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lunes, 27 de febrero de 2012

BookCrossing


                               "Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? 
                          Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? 
                          Y al fin, libros y personas se encuentran".
                                                                                     (André Gide)

         A veces caminamos por las calles sin dejar vía libre a los sentidos para que capten los mil detalles de nuestro alrededor, esos que podrían añadir un toque de emoción al día a día. Dejarnos sorprender por los fragmentos de vida que se despliegan a nuestro paso, rompe la rutina, nos devuelve la sonrisa,  o incluso nos puede hacer más humanos, más libres y más participativos.
       El amigo de este blog, Alfonso, es una de esas personas sensibles a la magia de la existencia, capaz de dejarse sorprender como decía antes, y capaz de sorprendernos ¡tantas veces!,  a los que caminamos a munudo a piñón fijo, ajenos a lo que consideramos detalles menores.
        Y, para muestra, esta nueva colaboración suya, que nos recuerda otra modalidad más de apostar por la cultura.

BookCrossing 

   Como diría un conocido comentarista, -ahora no recuerdo su nombre-,  de una conocida emisora de radio: "Esta mañana me he encontrado una gota de esperanza en un mar de vulgaridad". Él no diría de esperanza, más bien utilizaría algo así como "elegancia" o "distinción", o "gracia", porque está metido en eso de lo Fashion, pero a mí no me sirven esas palabras. Quiero utilizar mejor "esperanza".  Por lo tanto,  lo que quiero contar quedaría mejor expresado, más o menos  así: "Esta mañana me he encontrado una gota de esperanza en el mar de vulgaridad  en el que intentan ahogarnos todos los días”.
 
       Yo al menos así lo veo. El mar de lo vulgar, en el que estamos sumergidos, es inmenso. Lo vulgar se nos vende como sugestivo, a través de las televisiones y otros medios de la noticia amarilla, rancia y banal. Como no quiero herir a nadie en sus sentimientos, que lo mismo alguien que se emociona cuando escucha a la Esteban hablar de su niña, mientras eleva los ojos hacia el cielo (del estudio de TV claro está), lee esto, diré que para gustos los colores. Eso sí, dejando claro que toda esta banalidad no es inocua; que nos están "idiotizando" con tanta frivolidad, porque no te equivoques, lo vulgar vende. Este "océano" amarillo e inculto, en el que nos sumergen, no es más que otra forma de vendernos; de vender cosas. Ya sabemos que si no se vende y se compra no se es fashion, no mola, y últimamente, según se dice de forma machacona, incrementa la tasa de paro. Y si no eres fashion eres un pringado/a y un soso o una sosa (que mal suena a veces quedar bien en esto del género).
           Lo cutre nos ataca continuamente, pero de vez en cuando, hay gente que piensa que la vida es algo más que depilarse los pelos del pecho para hacerse metro-sexual, hacerse un Ego blog , para decirle al mundo que no entiende como han podido diseñar modelitos fashion sin su opinión, o que por fin la gente de la tele está de acuerdo con lo que piensa su abuela, "que guapa eres y que tipo tienes", y la han admitido en Gran Hermano. Esa gente se divierte e incluso se entusiasma, creando nuevos modelos, para difundir cultura (de la que te hace crecer), de paso relacionarse y divertirse haciéndolo. A los seres humanos, nos gusta mucho aprender, y no digamos relacionarnos, aunque sea de una forma anónima.

Hoy me he encontrado uno de esos casos de originalidad. Paseando cerca de casa, me ha llamado la atención que, en un banco de madera, de los que nuestros mayores utilizan cuando el tiempo se lo permite para pegar la hebra, alguien había depositado unos cuantos libros. Me he acercado y me he llevado la sorpresa de que no los habían "tirado", sino que los habían depositado deliberadamente. Después de investigar en esa caja mágica que es Internet, he descubierto que este acto tiene un nombre, se llama "Book Crossing", que además cada vez tiene más seguidores, y que  se trata de intercambiar libros (lease cultura), que ya no cumplen su objetivo aparcados en la estantería, y que compartiéndolo, recobra su vida. Una vida dedicada a enseñar, para mejorar nuestros conocimientos, y que en consecuencia tengamos criterio, que hace mucha falta. 
          
      Esta propuesta,  entre divertida y esperanzadora, me ha aliviado de la pesadumbre que proyecta la pobretona imagen del mundo que nos venden. Iniciativas como estas van allá de meros entretenimientos. Nos están lanzando un mensaje. Nos están diciendo que la imaginación que poseemos es un lujo, y que hay que darle alas, para crear, como en esta ocasión una forma de difundir cultura. Es alarmante que critiquemos la falta interés por la cultura de los jóvenes sin darnos cuenta que ese es el mensaje que les están dejando diariamente. 
Si vais por la calle y veis a la cultura esperando en un banco del parque, no paséis de largo, sentaros un rato a su lado. Vale la pena.

      Aquí os dejo el enlace a esta iniciativa, por si os interesa:
(http://www.bookcrossing-spain.com/).
                      (Alfonso Herrera)
                                    

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