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jueves, 19 de septiembre de 2013

ACUARELAS ROTAS


“REMANDO A CONTRACORRIENTE”

           Si trato de recrear una imagen que resuma lo que sé y conozco de Enrique Martínez Reguera y lo que he compartido con él, lo primero que acude a mi imaginación es lo que describe el título de estas memorias suyas: “Remando a contracorriente” y le veo por ese río de la vida, del olvido que nos dice él, y por el que ha ido avanzando con esfuerzo hacia una bienaventuranza plena.
         Leyendo estas páginas que tengo en mis manos me llega esa nostalgia serena , los aromas, las impresiones, los ritmos que se amalgamaron para convertirse en una canción con música del mundo, universal y viajera. Como si de un libro de aventuras se tratara, nos llevan al encuentro de gentes, de pueblos, de culturas seductoras, y es un regalo para corazones ávidos de emociones.
         Y al mismo tiempo, sin escatimar denuncias, absorbiendo la rabia para convertirla en energía,  en pie de guerra contra la falta de sentido común de esta absurda sociedad que no sé si habitamos o nos habita, nuestro amigo nos muestra una filosofía y una pedagogía que nunca nos puede dejar indiferentes.
          Potenciar lo que nos une dejando de lado lo que nos diferencia, como él escribe tantas veces,  toma aquí un verdadero sentido, y la palabra “educar” recobra la magia que contiene.
         A Enrique le veo ahora y le imagino desde antiguo, pintando canciones de amor.  ¿Qué es, si  no,  lo que ha hecho siempre en su vida nuestro Enrique más que dar amor a manos llenas, y crear en su casa armónicas  y melodiosas sintonías con tantos y tantos muchachos que convivieron con él acompañándole en su aventura?
       Cuando Enrique pinta sus lienzos,  en los que recrea, con diversos estilos, países, personajes, lugares concretos, sombras y luces… domina la técnica y nos parece un buen pintor.  Por eso la metáfora que estoy empleando no me parece nada alejada de la realidad.
    Muchos chicos de distintas edades que,  “como  acuarelas rotas” llegaban situados al margen por la sociedad que les excluía ya desde su pequeña andadura por la vida, comenzaron con él una convivencia difícil y al mismo tiempo extraordinaria, porque supo ver en cada uno de ellos colores de futuro;  descubrió el tono con que  acunar sus llantos y las gamas y matices con que pintar autoestimas, desencuentros, sonrisas y cariño.
Y en estas memorias, aprendemos que, a veces con pinceladas, a veces incluso con grandes brochazos , se pueden  reparar hilos rotos en tejidos que disimulan cicatrices dolorosas, para sacar a la luz la belleza de lo frágil.
    Estoy convencida de que conseguir que en los ojos tristes de un niño aparezca la esperanza y la promesa de un futuro como personas con posibilidades de serlo, es, además de educar, ni más ni menos que pintar canciones de amor.
     Y le doy las gracias por este libro, desde el que me llega además, ánimo para mantener la lucha por la dignidad humana allí donde quieran aplastarla, haciendo con ello un canto a la vida. Y por mostrar cómo, en estos tiempos difíciles, la adversidad se convierte en abrazo solidario  y fraterno entre cómplices de sueños.
     (Mariam).
























jueves, 12 de septiembre de 2013

LA PIEDRA DE LA PACIENCIA




Cuando terminó la proyección de la  película, me quedé sentada en la butaca con la sensación de haber presenciado una historia, que no por conocida y reflexionada, deja de ser impactante.
 
         Dice Antonio Dopazo de ella: "Emotiva y escalofriante, esta película llega al corazón del espectador con un intensidad notable amparándose en unas imágenes y unos diálogos, que en buena medida son monólogos, que desprenden autenticidad y que reflejan con inusitado rigor el verdadero estatus social de la mujer en una realidad afgana que la relega a un nivel de sumisión infrahumano".

         La piedra de la paciencia es esa piedra de la leyenda que recibe las quejas de los hombres, soporta sus aflicciones y guarda sus esperanzas, según cuentan en Persia y en los países árabes.

        Se dice que esta piedra está en La Meca y alrededor de ella millones de peregrinos dan vueltas contándole sus desgracias. El día en que no le quepan más desgracias explotará, ese día tendrá lugar el Apocalipsis.

        Pero aquí, en un pueblo de Afganistán, la piedra de la paciencia es un hombre inconsciente por una bala alojada en la nuca. Su mujer permanece a su lado.  Le habla mientras en las calles se suceden los enfrentamientos y los disparos. Le habla sin saber si su marido entiende lo que dice. Murmurando la letanía de sus pesares, llega incluso a revelar secretos impensables en un país como Afganistán, impensables incluso en la vida de cada uno. ¿Y si la piedra explota?
        El iraní Atiq Rahimi, director, autor de la novela y corresponsable del guión, nos sumerge en ese mundo tan amargo y tan lleno de información que es el paisaje cotidiano de muchas mujeres, que, aún en muchos lugares, son  consideradas el sexo débil (zaifah) , y  no son sujetos morales con capacidad de actuar responsablemente. El lleva en Paris veinte años y ha ganado el último premio Goncourt. Pidió asilo político desde Pakistán, después de haber huido de la invasión rusa en Afganistán, y Francia se ha convertido en su segunda patria.
 
       Recibimos  la belleza en un texto "a la vez duro y poético, angustioso y sensible, que se rige por el compás de las respiraciones de un enfermo, por las noventa y nueve cuentas del Tasbith (rosario musulmán), que maneja la mujer".  "Así se debe vivir, hoy en día, en Afganistán. O en cualquier país en donde el ser humano no es libre".  La piedra de la paciencia es un grito contra el fanatismo, contra las guerras, contra la dominación de unos hombres sobre otros y de los hombres sobre las mujeres. 

         Según el Corán, Alá concede la igualdad al hombre y a la mujer, así como los mismos derechos y deberes. Pero la realidad, es que ellas viven sometidas a un constante control del ellos: el padre, el hermano, el esposo, el imán, ulema o mullah... Es decir, a una vigilancia eterna.
  
        Conozco a muchas mujeres musulmanas, que creen firmemente en su religión, pero tienen claro la separación de la parte espiritual, de la que corresponde al área de su participación social y de su lugar en el mundo. Yo defiendo incluso que estas amigas se pongan su velo, si en libertad lo deciden, porque no podemos reducir la situación de la mujer árabe al uso del hiyab o de otras prendas.
 
        Pero eso no invalida que deban reclamar sus derechos civiles.
 
        En esa dirección va el feminismo islámico, dice Tamayo,  que lucha por recuperar la tradición igualitaria de los orígenes y por liberar a las mujeres de las costumbres patriarcales que tienen a las mujeres sometidas y excluidas de los espacios de responsabilidad en la religión, la cultura, la política, el ejercicio de la ciudadanía y la vida cotidiana. Tal sumisión poco tiene o nada tiene que ver con la religión.
 
          Pero tampoco son las mujeres las únicas que sufren. La película nos dice que en este territorio con tantas armas, violencia y oración, también existe hueco para el dolor masculino, para ese joven soldado que ha sido ultrajado y que descubre el verdadero sabor de una caricia femenina, de una esperanza llena de besos que no duelen, que son para disfrutar y huir.
 
         El diálogo entre hombres y mujeres, la comunicación entre marido y mujer, la capacidad de sentir amor hacia un desconocido… en resumen, todo lo que cada uno contaríamos a esa piedra que un día estallaría porque no podría soportarnos más y nos daríamos cuenta de todo lo que habíamos callado por miedo, sentido por vergüenza y no hecho por frustración y entonces ya será demasiado tarde.
 

          Hace algún tiempo, escribí en este mismo blog el relato del viaje a Granollers acompañando a una de nuestras amigas marroquíes para un juicio por violencia de su marido y en el que tanto a las abogadas como a mí,  algunos detalles nos sorprendieron y nos hicieron percatarnos del mundo clandestino en el que han de vivir las mujeres en ocasiones, y que esta clandestinidad en que se mueven es la única forma de sentirse unida a alguien, de recibir apoyo, quizás un  poco de consuelo…

 

                          Recomiendo que veáis esta película, si os gusta el buen cine,  porque merece la pena.

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martes, 10 de septiembre de 2013

MARIPOSILLAS, MARIPOSILLAS...






 
 
         
 
         Que desde 3.354,05 Kilómetros (considerados en línea recta) te envíen un mensaje diciendo que "me muero por darte un beso" (en el sentido más carnal de la frase), es cambiar el "runrum" de las noticias de este bucle en el que me hallo inmersa, por la banda sonora de una de mis pelis favoritas.... ¡Subidón!

             Decididamente, cada día tiene sus sombras y sus luces....
sus momentos tensos, y otros como éste, de mariposas en el estómago...

jueves, 5 de septiembre de 2013

"Citius, Altius, Fortius "





“El objetivo del Olimpismo es poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana”

                                                                                                               La Carta Olímpica



 
          A dos días de saber si Madrid  es  o no elegida como sede olímpica para el 2020, los medios de comunicación, entre ellos el que a mí de da de comer, se han volcado en la campaña de convencernos de las bondades de que a la tercera vaya la vencida.
      Otra vez más circo y más pan, y además,  toda la ciudadanía tan contenta y tan preocupada de si seremos elegidos o no poniendo en ello tanta ilusión y energía. Me argumentan que la dimensión que han producido en ciudades como Barcelona es indudable e impagable. No sólo en cuanto a proyección turística y cultural, si no a infraestructuras. Que habrá mejoría económica, revitalización del empleo… etc…
    Yo disiento, ¡ojalá fuese así!... Pero, por propia experiencia, sé que este "impulso económico" del que tanto se habla, es favorecedor solamente para unos pocos, los de siempre, mientras al resto de la ciudadanía le toca solamente pagar... Cuando se tiene a nuestro país  "recortado" en todo lo básico (educación, deporte escolar y juvenil, toxicómanos, ayuda a los mayores, sanidad, etc...) y la excusa es que no hay dinero, ¿qué queréis que os diga?... Primero, lo importante, lo JUSTO, y después, el pan y circo.
       Escribía hace meses Javier Baeza que “hay un montón de personas entregadas a difíciles tareas de investigación, trabajo y ciencia que nunca verán sus trabajos como señeros de los impulsos mediáticos y políticos de turno.”
      ¡Cuanta gente entregando su saber por el bien común en condiciones deplorables!
       Dentro de ese Madrid tan bonito que ahora se nos presenta,  no caben quienes lo están pasando tan mal, aquellos que tienen que buscarse la vida para el abono de transportes, para los que llegamos tarde a trabajar porque cada vez hay menos conductores, que trabajan mas horas cuando hay  menos servicios, ¿o es que será solo considerado para los que van a ir en coches oficiales con la carretera despejada antes de pasar? El  Madrid que sigue arrinconando a cientos de niños a vivir entre ratas, como añadía Javi, que especula con las viviendas, que invierte tanto en fuerzas de seguridad y tan poco en seguridad para los ciudadanos,  que sigue registrando colas y colas ante la oficina del paro para solicitar un derecho cotizado, que impide  que “existas” si no tienes papeles de legalidad,  en definitiva:
El Madrid de los infiernos , ese que no  han visitado los miembros del COI cuando han venido a evaluarnos, porque no interesa visualizar este tipo de realidades. ¡Y mira que es una pena!
        Una verdadera pena,  porque en ese Madrid tenemos maravillosos campeones de todo tipo de disciplinas olímpicas. Podriamos citar como ejemplos, las pruebas de carreras y saltos de vallas, esas carreras de velocidad en las que los competidores deben superar una serie de barreras de madera y metal.... ¿Os suena?
      ¿No conocemos saltadores magníficos que intentan tantas veces superar las vallas metálicas e incluso mas dificultosas y altas que las de los estadios deportivos?
 Y en el Maratón, esa prueba de resistencia que consiste en correr 42 kms., ¿no tenemos campeones que no solo saben correr en el asfalto de la ciudad, sino campo a través, sobre desiertos abrasadores y sobre playas de arena como dunas?  ¡y no sólo 42 kms! Los que hagan falta correr delante de la policía y a través de toda Europa si no hay mas remedio...

     En lanzamiento de peso, que consiste en propulsar una sólida bola a través del aire a la máxima distancia posible, nuestra especialidad estaría mas en esquivarla que en lanzarla, para esto tenemos a los responsables de la ley y el orden; nosotros tendríamos que procurar no estar en la zona de caída, pero bueno, una especialidad mas que tambieé tiene sus dificultades. Y en Natación, los mejores seguro, que tenemos amigos que no tardarán en recorrer incluso 14 kms. nadando y cruzando distancias impensables y sin patrocinadores, y que lo conseguirán porque el trofeo es la propia vida. Podríamos repasar tantos deportes que esto seria interminable y creo que la idea ha quedado clara…
Los que NO SON, NI CUENTAN en la valoración de los comités, podrian darnos, ademas de en otras tantas cosas, lecciones de vida competitiva contra todo tipo de adversidades. Asi que nosotros tranquilos,  que los políticos tuvieron corazonadas  de que nos tocaría ser sede olímpica,  pero algunos tenemos certezas de estar siempre de lleno en Los Juegos Olímpicos del Cuarto Mundo que nos rodea.