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domingo, 31 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24.- Día 31 y punto.

    



   Termina el mes de Marzo y el homenaje es hoy para las mujeres migrantes, que tienen que tomar la decisión de salir de su país, dejando atrás sus vínculos y, con el corazón en un puño, emprenden un camino en busca de mejores condiciones de existencia, aunque no siempre lo logren.

    En este viaje lleno de desafíos, ponen a prueba su resistencia y su entereza, porque no todas logran superarlos.  

     En el recorrido migratorio son las mujeres las que sufren la mayor vulneración de sus derechos de múltiples formas. 

    Sin embargo, y contra viento y marea, siguen adelante, amando, soñando y luchando por un mundo mejor.  

    Son las mujeres que, con edades y trayectorias diversas, orígenes diferentes, distintos saberes, piden ser más que un término o una etiqueta, que reclaman un cambio en los discursos. 

       *******************
     
 ¿A dónde irás, mujer, 
dónde estará tu lugar-refugio? 
Dejaste tu casa 
y has añorado tu ciudad 
al tiempo que reniegas 
de su indiferencia... 

Has trepado muros de invisibilidad, 
has curtido tu piel y tus entrañas.
Has mezclado tus lágrimas con polvo de caminos de sangre,
que te han vestido con la armadura
que te hará más fuerte, 
más valiente, 
más capaz de sobrevivir.

Perdiste tus zapatos, 
tu anillo, tu reposo. 
Y sigues caminando, 
caminando fronteras,
en tierra, en el río, en el mar.

Y llamas a las puertas 
de una Europa cerrada,
que no abrirá, no ofrece
gran hospitalidad.
Mirará con sospecha
todo lo diferente,
perdió ya la alegría de vivir
desde nuestra humanidad,
desde lo común,
desde la fraternidad.

Mujer, entra, descansa,
come y bebe, vístete de color. 
Sé bienvenida, 
hablemos, riamos y bailemos...
Descansa y duerme los desvelos,
anida esta primavera.  
Descansa,
amiga, hermana,
bienvenida a este hogar.


   (Mariam.  31 de marzo de 2021).






 








    

sábado, 30 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24.- Día 30

 Una embarcación de papel atraviesa mi garganta...

adentro bogan dos niños mendigos,
andrajos audaces para despistar al viento
a la brújula al designio de la noche...

                              (Alejandra Pizarnik)


El duelo es un proceso individual, cada cual elabora su dolor como sabe, como puede.

Y en él hay que tomar decisiones.


Una de las primeras suele ser  qué hacer con las pertenencias de la persona que se ha ido.

Lo hice desde el principio, con tu ropa, las medicinas...

Pero quedaba tu bolso, tu pequeño y algo deteriorado bolso donde tus cosas más personales esperaban para salir...


Me costaba... Lo iba dejando ... Y hoy, lo abrí.

Conocía mucho del contenido, no en vano fui tus manos y tus ojos en los últimos años.

Y sin embargo, nunca había descubierto el objeto que ha aparecido ante mí...

     Una brújula de metal dorado,  que al sujetar en mi mano, me hizo pensar que siempre habías sido mi timón y mi ancla, y ahora, además, quizás querías ayudarme  a no perder el norte, a dirigirme por el mejor camino en mi interior habitado de soledades  y que me legabas esta brújula porque es muy necesaria para mí, que sabes que me pierdo en los bolsillos.

Siendo tuya, será la brújula de los valores, esa que nos indica cómo unir nuestros sueños con la realidad, cómo ir sobreviviendo a la tristeza que nos invade ante la contemplación de la devastación que nos rodea...

Seguir esta brújula, esta Rosa de los Vientos que me dejas, será recordar siempre de donde vengo y a donde debo ir.

  Y le pido que me lleve donde no lloren los niños, donde no se oigan los disparos de los rifles, donde no cacen a los lobos, ni aplasten el suelo las orugas de los tanques, donde nos devuelvan "el mar, el monte, el pan y la paz".





Donde dejemos que nos toque el amor,
que permanezca lo mejor de nuestro corazón.

Donde pueda dar las gracias
por este regalo maravilloso que es la vida. 
Y que acepte al fin que ésta tiene etapas, ciclos, 
que hay que cerrar a veces.

Tengo tu brújula, pero seguro que me preguntaré muchas veces  ¿cuál es el mapa?...  ¿Cuál es el mapa, mamá? 
Y me parecerá escucharte decir que los caminos se van dibujando a medida que avanzamos en el viaje, ampliando el horizonte.
 
Estés donde estés, mamá, nunca dejes que pierda la dirección correcta.

Yo intentaré no perder el norte,
aunque sabes que mi brújula siempre deberá apuntar al SUR.









viernes, 29 de marzo de 2024

MARZO - MUJER 24.- Día 29

 


- Los asuntos de la política son demasiado serios para que se los dejemos a los políticos.

                       (Hanna Arendt)


Foto: Cañada Real.

¡3 años sin Luz!

REFLEXIÓN DE VIERNES SANTO.

 


 El Dr. House diría que,  esta fe, no es más que el síntoma de una enfermedad…

Con todo respeto para los creyentes, estoy de acuerdo. 

      Hay gente cristiana que me ha enseñado que lo que hay que hacer es bajar de la cruz a los que sufren, a los excluídos, a los más débiles. 
Y bajarles de la cruz es luchar por la justicia, por la igualdad, por la dignidad, y porque nadie se tenga que suicidar por no querer buscar comida en la basura. 
 
Sufrir voluntariamente de forma inútil, no es fe: o es parte de una fiesta con la que otros se divierten, o es apología de la tortura.

jueves, 28 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24.- Día 28

        "Cuando piensas en toda esa gente que conocimos y ha muerto en esa ofensiva, - Guerra Civil española - tienes el sentimiento de que estar vivo es algo desleal"-.

             (Gerda Taro, unos días antes de morir)


      Gerda Taro encontró la muerte en el frente de Brunete mientras cubría como reportera gráfica la Guerra Civil. Mientras huía del avance de las tropas franquistas montada sobre el estribo de un coche que transportaba algunos soldados heridos, un ataque de la aviación hizo que un tanque republicano golpeara el automóvil haciéndola caer al suelo. 

         Su carrera como fotógrafa había durado apenas un año y se había centrado exclusivamente en la Guerra Civil española. Una breve carrera marcada y en buena medida determinada por la presencia a su lado de Robert Capa, su pareja tanto en lo personal como en lo profesional.

           Rafael Alberti recuerda, en "La arboleda perdida", los años de la Guerra Civil española y a tantas personas que se dejaron la piel en defensa de su idea de libertad. Entre ellas, menciona a dos personajes románticos, que vinieron para hacer un reportaje para "Vu" (semanario gráfico francés):

"Mereceríais ahora -dice el poeta- pequeña Gerda Taro y Robert Capa, un recuerdo visible en cualquier campo de batalla de entonces o en el tronco de cualquier pino de la sierra, para que sintiéramos ondear, aunque invisible, aquella pobre bandera tricolor que combatía por la paz mientra era atacada por los de la guerra". 

     La lucha entre la democracia y el fascismo no dejaba indiferente a nadie. España era el espejo en el que se miraban todos aquellos que se sentían amenazados por los totalitarismos, y la única manera de acceder a lo que estaba ocrriendo era a través de la prensa. El fotorreportaje, junto a los noticiarios cinemetográficos, constituía la fuente primordial de información gráfica. Y fue en este contexto en el que André y Gerda llegaron a España con un objetivo concreto: ofrecer imágenes de lo qye estaba ocurriendo, con un compromiso político que los colocaba al lado del Gobierno de la República.

De las fechas en que Gerda tuvo oportunidad de trabajar en solitario data su relación con Albert, quién, recién llegado de la URSS con unas cámaras fotograficas nuevas y una ampliadora, montó una especie de taller fotográfico en la planta baja del edificio de la "Alianza Antifascista". Ahí, Gerda le enseñó nociones de fotografía.  Se conserva alguna de las fotos que Gerda le hizo junto a Teresa, su compañera, y el general Miaja.

        Gerda se relacionó con otros escritores, a los que también fotografió. A mediados de julio se celebró en Madrid y Valencia el II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura. De aquel encuentro han quedado algunas muestras del trabajo de Taro en solitapor la aviación alemana, que acabó en derrota republicana.  Sus retratos de José Bergamín o de Julián Benda son de aquellos días.

          Gerda Taro no se perdió el triunfo republicano en esa primera fase de la batalla. Su reportaje fue publicado en "Regards"; de las fotografías que incluia, la más celebre fue la del miliciano pintando la hoz y el martillo en las paredes de lo que parece ser la entrada del Ayuntamiento del pueblo. Las fotos de Taro tienen las mismas características que las de Capa; como él, sabía aprovechar la oportunidad del momento y las hacía a pocos metros del lugar donde se concentraba la acción. Era la primera vez que los reporteros podían acercarte  suficientemente al frente, gracias a la ligereza del nuevo equipo fotográfico, pero tambien es cierto que fue la primera ocasión en que se atrevieron a hacerlo, y Gerda Taro nunca mostró temor.

           Irónicamente no perdió la vida en el frente. Y eso que el avance de las tropas de Franco fue tan contundente que las bajas entre los republicanos ascendieron a 6.000, contando heridos, muertos y desertores. De aquellos terribles días, Ted Allan, comisario político de una unidad canadiense de transfusión de sangre, recordaría más tarde como Gerda lo había convencido para regresar a Brunete y como había hecho sus más osadas fotografías en mitad de la batalla, bajo el inclemente fuego de la aviación alemana. Porque eso era precisamente lo que la fotógrafa quería mostrar al mundo: que se estaba dejando a la República sin apoyo armado, a causa de unos supuestos acuerdos de neutralidad internacional, cuando en realidad los golpistas contaban con la ayuda militar de los nazis. Solo cuando se quedó sin carrete y vio que todo estaba perdido, Gerda accedió a las suplicas del Ted y salieron de ese infierno. Al atardecer del día 25 de julio, agotada por el cansancio, el dolor y la rabia por lo que había vivido, pero seguramente emocionada por las imágenes que acababa de captar, subió al estribo del automovil del general Walter (voluntario polaco de las Brigadas Internacionales). 

          De pronto, un nuevo ataque aereo hizo que cundiera el pánico y uno de los tanques que regresaba en el conwoy realizó una falsa maniobra con tan mala fortuna que fue a embestir el coche del general. 

           Gerda Taro fue aplastada por el tanque pero no murió de inmediato. Se la trasladó al hospital más cercano en El Escorial. Dicen que preguntó por sus cámaras antes de morir, pero sus últimas fotos desaparecieron para siempre.



miércoles, 27 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24.- Día 27

  "Escribo la miseria y la vida infausta de los habitantes de las favelas. Yo era rebelde,  no creía en nadie. Odiaba a los políticos y a los patrones, porque mi sueño era escribir y el pobre no puede tener un ideal noble. Yo sabía que iba a aglutinar a los enemigos, porque nadie está acostumbrado a ese tipo de literatura. Que sea lo que Dios quiera.

    Yo escribí la realidad".

    Carolina María de Jesús vivió en la favela de Canindé, en la zona norte de Sao Paulo. 
    Iba escribiendo la cotidianidad de su comunidad en cuadernos y hojas de revistas que encontraba en la basura. Está considerada como una de las primeras y más importantes escritoras negras de Brasil.
    En su diario, un 16 de junio, relataba:
      “... Hoy no tenemos nada para comer. Quería invitar a los hijos para suicidarnos. Desistí. Miré a mis hijos y quedé con dolor. Ellos están llenos de vida. Quien vive, necesita comer. Quedé nerviosa, pensando: ¿Será que Dios me olvidó? ¿Será que él quedó enojado conmigo?"
     "1 de enero de 1960: Espero que 1960 sea mejor que 1959. Sufrimos tanto en 1959 que uno tiene ganas de decir: vaya, vaya, no más... No lo quiero a usted más. Este 1 de enero me levanté a las 7 y fui a buscar agua".
     En el mes de agosto de 1960 se produjo en São Paulo (Brasil) uno de los fenómenos editoriales más espectaculares que se recuerde en la historia de aquel país y probablemente de los pocos ocurridos en el mundo entero.

    En tan sólo tres días se agotaron 10.000 ejemplares de “Quarto de Despejo”,  de Carolina María de Jesús, que pasó a ocupar el primer lugar en la lista de los libros más vendidos, ubicación que mantuvo durante seis meses consecutivos:
      ¡El libro de una mujer negra que recogía papeles y comida de los basurales para poder alimentar a sus tres hijos sin padre!
     El enorme, el gigantesco personaje de este libro es el HAMBRE. De la primera a la última página aparece con una constancia monótona, casi exasperante. Los demás personajes van surgiendo como consecuencias de la miseria: prostitución, violencia, alcoholismo, robos.
     Redactado en forma de diario, día por día las sucias hojas de papel que Carolina había conseguido obtener por las calles fueron recibiendo sus relatos y sus narraciones. El intenso dramatismo de su contenido ya comenzaba a ser dramático a partir de su mismo continente. Los seres humanos que desfilan por sus páginas son todos reales, y aparecen mencionados con sus propios nombres.
     Carolina va describiendo su hambre y el hambre de sus vecinos con una escritura vigorosa y, paradójicamente pulcra en su revelación trágica de una realidad que representa una tremenda acusación a toda la sociedad. Alcanzó una síntesis perfecta al señalar aspectos que son comunes a todos los seres humanos. Por ello su libro es universal, a pesar de particularizar la tragedia de una colectividad marginal brasileña.
     Es un verdadero documento que retrata en forma directa, cruda, sin artificios ni eufemismos, la esencia misma de la miseria más degradante. Pero es también un mensaje de esperanza, ya que al mismo tiempo que va narrando los dramas cotidianos de su entorno no se cansa de anhelar un mundo mejor.
     Este libro habla a todas las personas del planeta. Es angustia, es dolor, pero asimismo es un penetrante deseo de cambio. Por eso, ha podido ser profundamente comprendido. Carolina es una verdadera generadora de emociones: la sinceridad de sus sentimientos se muestra conmovedora en su misma espontaneidad.
     Carolina María de Jesus nació en 1915 en Sacramento, Estado de Minas Gerais (Brasil), donde vivió durante su infancia y su adolescencia.
     Descendiente de esclavos, era hija de negros que probablemente migraron de Desemboque a Sacramento, cuando se produjo el cambio en la economía de la extracción del oro hacia actividades agropecuarias.

     El padre era un bohemio que tocaba el violín y aparentemente nada laborioso. Por eso, la madre tuvo que ser el sustento de la familia. En cuanto a su corta escolaridad en Sacramento, la realizó en el Colegio Allan Kardec, primer Colegio Espiritista de Brasil. Pero toda su educación formal duró tan sólo dos años, dado que tuvo que comenzar a trabajar muy precozmente.
    Era alta e imponente, y hasta hubo quien dijo que hablaba con la autoridad de una princesa africana. Podría haber sido un número más en las estadísticas de desocupación, miseria y hambre del Brasil. Fue, sin embargo, uno de los mayores fenómenos literarios de su tiempo. Llegó a ser mundialmente conocida con la publicación de su primer libro, "Quarto de Despejo", pero el fracaso de sus obras posteriores y otros factores colaterales la llevaron a vivir nuevamente en la pobreza.
               Falleció en febrero de 1977, olvidada e ignorada.

    "Quarto de Despejo" es un relato de hechos verídicos vividos o presenciados por la autora. Registrados bajo la forma de diario, constituyen una secuencia ubicada en el tiempo por medio de fechas. Algunos acontecimientos están contados más de una vez, quizás por una necesidad de darle más intensidad al relato. Su narración es lineal y su discurso es directo, entremezclándose con reflexiones que demuestran una profunda sensibilidad y un agudo sentido crítico. No es una autobiografía de tipo confidencial: es el fortísimo relato de una mujer con sus angustias, sus anhelos, sus dudas, sus interrogantes…
      El título se refiere a la sensación que la autora tenía de vivir en ese "quarto de despejo", es decir, la habitación destinada al desperdicio.
      Además a la denuncia de las condiciones de vida de una comunidad marginal hecha por alguien que disponía de un arma poderosa y sabía cómo utilizarla: la PALABRA. Carolina expresó , describió, mostró el sufrimiento y las amarguras del HAMBRE y la MISERIA.
 

martes, 26 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24.- Día 26






"Somos mujeres. 
           Miradnos.

Somos la luz de nuestra propia sombra,
el reflejo de la carne 
que nos ha acompañado,
la fuerza que impulsa a las olas más minúsculas.

Somos el azar de lo oportuno,
la paz que termina 
con las guerras ajenas,
dos rodillas arañadas que resisten con valentía.

Miradnos.

Decidimos cambiar la dirección del puño
porque nosotras no nos defendemos:
nosotras luchamos.

Miradnos.

Somos, también, dolor,
somos miedo,
somos un tropiezo fruto 
de la zancadilla de otro
que pretende marcar un camino que no existe.

Somos, también, una espalda torcida,
una mirada maltratada, 
una piel obligada,
pero la misma mano que alzamos
abre todas las puertas,
la misma boca con la que negamos
hace que el mundo avance,
y somos las únicas capaces 
de enseñar a un pájaro a volar.

Miradnos.

Somos música,
inabarcables, invencibles, incontenibles, inhabitables,
luz en un lugar que aún no es capaz de abarcarnos, vencernos, contenernos, habitarnos,
porque la belleza siempre cegó
los ojos 
de aquel que no sabía mirar.

Nuestro animal es una bestia indomableque dormía tranquila hasta que decidisteis 
abrirle los ojos con vuestros palos,
con vuestros insultos, 
con este desprecio que, oídnos:
no aceptamos.

Miradnos.

Porque yo lo he visto en nuestros ojos,
lo he visto cuando nos reconocemos humanas
en esta selva que no siempre
nos comprende
pero que hemos conquistado.

He visto en nosotras
la armonía de la vida 
y de la muerte,
la quietud del cielo y del suelo,
la unión del comienzo y del fin,
el fuego de la nieve y la madera,
la libertad del sí y el no,
el valor de quien llega 
y quien se va,
el don de quien puede 
y lo consigue.

Miradnos,
y nunca olvidéis que el universo 
y la luz
salen de nuestras piernas.

Porque un mundo sin mujeres
no es más que un mundo vacío 
y a oscuras.

Y nosotras
estamos aquí
para despertaros
y encender la mecha.

                (Elvira Sastre)