"Ser vulnerable.
Pedir ayuda.
Encogerse para acogerse.
Dar la mano, extenderse.
Abrir los brazos para la acogida.
Hacerse grande
para envolver a quien lo necesita.
Juntar dos pechos.
Sumar dos latidos al tiempo".
(Nuwanda.p)
"Al final del camino me dirán: -¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres. (Pedro Casaldáliga)
"Ser vulnerable.
Pedir ayuda.
Encogerse para acogerse.
Dar la mano, extenderse.
Abrir los brazos para la acogida.
Hacerse grande
para envolver a quien lo necesita.
Juntar dos pechos.
Sumar dos latidos al tiempo".
(Nuwanda.p)
La posada cerrada a cal y canto.
Esta frase siempre me impactó. Y sigue haciéndolo.
Hoy día, en nuestra Europa fortaleza, en las fronteras que la han amurallado, se sigue gritando lo mismo:
¡No hay sitio para vosotros!
¡Qué poco hemos avanzado en estos siglos hacia la plenitud humana!
Una pareja, José y María recorren las calles de una Palestina destruida por una guerra sin cuartel, sometida e invadida, como antaño.
Una joven María de piel oscura, embarazada, a lomos de una burrillo... Hoy, las Marías de piel negra, embarazadas a bordo de un cayuco, dan a luz en su paso por el Estrecho, en el CETI o en la calle. También a ellas se les cierran las puertas y han de ir a buscar un pesebre.
La pareja se puso en movimiento a causa del empadronamiento que se les exige. (Empadronarse es hoy también requisito imprescindible para ser “legal”).
Un ángel va a dar aviso a los pastores que acudirán, ellos sí, a llevar sustento. Y eso que algunos estarán en paro y sin recursos.
Y se presentan en aquella cueva okupada, no sea que lleguen a desalojarles, con algunas ropas que al recién nacido le quiten el frío, por esa “pobreza energética” que hoy siguen sufriendo tantas familias y con la que se oculta el significado verdadero de pasar frío.
En la actualidad, 1 de cada 3 niños no tiene lo necesario para llevar una vida digna.
Como dijo otra navidad aquel cura gallego, el padre Patiño, “el Mesías sería hoy un desahuciado más porque encarnaría los problemas del ser humano”.
Hay escenas en los “belenes” que reflejan lo cotidiano, los quehaceres domésticos, las gentes trabajando y quizás pensando internamente en qué injusta es la vida... siempre para los mismos.
Cuenta otra escena que unos Magos de Oriente ven una estrella en el cielo que les guiará hacia ese lugar en Belén. ¿Hoy no sería esa estrella un cohete guerrero o un misil surcando el espacio?
En la colina, el castillo de Herodes, el gobernador amigo de los invasores. El que va a recibir a los 3 Magos que buscan a un recién nacido y se asustará de que éste pueda privarle del poder más tarde.
Es el rey, en buenas relaciones con la Sinagoga, que como nuestros poderes financieros de hoy, marcan la ley y la trampa.
Todo es, al fin y al cabo en la historia, la eterna corrupción.
Puede que hoy día el Mago Negro no llegara al castillo ni al portal, si es víctima de una redada policial racista, o se quede fuera de la frontera, tras las vallas, o tal vez fuera acosado por alguna “unidad de intervención pacificadora”, comúnmente llamada “antidisturbios”.
¿En cuántos hombres y mujeres se ha reencarnado Herodes?
¿Por cuántos se ha multiplicado ahora?
¿Cuántos niños y niñas sufren no solo muerte, abandono, maltrato, sino el más detestable robo de la infancia y la juventud?
¿Cuántos Herodes hoy día se regodean dejándo, ya va para 3 meses, sin luz en sus casas, a niños y niñas que están literalmente tiritando de frío, que hacen los deberes a la luz el de una vela, sin poder enchufar el ordenador ni hacer las tareas telemáticas que les mandan en el colegio y sin poder comer caliente por ese corte de luz que a pesar de todos los requerimientos siguen manteniendo?
¿Y cuántos Herodes, mujeres y hombres, son capaces de defender la educación como un derecho mientras siguen dejando, otro año más, a niños y niñas en Melilla sin plaza escolar, aunque la ley está de su parte?
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| Foto: José Palazón. |
¿Cuántos Herodes hoy dirigen Centros de Menores e incluso Consejerías de Bienestar Social?
¡Cargos administrativos, políticos de Sanedrín, que duermen tranquilamente cada noche sin preocuparse por la tortura a que someten ellos mismos a tantos y tantos pequeños!
Y ponen un Belén artesanal en sus instituciones, en sus ministerios, en sus despachos... y nos invitan a verlo, como si nosotros no viésemos todos los días los belenes vivientes que ellos mantienen en sus ciudades.
En aquel tiempo, César Augusto impuso “la paz del mundo” dominando los pueblos por medio del saqueo y la esclavitud. Hoy, nosotros vivimos en una “paz democrática” que igualmente favorece la abundancia de unos pocos y la escasez de bienes para muchos.
Nuestros políticos, muchos, se miran en el espejo del dios Mammón y con su reflejo extienden sus manos sobre el planeta. Y esquilmando los derechos humanos y sociales, llevan a cabo una perversa y lenta matanza de inocentes.
Todo en la vida es una venta, una compra o un beneficio. Si no es rentable, no vale.
Mammon era el dios de las riquezas en el panteón de los fenicios. Su nombre en arameo también significa riqueza y en hebrero, tesoro. Siempre se ha usado para simbolizar la avaricia, incluso Dante lo introdujo en la Divina Comedia como el demonio lobo asociado a ella.
Hoy es el arquetipo del dios que sonríe ante los abusos del capitalismo salvaje y ante el incremento de la brecha entre ricos y pobres. Sigue siendo, pues, el dios de la abundancia deshonesta.
Distrae a la gente, la embriaga con la droga de la omnipotencia, del poder todopoderoso.
Hemos olvidado aquella frase evangélica: “Dejad que el que sea más grande entre vosotros, sea el sirviente de todos”.
Escribía Pepe Laguna que hoy día parecería que nuestra misión es “mantener satisfecho al dios Mamon, no sea que derrame su cólera contra la humanidad y nos extermine interviniendo nuestras cuentas o, peor aún, expulsándonos del paraíso del euro”. Porque no es fácil aplacar la ira de un dios “que no se sacia con las ofrendas de la educación, la sanidad y los derechos laborales. El dios mercado exige siempre más, quiere sacrificios humanos: inmigrantes, enfermos, hipotecados sin techo, niños con hambre…”
Y niños sin colegio y sin luz en sus casas...
Los exegetas no se ponen de acuerdo en la fecha y el lugar de ese nacimiento que se conmemora en Navidad.
Pero sí en que hubo un Cristo recién nacido.
El dios Mammon nos ha hecho olvidar la fragilidad de ese niño...
Querida María:
Madre, esposa, abuela, tía, amiga, mujer al fin y al cabo, en épocas difíciles.
Como cada madre, entregaste tu amor y tu tiempo sin esperar agradecimientos.
Siempre siendo abrigo de miedos y llantos.
Heredera de una larga estirpe de mujeres valientes sobrellevando la carga de la Historia, ejemplo para hijas y nietos.
Mujeres que no tuvisteis tiempo de llorar porque erais la base familiar, la que tiraba del carro de cada día.
Te conocí cuando yo era aún muy niña, eras la madre de una de mis amigas-hermanas.
Y entre mis recuerdos de aquellos momentos apareces en un patio lleno de flores o tejiendo lanas.
La vida va pasando, quizás demasiado deprisa.
Y un día, un dolor terrible nos atraviesa, cuando esa madre que siempre estaba a nuestra disposición, nos mira con los ojos vacíos, sin apenas reconocernos, sin voluntad.
Cuando ya no puede cuidar de sí misma y nos convertimos, a nuestro pesar, en su bastón y sus ojos.
Las madres nos enseñan todo, excepto a vivir sin ellas...
Aprendemos de su amor incondicional, el compartirlo todo y el abrazo protector.
Por eso, cuando se van, como tú, María, ahora, nos dejan sin ese paraguas que siempre nos cobijaba.
Yo se que tu hija siente que lo bueno que tiene en su persona te lo debe a tí, porque un día le permitiste volar sola, crecer y madurar.
Las madres, apenas sin hablar, son nuestro escudo.
Y desde hoy te va a extrañar todos los días de su vida, aunque te lleve en su corazón.
Marisa, hermana, las madres nunca se van del todo. Se quedan impregnadas en esa energía que te hará volver a sonreir, a gustar de la vida, a ser feliz, como ella querría.
Nunca nos dejan solas.
Gracias, María,.
Te despedimos dándote las gracias por estar en nuestras vidas, por haber existido.
Con eso nos basta.
https://www.youtube.com/watch?v=gdnVZE5I8Os
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HOMENAJE A LUIS.
La vida es un viaje y el sendero que recorremos es la experiencia y la riqueza espiritual que adquirimos mientras pedimos que el camino sea largo.
Y el tuyo, Luis, ha sido largo, muy largo.
Llegaste a este mundo cuando aún en Europa se repartían las grandes potencias el botín de la primera guerra mundial, conociste la segunda gran guerra y te marcó la guerra civil española en tu juventud, y la posguerra, tan dura y amarga.
Por todo ello, quizás no fuiste una persona fácil.
Pasaste por la vida de forma visceral, a veces enrabietado.
No fuiste perfecto, pero aprendimos muchas cosas de ti, de tu dignidad y tu honradez.
Le has echado un buen pulso a la Dama Blanca, le ha costado vencerte.
Para nosotros no resulta fácil aceptar la partida, por esperada que fuera, porque te queríamos, tanto en los momentos buenos como en los malos.
Al final, te has dejado llevar y no pudimos despedirte como nos hubiese gustado, ni cogerte la mano hasta el último aliento.
Las despedidas fueron sucesivas, a distancia, como todas en estos tiempos de pandemia.
Y hoy, aquí reunidos, queremos despedirte con un poema de otro Luis, el amigo Luis García Montero, con el que tendrías muchas ideas en común:
"Inmortalidad".
Nunca he tenido dioses
y tampoco sentí la despiadada
voluntad de los héroes.
Durante mucho tiempo estuvo libre
la silla de mi juez
y no esperé juicio
en el que rendir cuentas de mis días.
Decidido a vivir, busqué la sombra
capaz de recogerme en los veranos
y la hoguera dispuesta
a llevarse el invierno por delante.
Pasé noches de guardia y de silencio,
no tuve prisa,
dejé cruzar la rueda de los años.
Estaba convencido
de que existir no tiene trascendencia,
porque la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad,
un resplandor en medio del vacío.
Y de pronto en el bosque se encendieron los árboles
de las miradas insistentes,
el mar tuvo labios de arena
igual que las palabras dichas en un rincón,
el viento abrió sus manos
y los hoteles sus habitaciones.
Parecía la tierra más desnuda,
porque la noche fue,
como el vacío,
un resplandor oscuro en medio de la luz.
Entonces comprendí que la inmortalidad
puede cobrarse por adelantado.
Una inmortalidad que no reside
en plazas con estatua,
en nubes religiosas
o en la plastificada vanidad literaria,
llena de halagos homicidas
y murmullos de cóctel.
Es otra mi razón. Que no me lea
quien no haya visto nunca conmoverse la tierra
en medio de un abrazo.
La copa de cristal
que pusiste al revés sobre la mesa,
guarda un tiempo de oro detenido.
Me basta con la vida para justificarme.
Y cuando me convoquen a declarar mis actos,
aunque sólo me escuche una silla vacía,
será firme mi voz.
No por lo que la muerte me prometa,
sino por todo aquello que no podrá quitarme".
Descansa en paz ya siempre, querido Luis.
Desde hace unas semanas tengo un nuevo libro de cabecera.
Un libro con poco más de cien páginas, que me devuelve a ese lugar, en algún país del Sur, donde nos sentimos atravesados en la propia conciencia al haber podido escuchar y habernos dejado interpelar en el punto exacto, ahí donde confluyen las vertientes políticas, económicas, sociales y culturales del proceso de concientización de los pueblos.
El autor de este poemario, Miguel Ángel Vázquez, buscador incansable de formas de cambiar el mundo, lo ha titulado: "Aguacate para cuatro" y nos habla en él de cómo se fue "a hacer las Américas y fueron ellas las que le hicieron a él", ya que en Honduras, en este viaje que nos va desvelando poco a poco, descubre que "el mundo no es como nos lo contaron".
"Aguacate para cuatro".
Aguacate, fruta sagrada, regalo de los dioses, alimento del quetzal.
Ahuácatl, árbol del Testículo para los aztecas y los mayas, árbol de la generación de la vida, vinculado su fruto a los dioses de la fertilidad.
Aguacate que es el agua del corazón, la fruta que late, el agua que refresca el vuelo de los quetzales.
Ese fruto que, tantas veces, muchos tienen que compartir en cuatro pedacitos.
Este poemario de lenguaje bellísimo, deslumbrante, aunque sin apego a la belleza, está prologado por Bertha Zúniga Cáceres, que dice de él que es "un ameno recorrido por este lugar donde se muere mil veces pero se vuelve a nacer de mil formas".
Estos versos me sacuden, me hacen brotrar alguna lágrima, me conducen a caminar despacio bajo el malinche, a mí, que considero que el esplendor incomparable de los malinches en flor es uno de los regalos más hermosos que nos ofrece la naturaleza; o me invitan a entrar y salir de alguna pulpería, en busca de cualquier cosa que podais imaginar.
Miguel Ángel fue a trabajar como cooperante en la Rivera Hernández, un barrio marginal de San Pedro Sula, en aquel entonces la ciudad más violenta del planeta y mas vulnerable.
Se encontró con un golpe de Estado y un pueblo en Resistencia.
Colabora allá con Paso a Paso, que nació para cuidar y proteger a los y las menores y a sus familias en situación de riesgo.
En la Rivera Hernández conviven pandillas, maras, que "se disputan su territorio cuadra a cuadra, esquina a esquina".
En la Rivera Hernández lo único que abunda es la falta del Estado, la policía corrupta y todo lo que le hace ser el sector más bravo de San Pedro Sula, obstentando durante años la tasa más alta de homicidios de la ciudad.
Allí donde "los derechos son para las derechas".
Cuentan que las historias de las maras no se escriben. Se las llevan los pandilleros a la tumba en su memoria.
Solo es escribe en tinta sobre sus cuerpos.
En Paso a Paso, donde "no hay mayor acto de rebeldía que defender la alegría", se crea un lugar más seguro y con alternativas para los pequeños.
Además de la educación académica e integral, se apuesta por trabajar con los sueños personales y colectivos.
Allí llegó Miguel Ángel para acuerpar el proyecto.
Nos dice en sus versos que "cada niño es una denuncia que me toca, me arde, me hiere..."
Y vive activamente en la Rivera Hernández, donde "es más fácil adquirir un AK-47 que un libro".
Quienes solemos marchar a convivir en los países del Sur, de continuo "gobernados por delincuentes", como nos dice Bertha, descubrimos nuestra absoluta solidaridad e identificación con los más pobres de la tierra.
Como el propio autor escribió, hay lugares en los que ser testigos implica acabar mojándose por encima de cualquier previsión, aunque se viaje sin mas aspiraciones que acompañar a un pueblo en su lucha.
Es ahí, en ese Sur, en esos Sures, donde descubrimos nuevas perspectivas de vida y "las miradas paternalistas sucumben ante la sabiduría comunitaria y ancestral".
Donde también, a ratos, encontramos el Paraíso.
Y constatamos que, a pesar de todo, de la injusticia y el hambre, de los pies descalzos , los disparos y la muerte, como nos cuenta el autor, siguen existiendo motivos para la esperanza, para seguir luchando, aún cuando te transpase las entrañas todo "el dolor escondido que cabe en una furgoneta destartalada".
Hay noches en que abro el libro por cualquier página, al azar.
Entonces, asombrosamente, los niños y niñas de las ruas de Recife me cogen de la mano.
Mis queridos Pequeños Profetas se hacen presentes y me siguen sembrando con su terrible realidad, con sus sueños y sus ilusiones, con sus esfuerzos y sus fracasos, gracias a los versos de este buen amigo.
A Miguel Ángel alguien le dijo una vez que estaba "llamado a fracasar porque se empeñaba en derribar muros con flores".
Miguel Ángel nos recuerda que "la mayor denuncia es comunicar la esperanza" y que "no hay mayor subversión que el amor".
Que, como decía R.Dalton, la alegría es también revolucionaria, como el trabajo y la paz.
Otro poeta actual, Carlos Salinas, que es también músico y docente, sostiene que la poesía nos eleva hacia los más puros sentimientos, porque nos humaniza.
Las acciones poéticas buscan transformar.
Sí, la poesía es un rito que nos evoca pasiones, dolor, alegría, reflexiones profundas...
Pero es también una caricia sincera,
un silencio que nos convoca a seguir creyendo.
Todo esto vais a encontrar en "Aguacate para cuatro."
"Santa Patrona de los Migrantes, Virgen Poderosa que habitas a los dos lados de la frontera: guía mis pasos a través de desiertos y empalizadas, detén la corriente del río helado, templa sus aguas y extiende tu manto sobre las espinas de acero de las alambradas, para que mis pies desnudos puedan caminar sin daño sobre ellas.
Concédeme el valor y la gracia que me faltan para resistir la adversidad, y haz que la border patrol, cegada por la luz de tu misericordia, mire deslumbrada hacia otro lado.
Cuando de vueltas perdido en el desierto y las heridas de mis pies no me dejen avanzar, tómame de la mano.
Cuando desfallezca de sed y los zopilotes den vueltas en círculo sobre mi cabeza, dame de beber tus lágrimas.
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| Foto: José Palazón. |
Pero sí, pese a todo, la migra me prende del otro lado y soy regresado a mi país, concédeme, Señora Hermosa, el valor y la fuerza necesarios para volver a intentarlo".
(Fernando León de Aranoa.- "Aquí yacen dragones").![]() |
| Christina Simmons/MFS |
| Foto: Mariam del Toro. Nador. |
" Nadie es, si se prohibe que otros sean" .
(P. Freire).
Día del docente, dice la UNESCO, señalando la jornada de hoy como la dedicada a las personas de la enseñanza porque "ofrece la oportunidad de honrar la profesión docente en el mundo, hacer un balance de los logros y llamar la atención sobre el papel desempeñado por los docentes, quienes ocupan el centro de los esfuerzos que se llevan a cabo para alcanzar el objetivo mundial de que nadie quede rezagado".
Orgullosa de los docentes que me rodean, incluída mi hija, y siendo yo licenciada en Pedagogía y convencida de que educar es aprender cada día junto a los educandos, no puedo dejar de reflexionar sobre la hipocresia de nuestras autoridades educativas, que dicen celebrar este día pero mantienen los recortes en esta materia y siguen sordos a lo que se les reclama desde todos los frentes.
La pandemia de Covid-19 aumenta los desafíos y ahora los docentes necesitan quizás más apoyo para proteger el derecho a la educación.
En general, podremos convenir que el personal docente tiene clara su función y la ejerce contra viento y marea.
Pero conozco casos en que lo intereses se dejan embargar por sentimientos racistas y poco éticos, dejando el bien superior de los niños y niñas de lado.
Aunque no lo querais creer, en España, a día de hoy, se da una grave situación de "apartheid", dejando a un grupo de peques de Melilla sin plaza escolar por el simple hecho de que sus padres son de origen marroquí, aunque lleven años y años viviendo en esta comunidad e incluso hayan nacido en ella.
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| Foto: José Palazón |
Las autoridades educativas no han sabido o querido garantizar el derecho fundamental que tienen estas criaturas, pero, siendo hoy el día del docente, me quiero fijar en aquellos profesores y maestros que han estado poniendo obstáculos porque consideran, según han manifestado por escrito, que el ministerio les envía "niños a espuertas".
Dicen también, cosas tan graves como que "la orden de escolarización masiva que "atiende al derecho a la educación", vulnera el derecho a la educación de calidad del resto de alumnos", que consideran que se da demasiada entrada al sistema educativo español a "niños extranjeros". (Csif. Melilla)
¡Qué pena que haya docentes que pidan la segregación, considerando que ha de haber "castas" en la educación, que hay niños "intocables", sin derechos a ir al colegio!
¡Que inhumanos!
Como dijo P. Freire, la deshumanización es la consecuencia de la opresión y afecta a los oprimidos y a quienes oprimen.
Y como manifiesta José Palazón, de Prodein, el hecho de que se permita que haya niños sin escolarizar es un fenómeno único dentro de España y de Europa porque la Ley y la Constitución obligan a que los menores puedan ir al colegio.
Pero ni la Administración cumple con la ley ni con sus obligaciones ni algunos docentes son dignos de llevar la denominación de maestro en su profesión.
Qué distinto a lo que, por ejemplo, les deseaba Agustín Moreno a sus compañeros de instituto cuando se jubiló:
"Que amen su profesión y que eduquen con afecto, porque sin él no hay aprendizaje; que crean en el alumnado; que cooperen con los compañeros y las familias; que trabajen los valores democráticos y los Derechos Humanos, y que sepan que, sin educación, no hay transformación".
Foto de José Palazón.