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domingo, 25 de marzo de 2012

CON VIDA SE LOS LLEVARON Y CON VIDA LOS QUEREMOS...



"Siempre somos responsables de lo que no tratamos de impedir"
                                                       (Jean Paul Sartre)


Antes de que termine el presente mes de Marzo, quiero rendir un  homenaje a un grupo de mujeres excepcionales, que durante muchos años han plantado cara a grandes adversidades, y que, cuando conocí su labor y comencé a colaborar con ellas, me enseñaron, como siempre les digo, a reconvertir la rabia en energía para luchar.

Las vi enfrentarse contra uno de los gigantes más demoledores de nuestra civilización. Al contrario que Don Quijote, no eran molinos con  quienes peleaban, sino que  lo hacían frente al expolio del bien más preciado, del más querido: de sus propios hijos… Y contra un gigante que contaba con muchos medios económicos, con mucho aparato incluso policial, con mucha connivencia política.

           Esos hijos  que sufrían tanto porque su único pensamiento se había convertido en la búsqueda del siguiente pico, de la próxima dosis; los que acababan en cárceles perdiendo su juventud y enfermando gravemente; los que morían por la sobredosis o la adulteración de la heroína… ¡Como no recordar a los que  encontramos con la jeringuilla clavada en el brazo!. Es ésta una historia de dolor.

           Mujeres que comienzan a reunirse y se asocian con el fin de potenciar redes de apoyo mutuo, pero más todavía hacia los afectados, con reivindicaciones a nivel local y estatal, y que desde la sociedad civil, crean recursos de reflexión,  y reclaman justicia política y social.  Como las Madres de Plaza de Mayo, con lucha distinta, pero también buscando  a unos hijos “desaparecidos”. Estos hijos son incapaces por sí mismo, al menos en el primer momento, de encontrar soluciones, de pedirlas, por lo que ellas asumen la lucha en su nombre, y en el de otros. ¡Y que alegría cuando alguno, ya desintoxicado, era capaz de ayudar y de comenzar por si mismo su propio proceso!

         Descubrir que un  hijo es “yonki” era un mazazo. Una losa imposible de sujetar. Ellos negaban algo evidente, pero cuando se les ven los brazos, las piernas, los tobillos, no puedes negar lo que está pasando. Y un día, ellas,  se plantaron y comprobando que la cárcel no era una solución, comenzaron a denunciar. Allí no se cumplía el principio de reinserción

      Y lo hacen en San Carlos Borromeo,  porque allí habían encontrado apoyo y cobijo muchos de los chavales que  acudieron en busca de ayuda, formaron parte de la Coordinadora de Barrios, junto a los grupos que luchaban por nuestros jóvenes y adolescentes en situación de peligro.

           Por eso, cuando durante 2007/2008, intentaba el Arzobispo Rouco Varela cerrar dicha parroquia, ellas le contestaron: “Nuestros hijos “nos llevaron” a esa parroquia en busca de ayuda, y nosotras seremos las últimas en salir de ella.”

         Al principio se sentían perdidas, muchas estaban acomplejadas  y salían directamente de sus casas o de realizar tareas domésticas para otros, para embarcarse en una labor que parecía sobrepasar sus límites. El miedo a no saber expresarse, las críticas en algunos casos de los propios maridos, la mirada de los vecinos, la culpabilización familiar que se notaba en ciertos ambientes, la inexperiencia y el desconocimiento sobre el tema de la drogadicción, no les pusieron freno.

          Recuerdo siempre con una sonrisa la anécdota tantas veces contada de una de estas madres, cuando recibió la llamada desde la Comisaria de Policía para anunciarle que su hijo estaba detenido.
  -¿Por qué? ¿Qué ha hecho? – preguntó asustada.  

 - Señora –contestó el agente al teléfono- A su hijo le hemos pillado con unas chinas en el coche…

-  ¡Ah!- Dice ella indignada - ¿Y por eso le detienen? Que sepan que mi hijo no es racista, y si llevaba a unas chinas en su coche, pues como si llevara a unas japonesas, o a unas africanas… No creo yo que eso sea un delito.”

    Lamentablemente, si descubrió que las “chinas” a las que el policía se refería no tenían nada que ver con el racismo o la integración del emigrante… Descubrió entonces el trágico peso que llevaba encima su querido pequeño…. Y junto a las demás, comenzó su periplo para demostrar que lo que socialmente se estaba considerando “un vicio”, era algo mucho más serio y problemático y se estaba enfocando muy mal.
 
         Entonces, se prepararon, leyeron, pensaron juntas, consultaron a expertos, acompañaron a las granjas de rehabilitación  a tantas y tantos, atendieron a los periodistas, se pelearon con algunos jueces y consiguieron que otros les entendieran, recibieron algún palo que otro de la policía, multas y detenciones, pero se hicieron presentes en la sociedad.

           Hubo quien hizo análisis  en los que observaban que usurpaban el papel de los propios toxicómanos en la que debería ser una lucha propia, quizás ignorando más que ellas que era imposible esa toma de conciencia, pero  muchos comprobamos su generosidad y su desprendimiento. Cómo sabían ponerles las pilas cuando había que hacerlo y razonar con calma en otras ocasiones.  Como acogían ante las recaídas, y como daban la mano una y otra vez para que pudiesen levantarse de nuevo.

        Como dijo  Enrique de Castro en uno de sus libros: “No hay cárcel que no conozcan, juzgado que no hayan pisado, enfrentamiento con policías, jueces, fiscales y políticos a quienes incansablemente tratan de  evidenciar la destrucción paulatina o violenta  a que están sometiendo a los jóvenes con sus medidas represivas”.

        En 1987, junto a ellas, realizamos un largo encierro para denunciar 280 puntos de droga en Madrid y a una treintena de policías corruptos… (Yo realicé el encierro embarazada de 8 meses, de Ana, que así os explicareis que es como es).

             Y recuerdo aquel lema que ellas comenzaron a gritar:  “Droga y policía, la misma porquería.” Se dice que en dos décadas y media murieron más personas en España por la droga que durante la guerra civil del 36 al 39. Fue una carnicería que siempre se ha tratado de modo banal, a mi parecer.
      Estas mujeres se comprometieron con toda honestidad  en la lucha contra la marginación social y las cárceles, desde una perspectiva crítica contra el sistema. No estaban preparadas,  pero un día se hartaron de llorar y decidieron contar en alto lo que pasaba en los barrios, denunciarlo y exigir soluciones. Por supuesto, sí sabían que esas soluciones no estaban en pedir más policías, ni en que los toxicómanos permaneciesen en prisión.  Se dice que “las cárceles son la cloaca de la sociedad” y yo también comprobé, como ellas,  que era cierto,  porque allí estaban solo los excluídos, los pobres, los enfermos.

      Y estas mujeres le decían a los poderes públicos: “Nosotras no parimos niños delincuentes, se fabrican en esta sociedad”.
 
           Se organizaron en muchas provincias, se coordinaron acciones conjuntas, pero yo, a las que más conozco y con quien he convivido codo a codo, es con las de Madrid, y por eso voy a dejar que sean ellas las que nos cuenten su historia:

      “Nacimos en Madrid,  en Vallecas, Villaverde, Getafe, Parla… Todo el cinturón industrial, donde había tantos problemas con la heroína La única respuesta a los chavales enganchados era policial y penal.  Como madres, vimos que teníamos que organizarnos  para contar a los demás lo que estaba pasando, que ninguno de los hijos de nadie estaba “vacunado” contra esto, que los nuestros eran normalitos, y que de lo que pasaba, la mayor culpa la tenían desde arriba, los interesados en frenar a los jóvenes en sus luchas revolucionarias, en su crítica al sistema.
      … Nacimos solidarias con los jóvenes, no solo con madres y  padres, no queríamos que los chavales siguiesen pasando por lo que tenían que sufrir. Denunciabamos la prolongación de la cárcel cuando estaban muriendo de SIDA, que los presos murieran esposados en la cama  de la celda, incluso en la de los hospitales cuando eran llevados.

       Comenzamos a ir a la cárcel a ver a los chavales del barrio presos, y viendo lo que vimos, decidimos que cada año se haría una acción fuerte contra esos lugares, y una vez ocupamos la Catedral de la Almudena de Madrid, de donde los curas nos echaron. Pero conseguimos que nos recibiera un miembro del Consejo del Poder Judicial y que nos aceptara 40 casos de torturas y muertes en los últimos años. Antes se nos archivaban las denuncias por la connivencia de los juzgados con instituciones penitenciarias.

          Nos personábamos como acusación particular en muertes extrañas ocurridas en las cárceles, conseguiamos  a veces pruebas de las palizas que les daban dentro, incluso un forense nos certificó que un chico al que dieron por muerto por sobredosis de cocaina en su celda, le habían metido la droga en la boca después de muerto..."

         Me resulta duro y dulce a la vez  recordar tantas vivencias.  Juntos, ellas  y nosotros en los grupos de apoyo, veíamos que el desempleo, la pobreza, la falta de oportunidades laborales, de educación, de vivienda, etc…, es caldo de cultivo de la droga que mata a los  hijos. Nos dimos cuenta en un determinado momento de que la Administración estaba construyendo 24 cárceles y cerrando conservatorios, centros de formación de empleo para jóvenes y privatizando y reduciendo los horarios de los polideportivos de nuestros barrios; que se formaban más policías y menos educadores; Que se pagaban  viviendas palaciegas a nuestros dirigentes y se permitía que vivieran  en la calle miles de familias con hijos; que aumentaban  las pensiones de los políticos y se recortaban las de los trabajadores.  Se agrandaban las diferencias entre ricos y pobres y se condenaba a la discriminación y a la marginación a los que habían nacido bajo la linea divisoria.

       ¡Qué rabia siento al pensar que esto sigue ocurriendo ahora también! Aunque aún me cabe una pequeña esperanza, la de que muchos otros jóvenes tomen el camino de la rebeldía  constructiva para  llegar al cambio de la sociedad.
Las madres resumen todo esto en el siguiente párrafo:
       “Mientras no se resuelva el problema del empleo y de la desigualdad exorbitante entre quienes les sobra todo y quienes todo les falta, mientras nuestros hijos no tengan educadores, centros de formación de empleo y culturales, bibliotecas, conservatorios y polideportivos, todos seguiremos sufriendo el problema de la marginación y sus males asociados, incluida la droga. Pedimos empleo y justicia social contra la droga y la marginación. Menos cárceles y más escuelas y centros de formación. Menos policías y más profesores".

 
SEGUNDA PARTE:

          "Enterrados vivos en tumbas de cemento. Daban ganas entonces de romperlo todo y gritar. Gritar para que todo el mundo supiera que, a pesar de todo, seguíamos vivos y con el ánimo intacto para seguir luchando” –
                   ( Xosé Tarrío, fallecido el 2 de enero de 2005,  
                         tras 16 años en prisión, 10 de ellos en FIES)

 
             Habría mil casos que contar, pero solo os diré que  la lucha estaba en hacer saber a la gente lo que pasaba, que entonces a los toxicómanos no les pasaban por el trabajador social y el psicólogo, ni les ofrecían tratamientos, y que incluso los clasificaban en el FIES.”

          Casi nadie sabía que era el FIES, la zona oscura dentro de las prisiones españolas. Significa “Fichero Interno de Especial Seguimiento”, y aparece cuando el PSOE nombra a Antonio Asunción director de prisiones y  deciden, en el 91, separar a los presos de  ETA y del GRAPO. Pero no solamente lo hicieron con los presos políticos, sino que también lo aplicaban a los comunes. A los que pensaban que eran reivindicativos, por temor, decían, a que organizaran un motín, y a los insumisos, que llevaban la insumisión también dentro del penal y podían crear conciencia, por tanto  eran peligrosos.

           Hay mucha gente a la que le hablas de tortura en las cárceles españolas y no se lo creen.

         A  los presos FIES, según la instrucción 21/96, se les mantenía hasta 21 horas diarias encerrados en la celda, solos, sin contacto con ninguna otra persona. Podían ser despertados en cualquier momento del día o de la noche, puestos en pie cada hora, dormir con la luz encendida, no tienen pertenencias, salen al patio esposados, los desnudan para salir y al entrar, y están solos, nunca ven a ninguna persona, todo es automático, se les abre a distancia la puerta y se les deja la comida. Todo esto vulneraba numerosos artículos de la Constitución española, tan defendida últimamente. Entre estos internos  encontramos un alto índice de suicidio. Teníamos un chaval al que le acusaron de dar, él solo, una paliza a seis funcionarios a la vez en su celda, y le cayeron cuatro años. Mientras los jueces se puedan creer cosas así, imaginad lo que podía pasar

          Las Madres contra la droga, junto a un grupo de abogados y personas que conocían bien la situación,  interpusieron ante el Ministerio del Interior el conocido como “Recurso FIES”,  y consiguieron en la Audiencia Nacional, tras muchas vicisitudes y negativas del Ministerio, que se anularan algunos puntos como el de la comunicación de internos, y ante el Tribunal Supremo, en el 2009, la anulación del apartado primero de este régimen.
 
         Nuestros chicos eran gente muy deteriorada, con enfermedades, afectados en sus sistema nervioso central por las pastillas, y la cocaína, y el sida y las hepatitis por la heroína. También nuestras chicas aumentaban en prisión, crecía rápidamente su adicción y se hacinaban en las celdas.

    Se incumplía sistemáticamente el articulo 92 del Código Penal que  establece la excarcelación para enfermos muy graves cuando venga acreditada por informe medico. En el mismo sentido se pronuncia también el 196 del Reglamento Penitenciario, y además existe reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo que interpreta que estos artículos no van referidos únicamente a sacar de prisión a los internos para que mueran fuera de la cárcel, sino que pudiesen estar en libertad una temporada anterior al fallecimiento y acabar dignamente en su casa con su familia.

Nos preguntábamos y preguntábamos: ¿No dice la Constitución que las penas privativas de libertad: están orientadas a la reinserción social?

"Estamos hablando -dicen-  de personas presas que viven en una cárcel dentro de la cárcel. Desde hace muchos años comprobamos cómo la vida de las personas presas que reivindicaban y luchaban se veía muy aislada debido a un régimen que restringe los derechos fundamentales de las personas presas.”
                     Cada día observábamos que cada vez eran más sangrantes las desigualdades sociales y las injusticias, aumentando el autoritarismo y el deterioro de las relaciones humanas, la anulación de los individuos, y por ello, la mayor parte de los “delitos” eran reflejo y producto de la lucha por la supervivencia de los más desfavorecidos.

               Las madres han enterrado generaciones de jóvenes que sufrieron estas dependencias, pero tambien han apoyado y sacado adelante a muchos otros que, acogidos en sus casas, o reconociendo en ellas a las madres que no tuvieron, han podido encauzar su vida afectiva y laboral.

    Se financiaron como podían, a veces con las subvenciones que durante un tiempo se les concedía, y que ahora ya no se les da. Organizaban conciertos para recuadar fondos,con la inestimable ayuda de quien es el alma de las fiestas por su vinculación a la música y que lleva ese nombre.

       8.000 jóvenes, decía la prensa en el 2006, llenaron la Cubierta de Leganés en un concierto cuyo objetivo era visibilizar y denunciar la situación de niños y jóvenes privados de libertad y de recordar a los poderes públicos que tan dañinas son las drogas, como las políticas punitivas y represivas que no contemplan la inserción y la educación.

Y en el que ellas decían: "Necesitamos recrear palabras que nos restituyan la realidad, que nos conecten con lo verdaderamente humano de nosotros mismos: con la sensibilidad, con la indignación, con la gratuidad, con la cercanía personal".
 
     Su lucha actual la hemos visto reflejada contra el cierre de la narcosala y los centros de reinserción. ¡Con lo que costó abrir salas de venopunción!

      Decía en diciembrede 2011 el portugués, el día que cerraban: “No quiero morirme en un rincón como un perro, ni volver a delinquir como antaño y parece que a eso nos están empujando.”  Y  otro: ¡No me cerréis mi derecho a rehacer mi vida!

  
        Parece que fue ayer, queridas y admiradas madres… Pero han pasado muchos años, y  aunque algunas se marcharon a acompañar a los que no sobrevivieron, otras seguís estando ahí, junto a Javi y Pepe, y a tantos que pasamos a poner un granillo de arena cuando se puede, luchando ahora además por los emigrantes, los considerados “sin papeles”, los niños del gallinero, el cierre de los CIEs, la no encarcelación de los "top manta", los desahuciados de sus casas y los apartados de la sociedad, como siempre…

        Gracias por vuestro ejemplo, por vuestra lucha, por lo conseguido y lo que aún queda por conseguir. Y sobre todo, por tanto acompañamiento en el dolor y en la tristeza de los que no tienen tabla de salvación si antes, alguien, no les da la mano, un abrazo, una buena bronca  o un corazón  como el vuestro.










miércoles, 21 de marzo de 2012

AL OTRO LADO DE LA FRONTERA...

         Al otro lado de la frontera, no siempre hay un país lleno de oportunidades.
         Quienes marchan de su tierra, descubren que el mundo no es tan bello como     les  habían contado...
           Cómo les habían contado...
                 Como les habían contado…

       Dicen que hoy es el día para la erradicación del racismo,  ese mal de todos los tiempos en nuestro mundo, que se basa en los prejuicios, en la incomunicación, en la incultura, en el miedo… Sí, el miedo a lo que desconocemos, y la desconfianza que nos genera el otro…
         Hace un tiempo tuve que subtitular un corto animado, que había recibido el Premio Goya al mejor cortometraje en 2007.  "El viaje de Said", creo que es una pequeña joya cinematográfica de Coke Rioboó, en la que éste nos explica que las esperanzas e ilusiones que se ponen en la decisión de emigrar, no suelen cumplirse.
   En él se escucha una canción:
       “Yo  hice el viaje como tú a la tierra prometida. La luna estaba sin luz, el mar se tragó mi vida. Las esperanzas hundidas, los proyectos truncados. Las ilusiones vencidas. Todos los sueños ahogados. El mar es caprichoso, si no lo cruzas pronto te manda rápido al fondo.
                      ¡Deténgase, alto a la autoridad!
¡Deténgase, alto a la autoridad! ... (El viaje de Said)
  Recomiendo dedicar unos 12 minutillos a ver esta pieza, en el enlace que os facilito,
porque imagino que os va a gustar y es una obra que, desde la ternura, nos pone en situación de lo que muchos vivimos cotidianamente. En árabe y en español, pero doblado, se ve enseguida y puede servir para la reflexión.
           Los que llegan, además de los problemas migratorios, se encuentran con la xenofobia y la discriminación por parte de los que les consideran menos merecedores que los demás a vivir en esta sociedad.
     Incluso en el sistema educativo, se practica el racismo en relación con la consideración, a veces implícita, de la supremacía blanca, y de las interpretaciones que se dan en el ámbito escolar sobre aspectos tan transcendentales como la esclavitud, el colonialismo, las limpiezas étnicas…
              Cuando enseñamos en el aula que ríos, montañas y pueblos enteros de África, América u Oceania fueron “descubiertos”,  nos situamos en un plano superior al de los que vivían allí junto a esos parajes, practicando su cultura y su forma de organización social. Cuando decimos que “les llevamos la civilización” estamos utilizando la exclusión, y sobre todo, y mucho más grave, puede que estemos justificando de forma sutil muchos crímenes históricos.
   Dijo una vez el Subcomandante Marcos algo que a mí me pareció muy sensato:
   “Yo soy como soy y tú eres como eres;  construyamos un mundo donde yo pueda ser sin dejar de ser yo, donde tú puedes ser sin dejar de ser tú, y donde ni tu ni yo obliguemos al otro ser como yo o como tú”.

            Por eso,  nunca deberíamos  negar el derecho a exigir el pedazo de pastel de quien lo merece.



lunes, 5 de marzo de 2012

NO NOS JUZGUES... CÓNOCENOS ANTES.


 La Cañada Real es una cuestión de derechos humanos. Y no es que lo diga yo... Así lo reconoce Amnistía Internacional, que desde hace meses dununcia ante la opinión pública y en estos días ante la ONU, que los derribos y desalojos  que se están realizando en esta zona de Madrid,  se llevan a cabo "en contravención con los estándares internacionales, lo que supone una violación grave de sus derechos humanos".

 
Consideran que hay ausencia de garantias,  ya que "todo desalojo debe de realizarse teniendo en cuenta una serie de salvaguardas de derechos humanos, como, entre otras, realizar consultas efectivas y facilitar a todas  las personas afectadas, en un plazo razonable, información relativa a los desalojos previstos y, en su caso, a los fines a que se destinan las tierras o las viviendas; e impedir que ninguna persona quede sin hogar como consecuencia de un desalojo. Sin embargo, las personas que acaban de ser desalojadas en la Cañada Real Galiana ni han sido consultadas ni han recibido un alojamiento alternativo adecuado.

        

 Se les ha invitado a asistir, junto con Amnistia,  a la  convención que la Relatora de la ONU de derechos Humanos convocó el 1 de marzo en Barcelona. Y en esta nota de prensa que transcribo a continuación, nos informan de esta reunión.


  NOTA DE PRENSA 5 de Marzo 2012

                   LA ASOCIACION DE VECINOS DE CAÑADA REAL CONTRA LOS DERRIBOS “ALSHOROK-AMANECER” SE REÚNE CON LA RELATORA DE LA ONU PARA DENUNCIAR LOS DERECHOS HUMANOS QUE SE ESTAN INCUMPLIENDO EN CADA DERRIBO QUE EL AYUNTAMIENTO DE MADRID EJECUTA EN CAÑADA REAL.

     
La Asociación “Alshorok-Amanecer”,junto con Amnistía Internacional, fue invitada a la convención que la Relatora de la ONU de derechos Humanos convocó el 1 de marzo en Barcelona.  
      Nuestro propósito fue denunciar los derribos que el Ayuntamiento de Madrid ejecuta. Se adjunto a la Relatora, documentación que justifica cada denuncia presentada por Alshorok-Amanecer indicando el incumplimiento de la ley de derechos internacionales que España firmó en el tratado de 1977 sobre los derechos humanos. La finalidad de esta reunión es que lo derribos cesen y que todos los vecinos estén representados mediante su asociación en la mesa de negociación, pues actualmente han dejado fuera a asociaciones debidamente acreditadas, entre ellas Alshorok-Amanecer.
       Los vecinos de la cañada Real queremos manifestar nuestro descontento a las administraciones implicadas por el trato que llevamos recibiendo durante años por parte de las mismas. Durante treinta años se ha permitido por parte de éstas administraciones la construcción de nuestras viviendas y la habitabilidad de las mismas, hasta que las casas no estaban terminadas, los ayuntamientos no nos concedían el empadronamiento.
    Los ayuntamientos han permitido el nacimiento de un barrio, formado por familias de diferentes culturas que llevamos conviviendo durante muchos años. Algunos de nuestros hijos han nacido aquí, estudian aquí, juegan y se desarrollan socialmente aquí. Desde 2004 los ayuntamientos empezaron a enviar cartas de órdenes de demolición masiva y aleatoriamente. Actualmente, seguimos recibiendo órdenes de derribos los cuales se ejecutan y somos sancionados con cifras descomunales( 3.000 a 1.000.000 de euros).
       Los proyectos urbanísticos de Berrocales, Valdecarros y Ahijones fueron aprobados en la misma fecha en la que comenzaron los expedientes administrativos.
       Durante este periodo de tiempo, algunas de las personas afectadas no entendían los detalles de los procesos en los que se veían inmiscuidos, pues la dificultad del lenguaje técnico jurídico. Sin embargo, la mayoría de los casos, se han visto en medio de un proceso de vital importancia para sus vidas, en una situación de completa indefensión a nivel judicial y social.

         Tal y como menciona Amnistía Internacional en su informe de 2011, “Exige Dignidad” el ayuntamiento de Madrid no contempló las salvaguardas apropiadas en los desalojos y
derribos, lo que podría hacer que llegasen a ser considerados como desalojos forzosos, contrario a lo que el estado español debe responder. Así, de esta manera, no sólo el ayuntamiento no da una solución a estas familias sino que las deja arruinadas para toda la vida.
        La Ley 2/2011 de 15 de marzo de la Cañada Real Galiana, mandata a los ayuntamientos a buscar una solución a esta problemática, sin embargo el Departamento de Disciplina Urbanística de Madrid continúa adelante con los procedimientos de derribo como si el marco legal no hubiera sufrido ningún cambio. Es injusto colocar a familias enteras en riesgo de perder su único hogar mientras el resto de los habitantes formarán parte de una solución global pactada con los propios vecinos. 

            Desde el 10 de marzo de 2011 la Cañada Real Galiana ya no es espacio protegido, la ley aprobada en la asamblea de Madrid desafectó el suelo de estos 14,5 Km, estando en la actualidad en manos de los ayuntamientos decidir qué tipo de calificación destinan a este tramo de suelo. En las últimas declaraciones en los medios de comunicación del Consejero de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid Salvador Victoria realiza una petición de moratoria a los ayuntamientos competentes, pero éstos no han manifestado voluntad ante dicha petición.
         Son muchos los colectivos y organizaciones, cada vez más, que viendo la indefensión y desinformación han querido apoyarnos informándonos, jurídicamente, moralmente, artísticamente y arquitectónicamente, incluso elaborando un plan social participativo en la zona con nosotros los vecinos de Cañada (Arquitectos sin Fronteras, Colectivo Soleares, Catedráticos en participación, de la Universidad Complutense de Madrid, la FRAVM, Parroquia San Carlos Borromeo y Amnistía Internacional, CAES y Aldea Social entre otros).

         Cada vez se hace más explícita la incoherencia de las administraciones. Se ha censando a la población de Cañada por parte de la EMVS en la zona del Ayuntamiento de Madrid, pero el censo no se ha hecho público, lo que nos impide a los vecinos corroborar nuestros datos.

       
Como no se están ofreciendo soluciones reales a los problemas de la población, por parte de las instituciones, los vecinos no hemos dejado de buscar alternativas.
Tras la apertura de la mesa por parte del Consejero de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid a fecha 22 de febrero de 2012, tras haberse reunido con algunas de las asociaciones de vecinos de Cañada, dejando excluidas a otras, exigimos:

- Nuestra participación así como la de todas las asociaciones de vecinos como dicta la ley 2/2011 de 15 de marzo, en la Mesa de Negociación.

- Paralización de los derribos.

- Una solución digna y justa que garantice el derecho a la vivienda a todas las personas.







 

 Asociación de Vecinos Al Shorok-Amanecer. Nº de registro en la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid 32.494 y con nº de CIF G-83619753.
Correo de contacto: niderribosnidesalojos@gmail.comTeléfono de contacto: 654 031 227

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Este enlace nos muestra  información directa en la propia voz de los afectados: