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lunes, 18 de junio de 2012

MARINALEDA: Tierra y Utopía



Traigo hoy a este blog las reflexiones que Jose Manuel va a publicar próximamente en una revista local, porque es verdad que cuando hablamos de este lugar, lo hacemos de lejos, con la información de lo que nos han contado, y añoramos, al menos a mí me pasa, el conocer de primera mano la realidad de Marinaleda.
Él acaba de volver de allí, y esto es lo que le ha sugerido su visita:

 
Marinaleda: Tierra y Utopía
Hace algunos días visité Marinaleda, pueblo sevillano que se está haciendo famoso gracias a las redes sociales y a algunas cadenas de televisión europeas. Comprobé, de primera mano, que la utopía sí que es posible.
Viajando en carretera, tienes que alejarte casi del mundo. A Marinaleda no llegan las autopistas, ni siquiera las carreteras nacionales, tienes que introducirte en la Andalucía profunda, más allá de Écija, por una carretera comarcal y acompañada de un monótono paisaje de trigo amarillo.
Pero 15 kilómetros antes de llegar a Marinaleda, el paisaje cambia. El dorado cede al verde de las alcachofas, las habas, el algodón y los olivos.
El guarda de “El humoso”, finca de más de mil hectáreas que los jornaleros le quitaron al Duque del Infantado (amigo del Rey) hace más de 30 años, me lo explica: El señorito sólo quiere cereal y de secano. Con un par de trabajadores y un tractor recoge la cosecha y sigue enriqueciéndose. Los jornaleros de Marinaleda lo tenían claro, querían regadío, plantar hortalizas, que necesita mucha mano de obra y a ellos, en los 80, les sobraba.
Así que tan claro lo tenían,  que decidieron no emigrar a Cataluña o a Madrid, como hicieron otros jornaleros, y quedarse en su pueblo junto al paro y el hambre. Y pelearse la tierra.
“El humoso” está a 12 kilómetros de Marinaleda, así que se puede imaginar el lector la tenacidad de estos jornaleros: recorriendo esos kilómetros todos los días, durante varios meses,  para ocupar la finca, y luego volver por la noche al pueblo después de haber sido pateados por la Guardia Civil.
Es casi épico oírles sus luchas: huelgas de hambre, encarcelaciones, ocupaciones del AVE, del Banco de España, de las pistas de aterrizaje del aeropuerto, del Palacio de la Moncloa, en aquella época con Felipe González gobernando, de donde les echaron a golpes...
Pero lo consiguieron. El Gran Duque cedió. Al fin y al cabo, las tierras ocupadas eran una minucia para su propiedad: más de 17.000 hectáreas en Andalucía. Así que la tierra sigue siendo suya, pero los jornaleros la han puesto a producir y no le pagan ni un duro.
Pregunté al molinero del Humoso, donde se produce un estupendo aceite de oliva virgen, cómo es que el pueblo cercano, El Rubio, no se ha contagiado de esta proeza. Y me cuenta que sí que se contagiaron, e intentaron luchar. Pero a los primeros porrazos de la Guardia Civil, desistieron.
Y es que hace falta mucha tenacidad y mucha convicción: Después de conseguir las tierras, tuvieron que pelear por llevar el agua del pantano a sus plantaciones y después tuvieron que construir fábricas conserveras para procesar todo el excedente de productos.
Pues bien, cada vecino alardea de la transformación: del hambre y la miseria al pleno empleo. La creación de cooperativas vecinales para las cosechas y para la industria ha generado tal riqueza que Marinaleda contrata a trabajadores del resto de la comarca.
Si al acercarte a Marinaleda te sorprende el cambio del paisaje, del árido y abrasador cereal amarillo a los verdes campos de alcachofas, habas y olivos; cuando paseas por las calles del pueblo te quedas estupefacto. Quiero que el lector se sitúe en la Andalucía profunda, en uno de los centenares de pueblos similares a Marinaleda con sus 2.500 habitantes: Pueblos muertos, llenos de personas mayores, sin niños, sin jóvenes, sin centros culturales, sin apenas actividad.
En Marinaleda este panorama se rompe bruscamente: Colegios, Guarderías, niños y jóvenes por las calles, Casas de la Cultura, Televisión Local, un inmenso parque de 55.000 metros cuadrados, un anfiteatro con capacidad para 1.500 personas, dos campos de futbol (uno de ellos con hierba natural), gimnasio, pistas de padel, de tenis, polideportivo, piscina (cuyo bono anual cuesta 5 euros)....
¿Cómo se explica?
Entré en los locales del Sindicato de Obreros del Campo y pregunté. Y muy resueltos me contestaron: Muy fácil, evitando intermediarios. No conocen la subcontratación. Ningún concejal cobra un duro del Ayuntamiento, ni siquiera su Alcalde, el profesor Sánchez Gordillo. Cada uno de los cuales compagina su actividad profesional con los quehaceres del Ayuntamiento. Me dicen que si alguien tuviera que tener dedicación exclusiva en el Ayuntamiento, su sueldo tendría que coincidir con la media de los sueldos del pueblo. También me cuentan que no hay policía municipal. Al único que había en la dictadura le quitaron la pistola (no le diera por utilizarla) y lo convirtieron en alguacil. Jamás, dicen, han puesto una multa a nadie
Capítulo aparte es el tema de la vivienda. Me quedé impresionado de la última promoción de viviendas públicas. El Ayuntamiento pone el suelo, los arquitectos, la dirección de obra y los materiales. Los propietarios: su propia mano de obra. Así que el precio total de las casas, individuales de dos alturas, con su cochera y su patio, no llegan a 25.000 euros.

Y la Asamblea.

La Asamblea es la columna vertebral de Marinaleda, el alma de su Utopía. Todas las decisiones, todos los actos, todo lo importante del pueblo pasa por ella. Los presupuestos municipales, la prioridad de las construcciones, los actos reivindicativos, las ocupaciones, las luchas, la solución de sus problemas, son tratados en la Asamblea del Pueblo, con una participación de más del 80 % de los vecinos.
Me despedí gratamente de Marinaleda, recordando las palabras de su Alcalde, Juan Manuel Sánchez Gordillo: “La Izquierda, o es transformadora, revolucionaria, o no es Izquierda”
En fin, recomiendo al lector que visite esta tierra y esta Utopía. Son muy hospitalarios. La recomendación es casi una necesidad para nuestros gobernantes locales. Tienen tanto que aprender...

 Jose Manuel Pachón López.













TIPO ENTIDAD : Municipio
SITUACIÓN : Situada en la comarca de Estepa, entre ésta y Écija, al noroeste de la provincia, cuenca del Génil.
SUPERFICIE TÉRMINO : 25.02 Km²
ALTITUD SOBRE NIVEL DEL MAR : 233.00 m.
RÍO : Blanco.
DISTANCIA A LA CAPITAL (SEVILLA) : 108.00 Km.
DISTANCIA A LA CIUDAD DE MÁLAGA : 108.00 Km.
DISTANCIA A LA CIUDAD DE CÓRDOBA : 90.00 Km.
DISTANCIA A LA CIUDAD DE BILBAO : 1000.00 Km.
DISTANCIA CABECERA COMARCA : 20.00 Km.
PARTIDO JUDICIAL : Estepa
COMARCA : Sierra Sur
Nº DE HABITANTES: 2.645


UNA CURIOSIDAD:

En el año 79 primeras elecciones democráticas después de la República. La CUT (Colectivo de Unidad de los Trabajadores) obtiene mayoría absoluta al conseguir nueve de los once concejales que forman el pleno del Ayuntamiento.
En este mismo año se produce el cambio del nombre de las calles:
·         Muñoz Grande - Che Guevara
·         Queipo de Llano - Avda. de la Libertad
·         José A. Primo de Rivera - Andalucía
·         Acceso de Queipo de Llano -  Mariana Pineda
·         Calvo Sotelo - Alcalde Vicente Cejas
·         Castejón - Antonio Machado
·         Castiella - Jornaleros
·         Miguel Osuna - Pablo Neruda
·         General Mola - Boabdil
·         Plaza de España - Plaza del pueblo
·         Plaza de Franco -  Plaza de Salvador Allende
·         General Sanjurjo -  Federico García Lorca
·         Varela  -   Miguel Hernández
·         Victoria -  Blas Infante


AYUNTAMIENTO: Avda. Libertad 119, C.P. 41.569, Telf. 95 591 09 04





2 comentarios:

  1. Interesantísimo! Gracias por hacerlo llegar

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  2. Yo he estado allí, y comparto todo lo que nos cuenta, a ver si los políticos se dan una vuelta por el pueblo, y que pregunten al primero que vean, que seguro que tiene mucho que aprender.
    Un saludo.

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