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jueves, 9 de mayo de 2019

QUE NO SE APAGUE LA VOZ.


En el día de Europa recuerdo estas palabras:

"Es para mi un inmenso honor recibir hoy esta distinción tan importante.

    En lo personal, recibir el premio Ortega y Gasset de fotografía es 
un sueño inalcanzable que se hace realidad hoy.


En lo profesional es un reconocimiento que nos anima seguir nuestro trabajo diario en defensa de los DDHH en las fronteras, y en nuestro firme compromiso en la defensa de los derechos y libertades públicas que el gobierno español está tan empeñado en destruir.

Me gustaría compartir este premio con todos aquellos que han estado, codo con codo, en la valla de Melilla oponiéndose, de una forma u otra, a la política de fronteras hispano-marroquí:  activistas,fotógrafos, plumillas, juristas….

Prácticamente todos han sufrido las consecuencias de enfrentarse a dicha política ilegal:

Multas, retenciones, confiscación del material, detenciones, falsas denuncias….. 
Han sido habituales.

Pero supongo que tengo que decir algo de la foto del campo de golf.

Hace 15 años un fiscal me dijo en su despacho de Melilla que acompañase mis quejas con fotos o vídeos de los hechos denunciados.
Desde entonces siempre he ido acompañado de mi cámara de fotos.
Quince años haciendo “en lo fundamental” la misma foto:

La foto del desprecio por la dignidad humana.
La foto del desprecio por las propias leyes.
La foto del desprecio por los tratados internacionales.
La foto de la insolidaridad.
La foto de la indiferencia.

Los jóvenes que intentan saltar la valla de Melilla, jugándose la vida, tienen razones muy poderosas para hacerlo: guerra, hambre, abandonó… O el simple derecho a procurarse una vida más próspera.

Hoy se habla abiertamente de facilitar a los gobiernos africanos financiación y armas, para poner soldados que cierren el camino.

¡Quieren matar el hambre a balazos! 

Y el actual gobierno español es el principal valedor de esta propuesta.

Quiero trasladar en este momento el mensaje de un joven del monte Gurugu:

“Somos clandestinos y somos negros… 
pero tienen que saber que también somos hombres”

Acabo mi intervención animándoles, en estos tiempos difíciles para el periodismo a:

!Que sigan haciendo fotos!

!Que no falte la tinta en la pluma!

!Que no se apague la voz!

Muchas gracias”.

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Discurso de  José Palazón al aceptar el premio Ortega y Gasset 2015 en la categoría de Periodismo Gráfico.


    "Es una foto difícil de entender que sea real, porque es una realidad difícil de entender”,
comentó José Palazón, quien lleva muchos años defendiendo los derechos humanos
 de los menores, inmigrantes, refugiados y de cualquier persona que necesite su ayuda,
 como bien sabemos quienes le conocemos bien.

    El 80% de los dos millones que costó el campo de golf fue financiado con fondos europeos de   desarrollo regional (FEDER) cuyo objetivo es “reducir las diferencias que existen entre los niveles de  desarrollo de las regiones europeas” y para que “las regiones menos favorecidas se recuperen del  retraso que sufren”.

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    Es el día de Europa y el lema de la Unión Europa es: "Unida en la diversidad", que se utilizó por primera vez en el año 2000.

Nada que celebrar ante una Europa que se ha cerrado, sin embargo, no solo a la diversidad, sino a la humanidad misma.

Por eso quiero compartir hoy, de nuevo, este discurso que nos puede recordar lo importante.






martes, 30 de abril de 2019

NAMORADEIRAS... EN LA JANELA.


     “Namoradeiras” es el nombre que se da en Brasil a un tipo de escultura popular que aún se ve adornando las ventanas de muchas casas.

       La cabeza de una mujer apoyada en su mano, cabeza hombros y busto de distintos materiales, cerámica, madera, yeso o resina, que componen esta artesanía que se deja ver en el alfeizar de la janela…
 

    Cuenta la historia que en la época colonial, cuando la educación familiar era muy rígida y las muchachas no podían salir del ambiente doméstico,  su presencia se reducía a festejos señalados o procesiones religiosas, y las ventanas se convirtieron en lugares de vigilancia y de exposición para ellas.   




  También se cuenta que las mujeres mineras (de la región de  Minas Gerais), después de terminar los quehaceres domésticos, se apoyaban en las ventanas y se quedaban mirando la calle de forma nada discreta. Se decía que a la espera de un posible novio o por el gusto de coquetear.


    El mito se ha convertido en estas esculturas que aún hoy se ven por las calles de  muchas ciudades y pueblos brasileños, las muchachas a la espera de un pretendiente que, al pasar, les dejara una sonrisa, y quizás el inicio de un amor y una posible boda.




Esas ventanas eran para muchas mujeres el único contacto con el exterior.

      Es de suponer que no todas tendrían el mismo objetivo. Algunas aprovecharían un rato libre para descansar de las duras tareas domésticas, o simplemente tomarían aire fresco, viendo jugar a los niños en la calle o charlando con la vecina de otra ventana.




    Son historias románticas, pero en realidad… ¿Quién no espera por alguien?

     Hoy los niños permanecen dentro de las casas, usamos el móvil para comunicarnos con los demás, las cartas desaparecieron y en lugar de mirar las calles, nuestra mirada permanece fija en la televisión. Son otros tiempos.



Me gusta ver estas "namoradeiras" en las ventanas cuando paseo por estas calles brasileñas. 

Meninas, garotas.... Chiquillas y mujeres, representando la historia.

    En uno de los paseos, el artista nos aborda en el puente, nos habla de que quiere mostrarnos una cuestión de perspectiva, nos hace fotos y reímos un rato con él.

    El resultado es divertido. Y aquí os invito a verlo.