Vistas de página en total

domingo, 27 de noviembre de 2016

REGUFIADOS DE SEGUNDA. Aquí, donde habita el olvido.

   
    En 2014, de los 36 conflictos bélicos en todo el mundo, África acumuló el mayor número por continente.

   Son conflictos olvidados y sus víctimas, invisibles al resto del mundo.


    En este contexto, es realmente extraño que no se utilice el término “refugiado” para los subsaharianos que saltan la valla y que suben a ella dando gritos con la palabra “asilo”.


   Se les deniega incluso la eventualidad de llegar a ser refugiados.
(Texto: Antonio Ruiz).

 © De las fotografías: Antonio Ruíz.
*******


     Esta es sólo una pequeña muestra de la gran obra que este fotoperiodista tiene en su haber y son fotografías de los años 2014, 2015 y 2016.

   A pie de valla siempre, en Melilla, sufriendo la represión por informarnos de la vulneración de derechos que se produce tan frecuentemente y de las vivencias de los que consiguen llegar a nuestro país, muchos estamos esperando que alguien le pida a Antonio Ruíz una exposición en Madrid para poder contemplar en mayor formato todos estos documentos históricos, que él ya tiene preparados.
           




domingo, 20 de noviembre de 2016

CIE, ESPACIO POLICIAL


“Los CIES son espacios de impunidad policial”
                  (Ramiro García de Dios, juez de control del CIE de Aluche)

 

        Dicen que España es un estado de derecho pero continuamente nos demuestran que no lo es. Y los CIE son buen ejemplo de ello.
        Algunos de los que entraron, nunca salieron...
        No hay servicio médico permanente, no se hacen exámenes médicos antes de las deportaciones, no hay protocolo para el trato a las embarazadas, no se denuncian ni atienden las víctimas de trata, no hay traductores especializados... Sí hay vejaciones habituales, insultos, maltrato, falta de agua en algunos, como en Valencia, o hay que pagarla en la máquina expendedora, claro, si tienes recursos. Y así, podríamos dar muchos más ejemplos del trato inhumano que padecen los que conviven allí´.
             Hoy,  con el lema “Abramos las fronteras, cerremos los CIE”, hemos celebrado una manifestación contra los Centros de internamientos de inmigrantes,  como broche final a la jornadas convocadas por Caravana a Grecia (en breve, a nuestro sur), con el apoyo de numerosos colectivos sociales  para denunciar las lamentables condiciones en que se encuentran los internados en estos centros  y las sistemáticas violanciones de los derechos que sufren.
       La marcha comenzó en la Plaza de Aluche y finalizó frente al CIE, donde se leyó un manifiesto  denunciando que  “el racismo institucional que representan las políticas migratorias europeas” y la respuesta de los gobiernos europeos a la crisis de los refugiados que ha sido el cierre de fronteras que –recuerdan- ha causado la muerte de más de 25.000 personas desde el año 2000.

       Lugares donde no existe una transparencia en la gestión y donde no hay una atención social,  sanitaria y jurídica efectivas para personas sin delito, como repetimos continuamente, y cuya falta, administrativa en todo caso,  conlleva una privación de libertad en condiciones peores que en las cárceles.

       A día de hoy, no existe una normativa clara que establezca las pautas de su funcionamiento, y siguen estando regulados por una orden ministerial del año 1999. El anterior gobierno socialista empezó a redactar el reglamento que ahora ultima el ejecutivo actual. El texto continúa otorgando todas las competencias a la Dirección General de la Policía y es “más de lo mismo” para las organizaciones sociales. El borrador limita las visitas de familiares y ONG, impide las quejas directas a los jueces, no garantiza que haya intérpretes y prima las cuestiones de control y seguridad. “El cambio más grueso en el modelo de los CIE debería ser acabar con el régimen carcelario. Y para hacerlo habría que cambiar el modelo para que no fuera policial.

       La Defensora del Pueblo ya recomendó hace meses que, en el nuevo reglamento, la policía fuese destinada a supervisar la seguridad exterior de los centros, pero que la gestión de la vida cotidiana estuviera en manos de funcionarios especializados en servicios sociales.

      Un buen ejemplo que ayuda a entender qué sistema rige la vida de los internos en los CIE es el hecho de que a cada inmigrante se le asignada un número que sustituye a su nombre y apellidos hasta que abandona el recinto. “Ni en la cárcel ocurre eso. La explicación que dan es que sus apellidos son muy raros y esa no es una excusa", asegura Manzanedo.

“Es un ataque a su dignidad”.
 
   



miércoles, 9 de noviembre de 2016

RESISTENCIA!!!


     Parece ser que el hombre y la mujer son los únicos animales a quienes les falla muchas veces su instinto de superviviencia a tenor de lo que vemos.
    Todo el mundo se echa las manos a la cabeza ante la elección de Trump como presidente de los Estados Unidos, es decir, de la primera potencia mundial, porque va a ser el amo del universo.
     Y hasta los tertulianos, analistas y periodistas  que han defendido a capa y espada en nuestras elecciones a un tal sr. Rajoy como adalid de lo mejor de lo mejor, hoy “analizan”, muy preocupados, el mundo que se nos viene encima.
Foto: José Palazón.
      No acabo de entenderlo, porque también aquí se ha defendido esa política de recortes de lo social, del ninguneo de oportunidades para los de abajo, de ser países solo para ricos y de supremacía blanca. ¿En qué se diferencian las políticas de muros, de xenofobia, de educación para élites, de sanidad para los que se pueden permitir la privada, de sueldos de miseria y de dejar en manos de los ricos todo lo gobernable? ¿Quién, en nuestro país, no combate la homofobia, los derechos de las mujeres, favorece la religión fanática e incluso hace aún cruzadas?
   Esta foto histórica, de José Palazón Osma, nos lo explica todo...
  
       En cuanto a política exterior, como bien dice mi querido Miguel Angel Vázquez: “Aunque habrá tiempo de hacer un análisis tranquilo con los resultados en la mano, lo cierto es que soy bastante escéptico respecto a lo que pueda salir de las urnas. Como leí un día en algún muro, toca elegir entre el que quiere expulsar a los musulmanes de su país y la que quiere bombardearlos en sus países de origen. Los dos son bastante chungos, sí”.
       Cabe la “esperanza” de que quienes gobiernan  en realidad, es decir, los poderes financieros y económicos, no vayan a tirar piedras a su propio tejado y a este energúmeno de Trump le corten los hilos y le manejen como hasta ahora han manejado a los demás. ¡Triste, muy triste!
        ¡Y cuántos partidos políticos hacen la vista gorda ante todo esto! ¡Y cuántos están colaborando para que la humanidad se vaya a la mierda!
        Se plantean tantas incertidumbres que no se si tiene sentido la lucha que otros llevamos a cabo, cuando somos los propios humanos los que nos abocamos al fracaso como especie, cuando elegimos el sufrimiento y la flagelación, el ponernos en manos de estos psicópatas a los que les damos el gobierno del mundo. No sé si darme al alcohol o a drogas más duras, para soportarlo.
       Aunque sé, porque me conozco, que lo que haré será seguir empujando hacia adelante, estar en la resistencia, codo a codo con toda la gente que conozco que lo hace, con todos los amigos que no tienen nada que perder, intentar encontrar los huevos de la serpiente que eclosionarán dando lugar a nuevos fascismos, nuevos nazismos y nuevos lugares de marginación, exclusión y dolor.
       Espero que estéis ahí, en ese empeño de no tirar la toalla, de cuidarnos entre nosotros para no desfallecer, para que cuando sintamos el agotamiento, en días como el de hoy, podamos encontrar la mano amiga que nos sosiegue, que nos anime, que nos dé nuevos ánimos ante semejante heroicidad, la de la resistencia.
 

 

jueves, 3 de noviembre de 2016

BAY, BAY, SR. MINISTRO...


Adiós, sr. Ministro de las cloacas del Estado…

     Tu paso por el ministerio no ha dado árboles de frutos ni flores, sino ruinas de una naturaleza muerta. Segura estoy de que no corría la brisa desde hace tiempo en las ventanas de tu sede oficial, porque has sido un ministro incendiario y saqueador.
     Has ido de cacería en cacería, incapaz de situarte ante la fragilidad de la vida humana.
      Has demostrados que los “caballeros medievales” viven acariciando sueños de poder y que aman más los oropeles que a las personas, tú, tan entusiasta de homenajear y condecorar ídolos de barro e incapaz de conmoverte ante el extranjero herido.
       Has vivido más preocupado por los movimientos de los “reyes” vecinos, apoyando las guerras, más aún si las consideras “santas”, porque tu enemigo es siempre un infiel. Y hasta la  paz, la impones con tus sables.
      Has criado una jauría de mastines voraces que han dejado regueros de sangre que no va a borrar el polvo del camino. Y de vez en cuando, les das unos azucarillos para recompensar su labor.

Foto: José Palazón.
     Todos esos que consideras “ilegales”, deberían escupirte la palabra “inmoral”, a ti, incapacitado para mirar a los ojos de víctimas inocentes, a sus hermosos cuerpos vencidos por heridas, ojos que contrastarían con tu arrogante mirada.
     Serás reconocido por todos porque, a tu paso, se sentirá el hedor que dejan los que siegan la vida humana.
 Y el que siega esa vida, es un enemigo de la naturaleza.

   También es mi enemigo.
     Y quien destruye la vida, donde quiera que sea,
    tiene su corazón lleno de muerte.

Foto: Antonio Ruiz.
     Dicen que quien destruye la vida ajena, es porque odia la propia…  
Y aunque reces y reces una y otra vez, no puedes escuchar la voz de Dios… La que crees que es su voz, es más bien la de tu odio por la vida.
      Eres el ejemplo de que los hombres menos libres en el mundo son los que tienen el poder en sus manos.

       Porque siempre vivís prisioneros de vuestras cortes, vuestros oros, vuestros aduladores, vuestras  patrias, y, sobre todo, de la ley.
      Esa ley tuya que nos ha hecho llorar tanto, dolernos tanto por las trampas.  
      Vete en paz, déjanos alguna esperanza,  aunque sea incierta con tu sucesión.
       Y nosotros, abramos las ventanas y, aún solo en este momento, en el de tu partida, seamos felices y compadezcámonos de tu pobre y encogida figura.




martes, 25 de octubre de 2016

MI CRISTO DE MELILLA.


     Recién pintadas, las paredes de la parroquia de San Carlos Borromeo lucen inmaculadas e impolutas. 

    Después de la comida del domingo, nuestra inefable Tronka se acerca a Javi Baeza para decirle que solamente le deja colgar en la pared la foto del hombre en la farola, que todo lo demás sobra. Y sonreímos, porque, en verdad, esa imagen captada por la cámara de José Palazón Osma, que tenemos colgada desde hace tiempo, es para algunos la verdadera cara del Cristo actual, de mi cristo de Melilla.
     Mientras volvía a casa, pensaba en eso, en lo que significa para nuestra gente esa fotografía.
    A mi me sirve de reflexión, de recordatorio de nuestra realidad, de oración incluso.

     Para no olvidarme, nunca, de que las paredes de ese lugar son consideradas refugio para los inmigrantes, frente  a la dureza y a las dificultades de la vida en un país extranjero desconocido, como nos decían los amigos musulmanes cuando quisieron cerrarlo las autoridades eclesiásticas.

      Que de las buenas noticias del evangelio se desprende que la propuesta es una invitación dirigida a los excluidos para que se sienten  en un lugar preferente del banquete.

    Que Dios, si existe, querría para sus hijos e hijas una vida digna y dichosa.

    Que yo no puedo creer en un Jesús sin carne.

    Que en algunos sitios se le ha convertido en “objeto de culto” exclusivamente, en un icono venerable, con rostro majestuoso pero lejano, como nos advierte Pagola. Pero que la fe es liberadora y no alienante y que ha de buscar la dignidad del hombre. Que queremos el encuentro con la esencia del ser humano, ya sea desde la religión o bien desde la desnudez absoluta, tal como venimos al mundo.

    Que he de centrarme en las víctimas de la injusticia desde la fidelidad a la memoria peligrosa y subversiva de Jesús de Nazaret, víctima crucificada por los poderosos de su tiempo, como decía Julio Lois.
   Que él ejerció la misericordia de un modo conflictivo porque anteponía el hambre a las prescripciones legales, y que eso es lo que hacemos cuando la acogida desafía las leyes de extranjería y la hospitalidad se convierte en un acto de desidencia, guardando los miedos, porque hemos aprendido que “cuando las puertas abiertas de casas particulares plantan cara a fronteras plagadas de cuchillas asesinas, se está ejerciendo la misericordia conflictiva de Jesús” (Pepe Laguna).

    Para olvidarme, eso ,  del hombre ajeno a la historia, con esos adornos que le pusieron los que querían escondernos su mensaje bajo dogmas abstractos y al que he descubierto humano y real, condenado por su rechazo a la opresión tanto del poder político como del religioso.

   Para no olvidarme de que la tierra y sus bienes son cosas comunes, de todos, que no debemos apropiarnos ni conquistar. Y repetir con Stiglitz que me parece terriblemente injusto que en un mundo con tanta riqueza y abundancia haya tanta gente que vive con pobreza.
 

Y que hay que humanizar el derecho y la justicia penal porque la “justicia social” debe anteponerse a la “justicia legal”.

    Para recordarme que siga considerando la pobreza como un “pecado social” denunciando las desigualdades como Casaldàliga, quien mantiene que “detrás de la injusticia hay una responsabilidad humana”.

     Que nuestro ”espacio liberado”, como le denomina una compañera, no puede olvidarse del forastero, del huérfano, de la viuda, de reconocer al otro, para que nunca se convierta, como tantos otros, en “cueva de ladrones”. 

    Para no olvidar que, como dijo Javier Baeza, hemos de reclamar la memoria y denunciar que no se puede construir una nueva Europa sin acoger a los que vienen, a quienes hemos esquilmado también en África.
 
     Para recordar que este sistema ha quitado del centro a la persona y ha colocado en su sitio al “dios dinero” con su sumo sacerdote , el mercado, que exige continuos sacrificios y que nunca se sacia.

     Para no olvidar, en fin, lo que aprendí desde joven aquí, que es que a los crucificados de hoy día es a quienes hemos de bajar de la cruz.




jueves, 20 de octubre de 2016

A DESHORA Y A CONTRAMANO

    


Siempre que encuentro al hombre de mi vida,


                    resulta que él ya ha encontrado
                                a la mujer de la suya...


                                                         





















"En la ciudad,
perdidos yo y tu Nombre,  
el mundo es tan pequeño como un nido olvidado,
tan triste como un pájaro sin alas ni gorjeos.

¡Pero tus Alas cubren su llorada miseria,
mi dormida esperanza!" 



 (P. Casaldáliga)




lunes, 10 de octubre de 2016

CONTRA TODAS LAS PENAS DE MUERTE


La Pena De Muerte.


Fui lapidada por adúltera.

Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella,

arrojó la primera piedra,
autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.



Me arrojaron a los leones
por profesar una religión diferente a la del Estado.



Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio,
encarnado en mi pobre Cuzco negro,
y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.



Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.


Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos.
Mi señor era el brazo de la Justicia.



Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas,

merced a un contubernio católico-protestante.


Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios

consideraron aberrante que propusiera incluir

los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.


Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.



Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote,
a causa de una interna de federales.


Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.



Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad,

sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien,

como suele decirse de los embriones en el claustro materno.



Me arrearon a la cámara de gas
por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.



Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos,
arrojándome semivivo a una fosa común.

A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales
supieron con certeza qué delito merecía la pena capital.
 

Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable.  

Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar.

 

Cada vez que se alude a este escarmiento,

la Humanidad retrocede en cuatro patas.




("La pena de muerte".- María Elena Walsh)



Foto: José Palazón
        Hoy día, además, condenamos a la pena de muerte, con las políticas migratorias, a todos aquellos que se ven obligados a huir de las guerras, de la hambruna, de la persecución y la violencia; les arrojamos al mar, les negamos la supervivencia, rajamos sus carnes con cuchillas para que se desangren y mueran torturados...  

      Solo la suerte, la providencia, o como cada uno quiera nombrar a la carambola que a veces hace que sobrevivan a todo eso, puede cambiar su destino.
           Como en la Edad Media, seguimos practicando el "Juicio de Dios".






 
Foto: Santi Palacios.