raqueros o piratas de tierra les esperaban para despojarles de todo lo que poseian.

   Volviendo a las esculturas que me inspiran estas cosas que os estoy contando, el término "raquero", venga de donde venga, designa a niños pobres, "marginales", huérfanos, solos o de extracción humilde.  

   Los historiadores remarcan la importancia de mantener vivo el recuerdo de estos niños para que Santander no pierda  una parte de sus señas de identidad. Pero percibo que se "ha blanqueado" ese recuerdo... Muchos ahora reconocen haber sido raqueros en su infancia como algo literario y romántico.

    Mirando a estos niños de bronce, recuerdo a tantos pequeños y pequeñas que han tenido que hacer verdaderas cabriolas para sobrevivir buscando un puerto seguro, que me conmuevo.

Ahora, en nuestra actualidad, los niños en los puertos no son bienvenidos, ni divierten...

Se les persigue, se les ataca, incluso se les odia.

No son personajes gratos cuando intentan subir a un barco para trasladarse a otro lugar donde seguir viviendo.

Ahora, estos niños y niñas han de vivir con las alarmas puestas.

Ya  no pertenecen a la tribu.

Hacer "risky" es hoy algo muy peligroso.... y en lugares como nuestra frontera sur, en Ceuta y Melilla, son estigmatizados y perseguidos.

Niños y niñas que en otras latitudes son limpiabotas, lava coches, buscadores de basura, vendedoras de  pañuelos de papel en el semáforo o aspirantes a futbolistas jugando con cocos vacíos...

En Santander, nos hacemos fotos  con estas pequeñas esculturas e incluso son un souvenir distinguido de nuestro viaje por Cantabria, sin reflexionar que recuerdan también la pobreza de muchas personas, la infancia dura y la crueldad de quien se divertía con esto.

Una simple escultura, pero que encierra duras historias de infancia.

 Deberíamos recordar que, a esta hora, exactamente, hay un niño en la calle y no parece que los hombres se honren en proteger lo que crece y evitar que naufrague su corazón de barco.

Pobres de nosotros, que hemos olvidados a estos niños de calle, y los vemos como parte del paisaje sin percibir sus miedos y sus latidos.

Porque, muchas veces, la vida pirata no es la vida mejor.