Vistas de página en total

domingo, 23 de agosto de 2020

EL OTRO CIELO.



 


No existe esponja para lavar el cielo

pero aunque pudieras enjabonarlo

y luego echarle baldes y baldes de mar

y colgarlo al sol para que se seque,

siempre faltaría el pájaro en silencio.


No existen métodos para tocar el cielo

pero aunque te estiraras como una palma

y lograras rozarlo en tus delirios

y supieras al fin como es al tacto,

siempre te faltaría la nube de algodón.


No existe un puente para cruzar el cielo

pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla

a fuerza de memoria y pronósticos

y comprobaras que no es tan dificil

siempre te faltaría el pino del crepúsculo.


Eso es por que se trata de un cielo 

que no es tuyo,

aunque sea impetuoso y desgarrado.

En cambio,  cuando llegue al que te pertenece, 

no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar

pero estarán el pájaro y la nube y el pino.


(Benedetti).

Y aquí, en esta paz que desprende la tarde, encuentro el pino, el pájaro y la nube...

Parece que hoy este cielo me pertenece. 


viernes, 24 de julio de 2020

PORCIONES DEL ALMA, PUERTAS DE MEMORIA.

Para muchos, el amor es una fuerza creadora.
Para otros, lo es el sufrimiento causado 
por su reverso, el desamor.

Se ha escrito un libro, modesto, quizás inadvertido, en el que se han recogido relatos en 5 líneas sobre esa emoción omnipresente en todas las facetas del ser humano.

Os dejo aquí el mio, que ha sido uno de los finalistas:


"PARTE DE GUERRA:
He salido con vida de la batalla. 
No indemne, pero viva...   Tú has hecho la maleta y te has marchado. Yo he vuelto al campamento y reviso mis heridas: algún rasguño que no dejará rastro y pequeños golpes de la dura guerrilla... Ahora he de descansar y encontrar la serenidad sin tu presencia.
He salido con vida... 

La consecuencia más grave solo será un esguince en el orgullo.


 

miércoles, 22 de julio de 2020

EN BUSCA DEL EDEN, DEJANDO ATRÁS EL INFIERN0.

"Los emigrantes de la miseria.

Cádiz, 4 de febrero de 1906.-

      Veintiún jornaleros españoles son detenidos cuando intentan embarcar en un vapor, en el puerto de Cádiz, por carecer de la documentacion necesaria. Tras los retornos provocados por las pérdidas de las Antillas  y las Filipinas, la emigración se hace masiva. Se calcula que entre 1.500.000 personas -en su mayoría hombres-, salen por barco de la Península. La terrible sequía que azota el campo andaluz en 1902-04 estimula la corriente migratoria. La mayor parte de los emigrantes españoles se dirigen a Argentina, país preferido por su semejanza climatológica con España, las posibilidades agrícolas de la Pampa y la posibilidad para los jóvenes de librarse del servicio militar. También se trasladan numerosos españoles a Uruguay y Brasil. Las regiones que aportan un mayor número de emigrantes transoceánicos son Galicia, Asturias, León y Andalucía, y el principal motivo de la emigración es la miseria.

 
FOTO DE ÁNGEL BLANCO. PUERTO  DE LA CORUÑA.

A finales del siglo XIX comienza el éxodo rural, que se incrementa considerablemente en los 3 primeros decenios del XX. Esta emigración es causada por la presión demográfica en las regiones campesinas, planteada primero en las zonas vitivinívolas por la filoxera y, después, en las cerealistas, por la mecanización. El exceso de mano de obra en el campo coincide con la creación de puestos de trabajo en las industrias de País Vasco, Cataluña y Madrid".

(De una publicación muy antigua, que guardaba mi madre.)






martes, 14 de julio de 2020

HUESOS ROTOS.

Hace años, un estudiante le preguntó a la antropóloga Margaret Mead cuál consideraba ella que era el primer signo de civilización en una cultura.

El estudiante esperaba que Mead hablara de anzuelos, ollas de barro, agricultura o piedras de moler.

 Pero no. 

Mead dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur que se había roto y luego sanado. 


   Mead explicó que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a tomar agua o buscar comida. Eres carne de las bestias que merodean. 

   Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane. 

Un fémur roto que se ha curado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con el que se cayó, ha vendado la herida, le ha llevado a un lugar seguro y le ha ayudado a recuperarse. 

Mead dijo que ayudar a alguien más en las dificultades es el punto donde comienza la civilización.

***********
    En estos momentos, con algunos huesos rotos, agradezco tener a mi lado a quienes se toman el tiempo para quedarse conmigo, cuidar mi herida, enviarme ánimos y ayudarme a seguir adelante.

¡Cuántos nombres en mi corazón! 

Margaret, además de antropóloga, era poeta. Quizás por eso, al margen de otras consideraciones sobre lo que es 'civilización', lo explicó de esta forma tan hermosa. 

Necesitamos de los otros en muchas ocasiones, y más cuando la realidad nos supera.

Somos vulnerables y, como dice la psicóloga R. Flich, "solidaridad, empatía, colaboración y compasión deben ser palabras claves", 
que ojalá dejen de ser solo palabras para convertirse en realidades.

En cambio observamos que el hombre sufre regresiones hacia el estado salvaje...

¿Cuándo la humanidad volverá a estar a la altura?




Foto: José Palazón. Efecto concertina.







********************
Gracias a Felipe Gutiérrez, que me recordó  esta anécdota.

miércoles, 24 de junio de 2020

VUELTAS DE TUERCA EN PROTECCION DE MENORES.



    Un policía de Mineapolis da muerte a George Floyd,  ciudadano negro, aplastándole el cuello con su rodilla hasta asfixiarlo. Y millones de personas de todo el mundo, con sobrada razón indignadas, se echaron a la calle reclamando justicia. 


    En España, en Almería, seis matones embrutecidos, que paradójicamente prestaban servicio en Protección de Menores, dieron (presuntamente) muerte por aplastamiento, a un muchacho de 18 años, Iliass Tahiri, asfixiándolo rodilla incluida como en Minesota, cuando lo tenían boca abajo, atado de pies y manos, absolutamente inmovilizado e indefenso. Y para mayor pasmo lo justifican diciendo que siguieron un protocolo antisuicidio “para impedir la violencia del interno contra sí mismo”. Evitan el suicidio matándolo. 

    En un centro gestionado por Ginso, una asociación que subrayan “sin ánimo de lucro”; a la que habían llovido ya denuncias y siguieron otros casos como el de Ramón Barrios, víctima en Madrid de similar “protección”; ¿qué otro ánimo debemos suponerle a tales fechorías si no es por afán de lucro? 


    Pero lo más preocupante es, que la Junta de Andalucía seleccione en concurso servidores de semejante calaña; que la juez de Purchena (Almería) se apresure a archivar el caso como algo “accidental”; que el forense, hable de “signos generales de asfixia muy evidentes” y se enmiende luego, como probable “fracaso cardiorrespiratorio”; que el consejero de justicia responsable de los centros de menores infractores nos recomiende, no la indignación que el caso requiere, sino “delicadeza”; o que al defensor del pueblo y defensor del menor no se le ocurra otra defensa, que recomendar la creación de un libro registro de incidencias ¿pretenderá que registren por escrito las presuntas torturas o pretenderá que acierten a excusarse mejor? 

    Los que no entendemos tal barbarie nos sentimos inclinados a pensar que todos ellos son insanamente proclives a eufemismos cómplices.

   Haciendo oídos sordos al clamor de un muchacho, Tarek, que relató cómo le torturaron durante tres horas y media; y oídos sordos al exjefe de seguridad, a quien le exigían firmar en falso que una inmovilidad había durado hora y media cuando había durado cuatro; y a los muchachos internos a quienes mintieron diciéndoles que Iliass había muerto por consumir cocaína; y a la Fundación de Cultura Árabe que se persona como acusación popular, afirmando que se trata de un “homicidio voluntario agravado por odio racial”; y etc. etc. de oídos sordos a nuestro indignado clamor sobrado de razón. La fiscalía propone ahora que el asunto no se cierre y es un acierto, pero ya no podremos evitar que hayan acabado con la vida de otro muchacho.


    Ocurrió en los centros de Ginso, nadie nos cuenta lo que ocurre en otros centros. Cómo se puede tolerar que hayan privatizado la ejecución de encierros y castigos que el Estado impone a los menores infractores: unos ciudadanos castigando a otros ciudadanos por dinero. 


    Todavía quiero llamar la atención sobre otro “detalle”. Esta muerte ocurrió hace un año ya. Y hasta ahora ni pío, a nadie pareció interesar. Ahora nos la airean para legitimar de modo indirecto que están a punto de promulgar otra Ley referente a Menores. Otra vuelta de tuerca nos tememos. 


Enrique Martínez Reguera.
Madrid, junio de 2020


Foto: Marcos Moreno.

lunes, 8 de junio de 2020

JUSTICIA PARA MIGUEL.


Seguimos en un mundo feudal y en una sociedad colonizadora, donde hay vidas que no valen nada.

Así ha sido con la de Miguel, un niño negro de 5 años, que  ha  perdido la vida por la ¿negligencia? de una persona blanca.

En estos momentos, el servicio doméstico no se considera esencial, pero hay quien decide que puede obligar a otros a trabajar, a su servicio, durante una pandemia.


Después de todo, ¿quién va a lavar los platos de los patrones blancos?


¿Quienes son los parásitos?

Las torres gemelas de Recife, dos edificios gigantes de lujo, a orillas del mar, han sido escenario de la muerte de este pequeño que cayó desde el 9º piso de una de ellas.


La empleada doméstica Mirtes R. de Sousa había tenido que llevarse ese día al trabajo a su único hijo, Miguel Otavio, al haberse cerrado el colegio por el covid-19.


En un momento dado, la patrona le ordenó bajar a pasear a los perros, las queridas mascotas de la casa rica, y la criada le pidió que cuidara del niño mientras lo hacía.


A la señora le estaban haciendo la manicura y cuando el pequeño empezó a quejarse llamando a su madre, se sintió molestada, por lo que, según se observa en las cámaras del edificio, le llevó al ascensor y le dejó en él, solo, para que fuera a buscar a su madre.


El niño acabó en el piso 9º, el lugar de los aparatos de aire acondicionado, y, desde allí, quizás llamando a su madre o viéndola en la calle, sintiéndose solo y angustiado, cayó al vacío desde una altura de 35 metros.


Tras la tragedia, al día siguiente, la señora fue llamada a declarar, pero pagó una fianza de 20.000 reales (unos 3.500 euros) y fue puesta en libertad.



      La policía no divulgó la identidad de la patrona, pero sí lo hizo la madre del niño. Se trata de la esposa del alcalde de Tamandaré, una ciudad a 100 km. de Recife: Sari Corte Real.

La mamá había declarado que era "la primera y única vez que le confié a mi hijo y ella lo dejó ir a la muerte".


La indignación por el suceso se ha hecho patente entre los ciudadanos de Recife, que se han manifestado pidiendo justicia y preguntándose si "¿5 uñas valen más que 5 años de un negro? y gritando que  "las vidas negras importan" y "no fue accidente, fue asesinato".

Este caso se volvió viral porque Miguel representa la realidad de muchos niños negros, hijos de empleadas domésticas.


**********
Y yo lo he visto en ese país...

Como en el Brasil colonial, un niño juega en el suelo de la casa grande, mientras los jefes siguen siendo jefes esclavistas.


Y su madre sigue siendo la criada.


La señora quiere que paseen a sus perros, la empleada cumple la orden 

y el niño queda inquieto.

Si fuera el niño blanco, hijo de los amos, le distraerían con un juguete de última generación, para que nadie interrupa la manicura.


Como era hijo de la críada negra, se le dejó solo dentro de un ascensor, 

algo prohibído por la legislación.

Los perros necesitan supervisión... el pequeño Miguel no.


"El Brasil de hoy sigue siendo el de las pinturas de Debret".


¿Qué pasaría si hubiera sido al revés?