SABADO
Creer que va a ser posible
un mundo mejor...
Unir anhelos, contar insomnios,
buscar salidas, seguir caminos...
Descrucificar
y descrucificarnos,
Soltar las dudas, vencer al miedo.
Así este sábado...
Brindar, reírnos, soltar el lastre...
Porque es verdad que,
con vosotras,
definitivamente va a ser posible
un mundo mejor.
(Mariam, 26 de mayo de 2018)
"Al final del camino me dirán: -¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres. (Pedro Casaldáliga)
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lunes, 28 de mayo de 2018
viernes, 25 de mayo de 2018
COMO SI DEJARAN DE EXISTIR...
Día Internacional de
los Niños Desaparecidos.
En España hay 2.749 menores
de los que nadie sabe nada.
¿Y a qué autoridad responsable de ellos le importan?
¿Y a qué autoridad responsable de ellos le importan?
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| Foto de José Palazón. |
Casi la mitad se han fugado de centros de acogida o
institucionales.
la Fundación ANAR dice que en sus teléfonos atendieron 558
casos en 2017.
Casi el 80% de las llamadas fueron por fugas, casi siempre
niños y niñas que huyen de la violencia:
maltrato físico o psicológico, abuso
sexual, acoso escolar, entorno de
violencia de género...
Sólo el 1% de los desaparecidos podrían haber sido
secuestrados.
Mucho más numerosos son los casos de sustracción parental o
los de menores expulsados de sus hogares.
Desde ANAR se pide que en la futura Ley contra la Violencia
a la Infancia se incluya a los menores desaparecidos.
Save de Children dice que el año pasado llegaron a nuestro
país unos 2.500 menores no acompañados. Son cerca de un 60% más que en 2016.
Y alerta de este incremento, a la vez que denuncia fallos en el sistema de acogida
español.
En su opinión no protege ni integra a los menores migrantes
que han abandonado sus países rumbo a España.
Muchos no han cumplido ni los 15 años, pero son hermanos
mayores, los encargados de sacar adelante a sus familias.
Huyen con ese propósito de países como Siria, Marruecos,
Argelia. Omar tenía 17 años cuando llegó a España en una patera desde Senegal.
Además de los obstáculos de un viaje sin retorno, se añaden los que se
encuentran en Europ :
- "No tuve la protección necesaria siendo un menor, con
lo cual muchos de nosotros acabamos en la calle sin protección a no ser que te
acoja algún paisano".
Según la ONG Save The
Children falla el sistema para identificarles. También las medidas para
protegerles e integrarles.
Naciones Unidas ya se lo ha dicho muchas veces a España.
Hay elementos que tienen que desaparecer actualmente del
sistema de protección como es la mejora de la identificación de las pruebas de
determinación de la edad, como es cambiar la ley de seguridad ciudadana para
que no se produzcan los rechazos en frontera y España no está tomando esas
medidas.
-El temor a efecto
llamada está condicionando políticas y haciendo que tengamos estandarés
inferiores a los que deberíamos de tener en términos de derechos". De los
100 menores migrantes que han solicitado asilo en nuestro país en los últimos
cinco años, según este informe, sólo 31 lo han conseguido.
jueves, 12 de abril de 2018
UNIVERSOS PARALELOS... Cuento para ti.
Al terminar la jornada de aquel ciclo de
conferencias donde habían coincidido como ponentes, Ella y Él cenaron con
varios amigos asistentes a la misma, celebrando verse de nuevo.
Y, ya de madrugada, se despidieron todos reiterándose en la idea de reencontrarse en breve.
Él y Ella, es caprichoso el azar, se alojaban en
el mismo hotel, elegido por la organización,
por lo que emprendieron juntos el camino , conversando de lo divino y de
lo humano, si bien, al poco tiempo, sus pasos se fueron demorando, sin prisa,
como sin querer llegar a destino, mientras las confidencias se iban adentrando
en los espacios más íntimos y personales que ninguno conocía del otro.
Ante la puerta del hotel, él se apresuró a
proponer: -¿La última?
-¡Por supuesto! – respondió ella, buscando con la
mirada algún garito próximo que aún estuviese abierto.
Mas la normativa no acompañó y todo parecía
cerrado a cal y canto.
También el bar del hotel, por lo que Él propuso
asaltar el frigo-bar de alguna de sus habitaciones.
Llegaron al de Él, un piso más cerca, y en la terraza abrieron botellas de cerveza
y brindaron por sus causas perdidas.
-Hace años que nos conocemos- dijo Él rompiendo un
breve silencio.- Y a pesar de la distancia, siempre parece que estemos
conectados.
-Es lo que tiene la vida que llevamos -repuso
ella- es lo que nos une a tantos de nosotros…
Tras la primera cerveza, Él volvió en busca de dos
nuevas botellas frías que les sirvieran para seguir explorando el territorio
que ambos sentían se estaba abriendo ante ellos, aunque aún no habían derribado
la barrera.
Habían llegado a plantearlo… Y todo parecía
demasiado difícil. Era como aquello que dijo el escritor: "Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo..."
-¿Y si abrimos un pequeño paréntesis? – dijo Ella-
Un paréntesis que se cierre en breve, en pocas horas, pero donde no exista nada
más, por ese instante, que nosotros…
-¡No sabes cómo me gustaría!- concedió Él.
- Un lugar en otra dimensión, en un espacio
paralelo, sin daños a terceros sobre todo…- Continuó Ella.
-Un espacio paralelo sin nada que ver con nuestra
actual realidad.- Añadió Él.
-Y del que no tendremos que arrepentirnos, porque
solo ocurrirá lo que queramos que pase, sin más connotaciones. Sin
culpabilidades, sin temores… - susurró Ella.- Todo lo que queramos, metámoslo en ese
instante. “Si no nace en algún otro universo, nacerán en una dimensión paralela
aquí en la tierra”.
Sus miradas estaban fijas cada una en los ojos del
otro, que se acercaban lentamente.
Al fin, sus labios se unieron sellando un pacto
implícito, al tiempo que buscaban saciar la sed que otros encuentros anteriores
había suscitado en sus entrañas.
Ella despertó al amanecer, mientras la luz
amortiguada que entraba a través de las cortinas dibujaba la silueta de Él a su
lado, que dormía plácidamente apoyando las manos en su costado.
-Como en un bolero, pediría al reloj que no
marcara las horas… Pensó.
Pero el tiempo es inexorable. Y sabía que el
paréntesis tendría que cerrarse.
Se levantó con sumo cuidado, evitando despertarle.
Se vistió, recogió su bolso, su cartera, volvió sobre sus pasos y depositó un
suave beso en la frente de Él, apenas un roce, y le pareció verle sonreir.
Salió y cerró
suavemente la puerta tras de sí, sin que ésta hiciese el menor ruido. A pesar
de eso, dentro de Ella sonó como un estruendoso portazo, quizás porque
sabía a ciencia cierta que nunca más iba a poder encontrar la entrada a ese
universo paralelo que dejaba atrás.
En el
ascensor, el mozo del hotel leía un libro de Coelho, que a ella no le gustaba
demasiado. Pero, curiosamente, el chiquillo leía el siguiente párrafo:
“Siempre existe en el mundo una
persona que espera a otra, ya sea en el medio del desierto o en medio de una
gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo
el pasado y todo el futuro pierden completamente su importancia y solo existe
aquel momento”.
“Siempre existe en el mundo una
persona que espera a otra, ya sea en el medio del desierto o en medio de una
gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo
el pasado y todo el futuro pierden completamente su importancia y solo existe
aquel momento”.
*****
En 1957
el físico Hugh Everett formuló una teoría
que dice que existe un número enorme, quizás infinito, de universos
paralelos. Esto implica que lo que no ocurre en nuestro mundo
ocurre en otra realidad alternativa. Aunque existen muchas teorías parecidas,
esta es la más conocida y con mayor respaldo científico, aunque parezca salida
de la ciencia ficción.
La existencia de estos mundos
paralelos no es sólo pura especulación que depende de teorías exóticas como el
multiverso o el de “muchos mundos”, la interpretación de la mecánica
cuántica, en la cual el universo se bifurca constantemente, sino que ellos son
una consecuencia inevitable de la teoría estándar de nuestro universo.
domingo, 8 de abril de 2018
DIGO TU NOMBRE.
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| Foto: JOSÉ PALAZÓN. IDOMENI. |
Se estudia como nombrar determinados negocios para atraernos hacia ellos. Aprendemos nombres dificilísimos que nos inducen a consumir. Las empresas buscan aquellos que les distinguen de los demás como un activo importante, es su valor de mercado.
En cambio, no sabemos ni nos importan, los nombres de las personas que tenemos al lado, del que nos presta un servicio o el del vecino.
Olvidamos a menudo que el nombre nos acerca y nos vincula, nos humaniza y nos da un lugar allá donde estemos.
Dicen que cuando alguien pronuncia nuestro nombre sucede un fenómeno: se agudizan nuestros sentidos, las pupilas se dilatan y la atención aumenta. El conjunto de nuestras neuronas espejo aumenta el flujo de señales para sincronizarnos con las de la otra persona.
La persona que vive en la calle tiene nombre.
El enfermo, el preso, denominados a menudo con un número, también tiene nombre.
El excluido de todos nuestros privilegios sociales tiene nombre...
A ese que llaman "extranjero", sus padres le pusieron un nombre por el que le llamaban con cariño...
| Foto: Mariam. Rivas. |
Hoy reivindico la memoria de tantos y tantas que han sido condenadas al silencio absoluto y quiero recordar a los que fueron olvidados, aunque escribiesen su nombre y su historia en las paredes de las calles o de los calabozos.
El nombre de cada uno de nosotros nos da la oportunidad de vincularnos, de reconocernos y, por lo tanto, de poder cuidarnos.
Nombradme también a mí, me llaman Mariam.
| Foto: Mariam. Brasil. |
jueves, 22 de marzo de 2018
LETRAS EN LA BASURA.
"Escribo
la miseria y la vida infausta de los habitantes de las favelas. Yo era rebelde,
no creía en nadie. Odiaba a los
políticos y a los patrones, porque mi sueño era escribir y el pobre no puede
tener un ideal noble. Yo
sabía que iba a aglutinar a los enemigos, porque nadie está acostumbrado a ese
tipo de literatura. Que sea
lo que Dios quiera.
Yo
escribí la realidad".
Carolina María de Jesús vivió en la favela de Canindé,
en la zona norte de Sao Paulo.
Iba escribiendo la cotidianidad de su comunidad en
cuadernos y hojas de revistas que encontraba en la basura. Está considerada
como una de las primeras y más importantes escritoras negras de Brasil.
“... Hoy no tenemos nada para comer. Quería invitar a los hijos para
suicidarnos. Desistí. Miré a mis hijos y quedé con dolor. Ellos están llenos de
vida. Quien vive, necesita comer. Quedé nerviosa, pensando: ¿Será que Dios me
olvidó? ¿Será que él quedó enojado conmigo?"
"1 de enero de 1960: Espero que 1960 sea mejor que 1959. Sufrimos tanto en 1959 que uno tiene ganas de decir: vaya, vaya, no más... No lo quiero a usted más. Este 1 de enero me levanté a las 7 y fui a buscar agua".
Redactado en forma de diario, día por día las sucias
hojas de papel que Carolina había conseguido obtener por las calles fueron
recibiendo sus relatos y sus narraciones. El intenso dramatismo de su contenido
ya comenzaba a ser dramático a partir de su mismo continente. Los seres humanos
que desfilan por sus páginas son todos reales, y aparecen mencionados con sus
propios nombres.
Carolina María de Jesus nació en 1915 en Sacramento,
Estado de Minas Gerais (Brasil), donde vivió durante su infancia y su adolescencia.
El padre era un bohemio que tocaba el violín y aparentemente nada laborioso. Por eso, la madre tuvo que ser el sustento de la familia. En cuanto a su corta escolaridad en Sacramento, la realizó en el Colegio Allan Kardec, primer Colegio Espiritista de Brasil. Pero toda su educación formal duró tan sólo dos años, dado que tuvo que comenzar a trabajar muy precozmente.
En el mes de agosto de 1960 se produjo en São Paulo
(Brasil) uno de los fenómenos editoriales más espectaculares que se recuerde en
la historia de aquel país y probablemente de los pocos ocurridos en el mundo
entero.
En tan sólo tres días se agotaron 10.000 ejemplares de
“Quarto de Despejo”, de Carolina María
de Jesús, que pasó a ocupar el primer lugar en la lista de los libros más
vendidos, ubicación que mantuvo durante seis meses consecutivos:
¡El libro de
una mujer negra que recogía papeles y comida de los basurales para poder
alimentar a sus tres hijos sin padre!
El enorme, el gigantesco personaje de este libro es el
HAMBRE. De la primera a la última página aparece con una constancia monótona,
casi exasperante. Los demás personajes van surgiendo como consecuencias de la
miseria: prostitución, violencia, alcoholismo, robos.
Redactado en forma de diario, día por día las sucias
hojas de papel que Carolina había conseguido obtener por las calles fueron
recibiendo sus relatos y sus narraciones. El intenso dramatismo de su contenido
ya comenzaba a ser dramático a partir de su mismo continente. Los seres humanos
que desfilan por sus páginas son todos reales, y aparecen mencionados con sus
propios nombres.
Carolina va describiendo su hambre y el hambre de sus
vecinos con una escritura vigorosa y, paradójicamente pulcra en su revelación
trágica de una realidad que representa una tremenda acusación a toda la
sociedad. Alcanzó una síntesis perfecta al señalar aspectos que son comunes a
todos los seres humanos. Por ello su libro es universal, a pesar de
particularizar la tragedia de una colectividad marginal brasileña.
Es un verdadero documento que retrata en forma
directa, cruda, sin artificios ni eufemismos, la esencia misma de la miseria
más degradante. Pero es también un mensaje de esperanza, ya que al mismo tiempo
que va narrando los dramas cotidianos de su entorno no se cansa de anhelar un
mundo mejor.
Este libro habla a todas las personas del planeta. Es
angustia, es dolor, pero asimismo es un penetrante deseo de cambio. Por eso, ha
podido ser profundamente comprendido. Carolina es una verdadera generadora de emociones: la sinceridad de
sus sentimientos se muestra conmovedora en su misma espontaneidad.
Carolina María de Jesus nació en 1915 en Sacramento,
Estado de Minas Gerais (Brasil), donde vivió durante su infancia y su adolescencia.
Descendiente de esclavos, era hija de negros que probablemente migraron de
Desemboque a Sacramento, cuando se produjo el cambio en la economía de la
extracción del oro hacia actividades agropecuarias.
El padre era un bohemio que tocaba el violín y aparentemente nada laborioso. Por eso, la madre tuvo que ser el sustento de la familia. En cuanto a su corta escolaridad en Sacramento, la realizó en el Colegio Allan Kardec, primer Colegio Espiritista de Brasil. Pero toda su educación formal duró tan sólo dos años, dado que tuvo que comenzar a trabajar muy precozmente.
Era alta e imponente, y hasta hubo quien dijo que hablaba con la autoridad de
una princesa africana. Podría haber sido un número más en las estadísticas de
desocupación, miseria y hambre del Brasil. Fue, sin embargo, uno de los mayores
fenómenos literarios de su tiempo. Llegó a ser mundialmente conocida con la
publicación de su primer libro, "Quarto de Despejo", pero el fracaso de sus obras
posteriores y otros factores colaterales la llevaron a vivir nuevamente en la
pobreza.
Falleció en febrero de 1977, olvidada e ignorada.
"Quarto de Despejo" es un relato de hechos verídicos
vividos o presenciados por la autora. Registrados bajo la forma de diario,
constituyen una secuencia ubicada en el tiempo por medio de fechas. Algunos
acontecimientos están contados más de una vez, quizás por una necesidad de
darle más intensidad al relato. Su narración es lineal y su discurso es
directo, entremezclándose con reflexiones que demuestran una profunda sensibilidad
y un agudo sentido crítico. No es una autobiografía de tipo confidencial: es el
fortísimo relato de una mujer con sus angustias, sus anhelos, sus dudas, sus
interrogantes…
El título se refiere a la sensación que la autora tenía de vivir en ese "quarto de despejo", es decir, la habitación destinada al desperdicio.
Además a la denuncia de las condiciones de vida
de una comunidad marginal hecha por alguien que disponía de un arma poderosa y
sabía cómo utilizarla: la PALABRA. Carolina expresó , describió, mostró el
sufrimiento y las amarguras del HAMBRE y la MISERIA.
jueves, 22 de febrero de 2018
AMOR EN CUARTO MENGUANTE II
"Somos libres de ir donde queramos y de ser lo que somos".
(Juan Salvador Gaviota)
ELLA:
El silencio que pesa sobre mí es difícil de soportar… Me impaciento sintiendo como pasan los minutos, como una tras otra, van pasando las horas…
Pasan las horas, pero no pasa nada más…
¿Cómo se puede estar tanto tiempo sin decir una palabra en una discusión? ¿Cómo puede permanecer así, hora tras hora, acumulando la tensión y sin decir absolutamente nada?
Ni qué piensa, ni qué siente, ni qué transcurre por su mente, mientras estamos en una situación extrema que a mí sí me cuesta soportar.
Tengo ganas de explotar, de gritar, aunque me contengo. No quiero que me acuse de presionarle, como ha hecho otras veces.
Si le hablo, si le pregunto, si intento ayudarle a sacar algo fuera de sí mismo, tampoco sirve, porque entonces sí habla, pero para decir solamente que le presiono, o que le bloqueo. En algunos momentos, vuelve a no contestar simplemente.
El silencio se ha apoderado de todo. Casi han transcurrido 24 horas y seguimos así… A mi en cambio, por momentos parece que me va a estallar la cabeza, que no voy a poder más.
Las ganas de mandarlo todo bien lejos, de acabar de una vez con esto se mezclan con un sentimiento de profunda tristeza y de dolor por intuir que se está acabandoesta relación, esta vida en pareja.
Podría dejarlo pasar de nuevo, puedo esperar a mañana, a pasado mañana, al mes que viene… A que me derrote de nuevo el dolor y entonces se pase el malestar, y quiera dar más oportunidades.
Pero ¿hasta cuando aguantará mi capacidad de resistencia? ¿No es verdad que de cada una de estas batallas salgo más herida y rota cada vez?¿No me basta con ver cada día que él no quiere o no puede madurar, ni siquiera lo intenta?
¿Con qué derecho me estoy haciendo esto a mí misma?
Vuelan nuevamente los minutos, que siento se malgastan de una forma brutal. Esta vida, la única vida de que disponemos, dilapidada sin piedad; la dejamos escapar entre los dedos, como si no fuese algo tan valorable.
Ha ido pasando la noche, entre lágrimas, palabras escritas y palabras esperadas… La espera ha sido larga, y ya amanece.
Está amaneciendo un lunes más, al fin y al cabo.
Triste y dolorido lunes, que sin embargo, me permite huir hacia adelante, salir de estas paredes que hoy me aprisionan, y marchar al trabajo.
No me espera hoy nada sorprendente allí, lo apostaría. No me espera la tranquilidad, ni nada que mitigue el dolor. Sólo, y no es poco, una horas de alejamiento de lo que es mi casa, un lugar cada vez más tenso y triste.
Voy a salir, y tengo unas terribles ganas de llorar.
EL:
Me está preguntando cosas y no digo nada... Estoy pensando todo el tiempo en que significa para mi lo que he dicho hace días de que quiero recuperar los ideales...Puede que diera a entender que lo que quiero es recuperar el pasado o las ideas que mantuve anteriormente, pero eso ya no es así.
Mi pensamiento ya no está en esas ideas que en gran parte dejaron de tener sentido con el tiempo... solo quiero recuperar mi estado, la conducta que entonces yo tenía...
No se por qué ahora me paso la vida mintiendo.... ¡miento tanto..!
¿por qué no digo lo que hago o lo que pienso?
Antes yo tenía la iniciativa sobre lo que hacía, sobre las decisiones que tomaba... Ahora las circunstancias me influyen más , me ahogan, vivo como si solo quisiera sobrevivir...
Ahora siento tanta inseguridad, que ella tiene razón cuando dice que me he puesto una coraza. No le digo nada, pero es verdad, hay una coraza que me ha atrapado, quizás la coloqué yo para aislarme y ahora no se salir. Estoy inmovilizado...
ELLA:
Se van cerrando puertas tras de mí, y paso a paso, con un supremo esfuerzo, camino hacia la parada del autobús, hacia el comienzo del día. Un día que se acerca lleno de incertidumbre y también lleno de expectativas.
Detrás de esas puertas te has quedado tú, a solas con tus pensamientos, con tus sensaciones... Con tus silencios.
Siento deseos de volverme, de regresar; no quiero seguir andando... sólo quiero verte, hablarte, quedarme ahí contigo.
Pero continúo. Hay que seguir, debo respetar tu necesidad, tu tiempo... Yo también necesito que respires, que te comprendas, que te quieras a tí mismo.
El resultado es que el estómago se encoge, la saliva no brota y deja la garganta tan seca
El pulso se acelera y en cambio, los pulmones se me paran... Este dolor se mezcla con la ternura, con el deseo de sentir tu mano, tu piel,tu mirada...
Por momentos, se me hace todo insoportable, tanto que no se ni donde estoy. No reconozco el paisaje.
Una y otra vez, un único pensamiento viene y se repite como un mazazo: ¡Dios, si te pierdo... Sólo yo sé lo que he perdido!
Dejo de repetirme el mantra que me atosiga. Es innecesario hacer esto... Debo pensar en otras cosas. Y lo intento, pero recurrentemente, voy del principio al principio del intento. Así, se cruza la letra de una canción que parece resumir lo que siento, lo que te diría si ahora pudiese hblar contigo.
Y sin música, solamente repitiendo palabras, voy murmurando lo que alguien escribió quien sabe a quién y por qué, pero que a mi ahora me parece adecuado a mi sentimiento, tan propio de una mañana como la de hoy, fría con la bajada de las temperaturas, que me hace sentirme estremecida. Quizás no es el invierno, sino otra desolación la que me hace sentirme helada, consciente del desamparo.
Me susurro:
"Eres como la vida, flor de contrastes, luz de azúcar y sal...
Vivo a tu lado la noche del siglo y amándote vivo esta travesía.
Todavía duermes cuando, abrigada, gano la calle.
Hace frío. Aprieto el ritmo.
Todavía duermes cuando el viento termina de espabilarme;
cuando pienso, mientras camino,
que me asusta la velocidad con que se vive,
la fugacidad de las miradas y los gestos.
¿ A dónde vas subido en él?
Todavía duermes cuando me saludan las paredes,
cuando me abrazan los graffitis;
seguramente todavía duermes cuando pienso, mientras camino,
que vivir es intentar no perder el tren...
EL:
Ya se ha ido... Bueno, tranquilidad...
No es agradable verla sufrir. Escribir al menos me relaja. Al papel puedo decirle que me desprecio a mì mismo. Que no le deseo a nadie esta sensación, que es duro aceptarme tan egoista y sin poder excursarme. Por eso me quedo mudo.
Vivo amargado, en la oscuridad, no soy capaz de seguir justificando un comportamiento indefendible... Si he hecho estas canalladas, es porque no tengo en cuenta que le hago daño. Y lo que pasa es que ahora no siento que me duela, quizás solo es que me han pillado y me fastidia... Por eso no salgo de la trinchera...
Además, es que me quiero ir. Ella me pide otra oportunidad, pero sinceramente, no se como, pero he de decirle que no la quiero ya...
Si yo pudiese decir, como en aquel libro, que mi corazón es solo una pequeña máquina de bombeo... Una bomba lenta y fija en su lugar...
¡Si yo puediera decir que mi corazón solo se dedica a su oficio!.
EL:
¡Ya está! Ya lo he dicho... Me voy a ir pronto... Y voy a empezar de cero, no quiero volver a encerrarme por culpa de haber ido construyendo una mentira tras otra...
ELLA:
"Desde niña me había puesto en guardia el abuelo, no solo contra el excesivo apego a las cosas, sino también a las persona. Los seres humanos se estorban unos a otros al entrelazarse, decía, igual que los árboles cuando crecen demasiado juntos, no dejan pasar la luz a su través. Pueden llegar a asfixiarse, hija, de tanto quererse, lo mismo que te esclavizan las cosas cuando te tomas demasiado en serio el papel de propietario".
Cierra el libro, se aparta una lágrima, una sola que recorre su mejilla, y respira profundamente. Vuelve a hacerlo, y sabe que ahora, ya, va a seguir andando un nuevo camino, lejos de un paraíso artificial que no era tal como pretendía.
*************************
Muchas personas parecen esperar que sus parejas lean sus mentes, suponiendo que, al serlo, deben estar sintonizadas de un modo mágico, y ser capaces de entender cada gesto o mirada del otro, interpretando adecuadamente las señales, y saber lo que el otro siente o piensa.

Por muy hermoso que esto pueda parecer, nadie, o casi nadie, tiene la capacidad de leer la mente de los demás.
Decía Watzlawick, es uno de sus axiomas, que:
“Es imposible no comunicarse: Todo comportamiento es una forma de comunicación”. En una situación de interacción, toda conducta tiene valor de mensaje, es decir, es comunicación; por eso, por más que uno lo intente, no puede dejar de comunicar. Actividad o inactividad, palabras o silencio, tienen siempre valor de mensaje: influyen sobre los demás, quienes a su vez, no pueden dejar de responder a tales comunicaciones y, por tanto, también comunican.
Y un día, todo esto se hace presente, porque, ordenando la casa, ella encuentra en un cajón papeles amarillentos que, sobreponiéndose a la cuenta del tiempo, hacen aflorar las palabras escritas y que durante una época fueron testigos del dolor… en las esquinas y recovecos del pasado, hubo un momento que ahora, recuperada la sonrisa y la ilusión, le parece ya muy lejano...
viernes, 2 de febrero de 2018
EL HUEVO DE LA SERPIENTE QUE NO QUEREMOS VER II
"Cualquiera puede ver el futuro, es como un huevo de serpiente.
A través de la fina membrana se puede distinguir un reptil ya formado".
( Dr. Vergerus)
“El huevo de la serpiente” es una metáfora popularizada por una película de los años 70 sobre el proceso que condujo a la destrucción de la democracia alemana y su paulatina sustitución por un régimen totalitario a partir de 1920. Se refiere a que cuando está en la etapa de gestación, la serpiente puede ser vista a través de la cáscara transparente del huevo. Y lo que se ve es un bichito insignificante y hasta simpático, que puede incluso inspirar compasión. Por eso, nadie se atreve a destruirlo impidiendo su nacimiento. Pero cuando sale del huevo y comienza a actuar, el proceso no para hasta que la destrucción es total. Y cuando por fin alguien quiere hacer algo al respecto, es demasiado tarde.
La historia nos demuestra que cuando las democracias comienzan a debilitarse, cuando las instituciones que la sostienen se desmoronan ante la mirada indiferente de la sociedad que se siente ajena al proceso, y se pierde la capacidad de distinguir entre lo grave y lo superficial, lo verdadero de lo falso, hay un solo resultado previsible: el triunfo de quienes aspiran al poder total , ya que quienes podían cambiar las cosas, actuaron de forma tan débil que dejaron socavar los cimientos de los más sagrado para las personas.
Hace tiempo que vengo diciendo que estamos en los tiempos en que la SERPIENTE se está reproduciendo, y me parece constatar que, ahora, incluso está eclosionando. Cada dia somos testigos de que está volviendo a ocurrir. ¿No veis también como se afianza un régimen que a diario manifiesta con palabras y también con hechos su decisión de no someterse a ninguna Constitución, a ninguna legalidad?
Yo, como Chomsky en 2010, "tengo la sensación de temor de que las nubes oscuras del fascismo crecen" aquí.
Gloria Benito, en la crítica a la película aludida, escribió sobre una imagen sugerente: se trata de un plano en blanco y negro tomado desde una perspectiva superior en suave picado, de un grupo de personas que se mueven a cámara lenta inclinadas por un ligero balanceo, agobiadas por una cierta indolencia y un cansancio infinito:
“Sugieren el agotamiento de una sociedad oprimida y anestesiada por el desánimo que les roba las fuerzas y la energía necesarias para levantar la cabeza y salir del grupo o empujarlo hacia delante, hacia cualquier objetivo. Esta sociedad sin rumbo ni esperanza sirve de marco en que se desarrolla la historia de unos personajes que parecen no poder escapar a un destino terrible, cuyo germen se gesta en los años 20 en el Berlín de la República de Weimar. “
Según Bergman, en dicha película, ésta es la incipiente y destructora combinación de virus infecciosos que engendraron el nazismo: depresión económica y social, miedo generalizado, indiferencia ante la injusticia y fanático sueño de una sociedad y un hombre perfectos. El director, a través de las palabras de Vergerus, explica el porqué del título de la película: "Cualquiera puede ver el futuro, es como un huevo de serpiente. A través de la fina membrana se puede distinguir un reptil ya formado".
En la crítica, ella decía, y yo así lo pienso, que a la práctica sistemática de la represión en nombre de la defensa de la propiedad, al desprecio de las personas por su origen étnico o nacional, a la condena a muerte y a la práctica de la tortura por parte del Estado se le llama fascismo, pese a que en otros ámbitos no quieran reconocerlo o llamarle así. Los puristas se escandalizan, pero eso también pasó en la Alemania pre-nazi.
Se dice que las sociedades piden facismo cuando empiezan a dejarse ganar por el miedo. Y dejarse ganar por el miedo es fácil, en estos días.No solo por las campañas de los medios de comunicación, sino porque todos estamos encantados con embarcarnos en la profecía del éxito posible y del consumo al alcance de la mano, y ya se sabe que la cara fea del éxito y de la capacidad de consumo es el horror a perderlos.
No hace mucho, Joseph Fontana, en una entrevista para Público.es, argumentaba que "Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo" (19-11-2011). En su obra Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945 (que ha publicado en la editorial Pasado y Presente) su autor nos invita a esta preguntas:
¿Por qué los derechos de los trabajadores se han quedado en ascuas en los últimos cuatro años? ¿Qué ha pasado en los últimos 50 años en el mundo? ¿Dónde ha quedado el reparto equitativo o la cohesión social? ¿Es esta crisis económica un hecho aislado o es la consecuencia de una actitud voraz sin freno ni reglas? ¿Cómo han conquistado la soberanía los más ricos?
Ahondando en la idea del control social, aclara que "el fascismo surgió en momentos en que parecía que la capacidad del capitalismo para seguir manteniendo el orden social interno estaba fallando". Es decir, que aparece como una solución de urgencia ante el peligro de ruptura social. "Por decirlo de alguna manera: el New Deal de Roosevelt es una alternativa al fascismo". ¿El miedo al fascismo dejó campo libre al capitalismo? "Sí, pero las cosas que ha conseguido lo ha hecho pactando".
Hablando de los movimientos, "plenamente justificados", de indignación mundial, avisa de que estos movimientos no deben enquistarse en el ruido de los antiguos antisistema, porque "generarán miedo en la misma población". "La única posibilidad de cambio en estos momentos está en ellos, sólo ellos pueden hacer que el sistema vuelva a negociar para permitir una situación un poco más justa, como la que hubo entre los años treinta y setenta, para volver al menos a unas condiciones civilizadas", explica convencido.
Mientras dejamos pasar los días viendo como las circunstancias van cambiando y a cada momento nos despluman no solo de derechos adquiridos y de situaciones de integración social, sino de lo más elemental de la persona humana, del derecho a vivir libre y dignamente, la mayoría de las serpientes se reproducen... Unas poniendo huevos, aunque algunas especies han desarrollado un método diferente. El cuerpo de la madre retiene los huevos hasta que las crías están totalmente formadas para vivir de una manera independiente.
En algunos casos, un grupo entero alumbra crías totalmente formadas, como es el caso de este PP que nos gobierna.
Pero en este sistema depredador en el que vivimos, hay incluso partidos que sin ser propiamente ofidios, prestan su calor en la incubación de los reptiles, colaborando y facilitando su llegada a nuestra vida. La Historia les juzgará.
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