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miércoles, 6 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24. Día 6

 


MUJER RIO

     Ella era

mujer tierra,

mujer torrente de agua limpia,

mujer palabra lenca,

mujer resistencia.


Hace un año, ya, que la asesinaron.

Las balas son mensajes hechos plomo

de la maldad de los dueños

de las hidroeléctricas,

de las mineras,

de los madereros,

de los gobiernos;

de todos los que venden

éste, nuestro mundo,

como si fuera suyo.


Sin embargo,

la tierra regada de injusticia,

florece rebeldía

Aquellas palabras que intentaron silenciar,

resuenan en ecos poderosos e inasibles.

El temblor del miedo primero,

se convierte en cientos de rabias organizadas.

Berta vive.

Berta renace en dignidad colectiva.

Berta tornó

en caudaloso río, imparable,

de agua insurrecta.


(Patricia Karina Vergara Sánchez) 

***************

Cerca de la medianoche del dos de marzo de 2016, Berta fue asesinada en su casa en la ciudad de La Esperanza, ubicada a unos 100 kilómetros de la capital. Desde entonces el país entero ha sido testigo de la cadena de impunidad que rodea los intentos de justicia para condenar a los culpables materiales e intelectuales del asesinato de Berta.


Berta y las más de 200 comunidades organizadas en el Copinh resistían al saqueo de los recursos naturales de sus territorios. El gobierno hondureño ha otorgado numerosas concesiones para proyectos mineros e hidroeléctricos. En ninguno de los casos hubo consulta libre, previa e informada como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el Derecho a la consulta para los pueblos indígenas.

Hoy seguimos gritando que ¡Berta no murió, Berta se multiplicó!, porque este es el grito de batalla que resuena hoy en todo el mundo. Efectivamente, la guardiana de los ríos, de la madre tierra, de la naturaleza, se ha multiplicado en todas las defensoras de la tierra, del agua, de los derechos humanos. 


La semilla sembrada por Berta hoy se multiplica en las miles de voces que exigen Justicia. En uno de sus potentes discursos Bertha dijo: “¡La historia le va aplicar Justicia….Se equivocan, la impunidad no es eterna, los pueblos saben hacer Justicia y el pueblo hondureño en resistencia va a hacer Justicia!



martes, 5 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24. Día 5

 HASTA QUE LA IGUALDAD SE HAGA COSTUMBRE.

Las feministas cristianas son vistas con recelo desde la Iglesia machista y patriarcal y también desde los movimientos progresistas del feminismo precisamente por declararse cristianas.

     El 1 de marzo de 2020, en la puerta de las catedrales españolas y bajo el nombre de La Revuelta de las Mujeres en la Iglesia, grupos de mujeres alzaron la voz y exigieron una comunidad de iguales, donde la mujer sea valorada como sujeto de pleno derecho con voz y voto, y dijeron ¡basta! a ser silenciados e invisibilidazadas.

        Su lucha viene de lejos porque, aunque la institución eclesiástica no ha cambiado, las mujeres si lo hemos hecho. Y exigimos nuestro espacio y el reconocimiento de nuestro papel en las responsabilidades. 

       Siglos de lucha por esta igualdad con un largo e intenso recorrido.

       Sí, vienen de lejos, gracias a una historia de vida con nombres de mujeres, de las que han ido tomando conciencia. 

       El 8 de marzo de 2018, como las mujeres de la Revuelta nos cuentan en su libro, fue especial: "Se sintió el grito y el clamor contra las agresiones y las violencias machistas, la brecha salarial, la desigualdad en todas sus expresiones".

        Y no fue una jornada más: tuvo lugar la huelga de mujeres bajo el lema "Si nosotras paramos se para el mundo" y muchas no acudimos a nuestros puestos de trabajo ni realizamos tareas en el hogar... "Manolito, hoy te cuidas tú solito".

     De los actos y reflexiones realizados en esos momentos, en el ámbito de mujeres cristianas y feministas comienzan a cuestionarse: "¿Para cuándo una huelga de mujeres en la Iglesia?"

  Por tanto, esta Revuelta nace de la indignación y la esperanza y dice basta unidas a un grito mundial de rechazo a la injusticia, al abuso de poder y al incumplimiento de los Derechos Humanos en la Iglesia y en la sociedad, así como a una visión negativa de la sexualidad,  que crea sufrimiento. 

   Hay que repensar la moral sexual desde las perspectivas de las mujeres, liberandola de tabúes y culpas.

  Hay que eliminar la discriminación hacia las personas LGTBIQ+ que legitiman la homofobia y abrirse a las identidades sexuales no normativas.

   Y hacer que los importantes sean los últimos, los situados en los márgenes,  la vida en  las periferias, donde estas mujeres acompañan y luchan. 

Son muchas las que dicen ¡basta! a que se nos considere como eternas menores de edad, se manipule la historia de las mujeres y las que ya se preguntan:  ¿Para cuándo la Iglesia que nos merecemos?

Un año más, ante el Arzobispado y junto a la Almudena, las mujeres de la Revuelta se han hecho presentes y han vuelto a alzar la voz en este mes de marzo como se seguirá haciendo una y otra vez 

           "hasta que la Igualdad, la Justicia y el cuidado de la casa común sea costumbre".









lunes, 4 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24. Día 4


      

          Ni tú, ni yo, ni la inmensa mayoría de las mujeres hemos hecho las guerras, los genocidios, las masacres de pueblos o animales. 

             No hemos arrasado las tierras,  provocado hambrunas, fabricado armas,  ni virus  asesinos.

   Las mujeres, viviendo en los márgenes de la cultura patriarcal y machista, hemos creado estrategias de paz y de ollas comunes, hemos  cuidado de nuestras criaturas y de nuestros mayores, hemos realizado inmensos trabajos voluntarios y curado heridas.

   Hemos dialogado, hemos acogido a todas y a todos alrededor de nuestra mesa de casa, tratando de poner paz entre los hombres.

   Hemos bailado bajo la luna, encendido hogueras, tejido y destejido redes y abrigos para cuidarnos  del mundo frío que producían nuestros "hermanos con educación y dinero", como decía Virginia Woolf.

   Tantas mujeres sin cultura ni dinero ni poder a lo largo de los siglos miramos hacia adelante, a los siglos venideros, confiadas en que nuestro empeño, nuestro amor y nuestro más por ser mujeres cambie la concepción del mundo.

  

(Elena Lasheras Pérez).


domingo, 3 de marzo de 2024

MARZO-MUJER. Día 3

             







 

Gracias a Carlos Olalla, hoy día conocemos a Carmen Castellote, la última poeta viva del exilio republicano español, una de esas "niñas de la guerra" que fue enviada a Rusia desde Bilbao, con 5 años, a una de las numerosas casas de niños que se habilitaron para que acoger a estos menores.

              Traigo aquí uno de sus poemas, tan actual hoy día, para homenajear a una de las mujeres cuya obra y su propia historia más me han conmovido en tiempos tan convulsos ...Y os invito a conocerla a través del libro que nos la acerca:




“LA GUERRA Y YO”

“Caminos, kilómetros de tiempo,
nada puede apartarme de la guerra,
de sus muertos escondidos en mi infancia.

Y la vida nada sabe de este hoyo,
abierto aquí, en mi corazón.
Beben tierra los ríos como antes,
las estrellas se persiguen en el mar,
el monte se hace altar para la nieve
y el sol deja que la sombra juegue contra el árbol.

Todavía los niños juegan a la guerra
y la flor es asombro y soledad.

Es tarde y quiero dormir,
pero la noche está llena de muertos.

Iza el miedo sus alas nocturnas.

¿Acaso es la guerra?
Quiero ser manos, muchas manos,
para matar la obscuridad.

Un rocío de luz entra en mi mañana.

Los árboles se embriagan de aurora,
los hombres cruzan el pasto húmedo de la noche,
madrugan los caminos, bosteza la calle.

Una mujer quiere barrer el nuevo día
con su vieja escoba,
y en la orilla de un colegio dos niños luchan
mientras los otros ríen.

Ya nadie habla de la guerra.

¿Qué hago con los muertos?”

 




Presentación en el Instituto Cervantes de Madrid. 

sábado, 2 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24.- Día 2

 


JUSTICIA POÉTICA. 

Quiero conocer a todas mis madres,

reconstruir mi linaje y mi conciencia

a partir de los versos, las renuncias,

las huellas de todas las mujeres

que he sido al mismo tiempo.


Quiero una larga estirpe de mujeres valientes,

que han escrito poemas

después de hacer la cena

y han vivido el exilio

dentro del dormitorio.


Reconocerlas libres, 

brillantes y caóticas

retratando monarcas,

sublevando las formas,

componiendo sonetos

en una Europa en llamas.


Quiero sobrellevar la carga 

de la historia,

convertirme en relevo,

nombrarlas sin esfuerzo.

Pronunciar con propiedad

el término familia.


(Rosa Berbel).




viernes, 1 de marzo de 2024

MARZO-MUJER 24. Día 1




ÁBRANNOS LA PUERTA, COMPAÑEROS

Ay, ábrannos la puerta,
ábranla rápido, compañeros,
que afuera andan el miedo, el frío, el hambre,
y hay rocío, hay oscuridad y bruma…
¡Somos un ejército entero,
todo un ejército numeroso,
que les pide comprensión, compañeros!

Y la puerta sigue cerrada…

Nuestras recias manos negras
de talle grosero,
nuestras manos de dibujos rudos y ansiosos
ya se cansaron de tanto golpear en vano…

Ay, compañeros,
abandonen por un momento la mansedumbre
estancada del comodismo gregario,
¡Y vengan!
Si no es así,
los invitamos a tirar,
sin siquiera moverse,
la llave mágica que tanto codiciamos…
La aceptaremos igual
Si nos humillan entregándola con desdén.

Lo que importa
es que no nos dejen morir
miserables y congelados
afuera, en la noche fría poblada de xipócués…

“Lo que importa
Es que nos abran la puerta.”


(Poema de Noémia de Souza, 

la primera poetisa negra de Mozambique).


************

Carolina Noémia Abranches de Sousa Soares nació el 26 de septiembre de 1926 en Catembe, al otro lado de la bahía de Maputo, capital de Mozambique, en África oriental. Llamada anteriormente hasta el 13 de marzo de 1976 Lourenço Marques en honor al explorador portugués del mismo nombre.

Noémia murió en Cascais, municipio al oeste de Lisboa, Portugal, en 2002.


jueves, 15 de febrero de 2024

PALESTINA... Un poema sin poesía.

 



Alguien me ha preguntado:

"¿ Por qué no escribes sobre Palestina?"

Me he sentido señalada

Y pequeña, muy pequeña...

¿Qué puede decir una mujer débil como yo

sobre tanta muerte de niños, mujeres y hombres,

muertes sin gloria, 

en una guerra que separa de la vida 

a una juventud 

que sólo ha conocido violencia y exterminio?


¿Cómo escribir de esta masacre?

¿En nombre de qué,

Si no hemos aprendido nada 

de los campos de concentración

O de Hiroshima y Nagashaki?


Sabemos por qué

Y nos horrorizamos...


A la pregunta he respondido, 

casi en voz baja, 

Que dejo el análisis y los comentarios 

a los grandes corresponsales, 

a los que lo ven allí, in situ. 

Como si no lo viésemos todos mientras comemos...


Y al decirlo, de pronto, me sentí impotente,

con los brazos caídos...

(¿Habré bajado los brazos? ¡No, por favor!)

Porque todo lo que he hecho sobre Palestina es gritar

que  "No en mi nombre"...

Y sentir, sentir profundamente la masacre,

el genocidio...

Y quedarme perpleja.


Y eso es lo que la mayoría de nosotros hace:

Sentir con impotencia, conmoción y tristeza.


Esta guerra nos deshonra,

nos envilece,

nos humilla...

****

(Mariam,  Febrero de 2024).