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viernes, 14 de marzo de 2025

MARZO-MUJER 25. Dia 14

 



 En el homenaje a las grandes mujeres que me inspiran y que estoy realizando este mes, no podía faltar la referencia a Patricia Fernández Vicens, nuestra querida y admirada Patuca.

       En 2022 se le concedió el premio de la Asociación Pro Derechos Humanos España (APDHE), que supone un reconocimiento por su labor.

    Sabéis bien quién es y lo que hace, pero dejo aquí sus propias palabras para quien no conozca su labor y su empeño en construir un mundo mejor.

De Patuca:

"Definirse nunca es fácil. En general, diría que soy una ciudadana; una ciudadana preocupada pero también muy esperanzada. Preocupada por las dificultades y dolores en que vive gran parte de las personas que habitan mi cotidianidad, pero también esperanzada. Esperanzada por la increíble capacidad de las personas para sobrevivir, para crear fraternidad, para reinventarse y para construir alternativas tanto para ellos mismos como para otros.

Además trabajo como abogada. Soy de las que cree que los derechos, aunque estén formalmente reconocidos, hay que ejercerlos. Los profesionales del derecho tenemos la obligación de estirar la ley al máximo para acercarla a la justicia (ya que lamentablemente no siempre van de la mano). Asimismo, tenemos que asegurarnos de que la ley ampare a la totalidad de las personas sin importar raza, condición, origen, etc. Experimentamos en el día a día como el derecho, muchas veces, en vez de convertirse en un medio para la justicia, para dar a cada uno lo que le corresponde, se convierte en un agente de marginación. Y entonces, las víctimas en vez de verse resarcidas, se perpetúan en su condición de víctimas.

Por resumirlo de alguna forma, supongo que soy una abogada de trinchera, que cree en lo colectivo".


Discurso de Patricia Fernández Vicens ‘Patuca’ al recoger el premio Alandar 2018

"Muchas gracias a todas. Gracias a la Revista Alandar por el inmerecido premio. No recuerdo ni una sola tarea que haya realizado en estos años de militancia personal o de trabajo profesional que no haya hecho entre muchos, entre muchas, en comunidad, siempre en colectivo. Con el empuje y la legitimidad que supone ser minoría. Por lo tanto, es de justicia que este reconocimiento y gratitud sea en realidad para todas las personas que me acompañaron, me enseñaron y guiaron en este camino.

Este premio es para los niños y niñas que habitan los centros de menores. Me ayudaron a desentrañar el concepto de injusticia. Escribe Charles Dickens que en el pequeño mundo donde los niños habitan su existencia no hay nada que perciban con más delicadeza que la injusticia. Esta no es una cuestión baladí. En este momento, más que nunca, percibir la injusticia resulta crucial para saber el lugar donde nos tenemos que situar. Siempre frente a ella. Gracias a Iván, a Espe, a Carlos, Manu e Isma por enseñarme todo esto.

Este premio es también para los jóvenes migrantes, para la niñez en movimiento. Gracias a Nur y a Gualiz, a Mohamed, Abubakar, Yoro, Isma, Ordelate, Hamsa, Barry, Sarata y Ali. Ellos nos enseñan, cada día, a vivir en éxodo. Que no es solo transitar caminos, sino experimentar la libertad que no es atarse sino a un futuro, y a un futuro compartido. Este premio es para todos los chicos y chicas que han caído víctimas de la droga, la cárcel o la enfermedad. Sus vidas forman parte de nuestra vida, de nuestra memoria colectiva. Nos han enseñado a cuidar, nos han enseñado que la rudeza puede ser una forma de ternura y el valor del abrazo.

Este premio es para todos los niños y niñas de El Gallinero. Son pequeños héroes y heroínas de lo cotidiano. Ellos nos han enseñado a no desfallecer, a perder el miedo y a celebrar la fiesta.

Y este premio ha de ser también para todas las víctimas de las fronteras. En un mundo injusto, la desobediencia es un imperativo ético. Como lo fue para Rosa Parks sentarse al otro lado del autobús, hoy saltar la valla o cruzar el mar no es sino un acto de justicia. 

Desobediencia, pero justa, en lo que muchos se dejan la vida. Sus vidas nos interpelan. Gracias a ellos, porque son sacramento de justicia. Y ha de ser también este premio para sus familias. Gracias a Merenterés, a Dama, Luc, cuyos hijos cayeron en la playa de El Tarajal. Nos dieron lo mejor que tenían: a sus hijos. Nos han encomendado lo único que les queda: su memoria. Y, sobre todo, nos recuerdan el camino a seguir: transformar el dolor en justicia".




jueves, 13 de marzo de 2025

MARZO-MUJER 25. Día 13

 

















8 de Marzo...

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,

¡ poco es un solo día, hermanas,

qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!

De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos

– toda la atropellada ruta de nuestras vidas –

deberían pavimentar de flores para celebrarnos...

(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó

las floridas avenidas postradas de pena de Londres).


Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras

en vez de machos.


Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris

Y de los que nos vendaron los pies.

Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina.


Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía.


Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado

Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas.

Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir

a riesgo de nuestras vidas.


Queremos flores del que se protege del mal pensamiento

obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo.


Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte.

Queremos flores de los que nos quemaron por brujas

Y nos encerraron por locas.

Flores del que nos pega, del que se emborracha,

del que se bebe irredento el pago de la comida del mes.


Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos.

Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras.

Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género.


Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos

donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;

arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,

de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.


Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.

Queremos flores hoy.

Cuanto nos corresponde.

El jardín del que nos expulsaron.



(Gioconda Belli)


miércoles, 12 de marzo de 2025

MARZO-MUJER 25. Día 12

 "Las rosas de la resistencia nacen del asfalto".


¿Quién mandó matar a Marielle?

   Miércoles 14 de marzo de 2018, hacia las 9:20 de la noche, en una concurrida calle de Río de Janeiro, dos hombres a bordo de un coche disparan nueve tiros contra otro vehículo. 

Dos de esos disparos matan a Anderson Pedro Gomes, que conducía el coche en ese momento. Otros cuatro, alcanzan a la mujer que iba en el asiento trasero, la popular concejal de Río de Janeiro Marielle Franco.

   Nacida el 27 de julio de 1979, en Maré, una favela de Río, se definía a sí misma como cria da Maré (que podría traducirse también como “hija de la marea”).

 A los 19 años se quedó embarazada de una niña; el deseo de proteger los derechos de su hija y de darle una vida mejor, un deseo surgido de la conciencia de lo que significa ser mujer, afrobrasileña y nacida en una favela, la animó a matricularse en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Católica de Río y, posteriormente, en un máster en administración pública en la Universidad Federal Fluminense. 






Se especializó en un tema que le
tocaba muy de cerca: la seguridad en las favelas. 

Pero a Marielle no le bastó con estudiar. Precisamente porque ella sí había tenido esa oportunidad, a pesar de venir de un mundo extremadamente pobre y difícil, quería actuar, hacer algo concreto para mejorar la vida de quienes nacen y crecen en las mismas condiciones que ella.

 Así, en 2006, inicia su carrera política. Lo hace junto a Marcelo Freixo, apoyándole en su candidatura a la Asamblea Legislativa del Estado de Río de Janeiro en las elecciones de ese mismo año. Será el propio Freixo quien, más adelante, la nombrará concejal de la ciudad y la ayudará a asumir la gestión de la Comisión por la defensa de los derechos humanos y la ciudadanía. 

Cuando en septiembre de 2016, se presentó a las elecciones con el Partido Socialismo y Libertad, fue elegida concejal de Río de Janeiro con más de 46 mil votos. 

De las siete mujeres (de entre 52 diputados) elegidas ese año, ella fue la única negra. No sólo negra, como a ella le gustaba definirse: “negra, lesbiana y activista política, madre a los 19 años y feminista”.

   La política, especialmente la de Brasil en los últimos años, es un mundo lleno de dinámicas corruptas y complejas, que no interesaban a Marielle. A ella, de la política sólo le interesaba aquello que podría resultar útil para ayudar a las mujeres, a los negros, a los pobres y a todos aquellos que viven marginados y necesitados. 

Y su mandato representaba una oportunidad para cambiar las cosas. A pesar de llegar a una posición privilegiada, “nunca olvidó que era una mujer negra de las favelas. Nunca se comprometió ni aceptó alianzas políticas con aquellos que no respetaban sus valores y los del pueblo al que quería representar”.

Muy activa en la defensa de los derechos de las mujeres, trabajó por hacer el aborto más accesible y seguro, luchó porque se abordara el tema de la seguridad de las mujeres en Brasil, recopilando datos sobre casos de violencia de género, para demostrar cuán problemática era la situación.

 Por su trayectoria, Marielle se acabó convirtiendo en la portavoz de los principales movimientos de mujeres del país.

Pero, ante todo, lo que no podía tolerar era el abuso policial en las favelas. En repetidas ocasiones, desafió la decisión del presidente brasileño, Michel Temer, de confiar al ejército el control de la seguridad de Río para contrarrestar el aumento de la violencia que caracterizó el período posterior a los Juegos Olímpicos de 2016. Cuando, en las últimas semanas, la policía militar intervino duramente en la favela de Acari, matando a cinco jóvenes, Marielle no guardó silencio:

“Debemos gritar para que todo el mundo sepa lo que está sucediendo en Acari. El 41º Batallón de la Policía Militar de Río está aterrorizando y violentando a los residentes de la favela. Esta semana, dos jóvenes fueron asesinados y arrojados a las alcantarillas. Hoy, la policía recorrió las calles amenazando a los residentes. Siempre ha sido así, pero con la intervención [del ejército], la situación ha empeorado”, escribió en su página de Facebook el sábado anterior a su muerte.

   A cuatro días de haber escrito estas palabras en su Facebook, y poco después de asistir a una conferencia sobre los derechos de las mujeres, Marielle fue asesinada. 

La organización Amnistia Internacional pidió que se llevara a cabo una meticulosa investigación para determinar quién estaba detrás del asesinato de Franco –el 12 de marzo de 2019 se detuvo a dos policías, uno jubilado y otro expulsado del cuerpo, en relación al crimen–, mientras que el gobierno brasileño anunció que pediría a la policía federal que ayudara a las autoridades de Río en las investigaciones y así garantizar una mayor objetividad. 

Según afirmó en su día TV Globo, los proyectiles utilizados para la emboscada eran parte de un lote vendido por la empresa CBC a la Policía Federal de Brasilia en 2006.

“Ha muerto porque era una mujer luchadora”, dijo Lua Nascimento, amiga y compañera de Marielle, y añadió “fue ejecutada porque era una mujer negra de las favelas que luchaba contra el asesinato de los negros en las favelas. La masacre de los negros en este país continúa”. 

   Mientras tanto, sobre la piel de los manifestantes, sobre una camiseta o en una publicación de Facebook, una frase circuló por el mundo de forma recurrente:
 “MARIELLE, PRESENTE”. 

Cuando camino por las calles de Río o de Recife, su recuerdo está ahí, efectivamente presente, como mujer semilla que es,  esperando Verdad, Justicia, Reparación y Garantía de No Repetición.