Un hombre asustado dijo que mis versos sonaban a tambores de guerra.
Habría que considerarque en ese entonces
todavía no había juntado tanta ira,
como la que hoy tengo lista.
Yo no creo en las guerras,
pero sí en detener el golpe,
en la acción constante, directa,
en mirar a los ojos del agresor,
en no permitir más heridas.
Dicen que, entonces, mis versos son provocaciones peligrosas,
confrontación abierta.
Como si el calificarlos lograra hacer que guardaran silencio.
Como si las palabras pudieran ser arrancadas de la ignominia,
cuando la nombran.
No hay silencio posible.
No pueden hacerme muda.
Mis versos resuenan con la fiereza de esta insolente mujer, lesbiana,
otra que se declara insumisa, desobediente.
Que se reconoce en desacato permanente ante la injusticia.
El hombre tiene un palo
y golpea a la niña.
El hombre tiene un arma
y asesina a Marisela.
En Coppel encierran a seis mujeres, las queman vivas.
Los policías reprimen y persiguen.
a las que se manifiestan.
El comisario tiene dinero y da
su versión en la prensa de la verdad,
y de lo que se le da la gana.
La gente tiene dos pesos que gasta con angustia
y pone bajo el tapete,
para luego, para nunca;
para luego, para nunca;
a las asesinadas, a las heridas de hoy.
Yo tengo poca cosa, pero me basta.
Tengo boca, tengo puños,
tengo versos.
Tengo memoria de tantos agravios.
Yo tengo poca cosa, pero me basta.
Tengo boca, tengo puños,
tengo versos.
Tengo memoria de tantos agravios.
Tengo estos tambores de vida,
que claman por vida.
Que cantan mientras marcho
buscando veredas.
Que proclaman a cada golpe de baqueta un latido único, constante, urgente.
que claman por vida.
Que cantan mientras marcho
buscando veredas.
Que proclaman a cada golpe de baqueta un latido único, constante, urgente.
Ya no más.
Es la hora: Autodefensa.
(Patricia Karina Vergara Sánchez, Feminista, periodista y profesora).
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Patricia Karina Vergara Sánchez, mexicana nacida en 29 de octubre de 1974, es feminista, periodista y profesora. Mujer revolucionaria, orgullosa de sí misma, de su lucha, de su orientación sexual y su raza, escribe desde hace años en sus blogs Esta boca es mía y Cuentitos pa’ llevar.
A la discriminación por ser mujer, se une la discriminación en función de la clase, la etnia, la orientación sexual, la libertad para romper los moldes establecidos.
India lesbofeminista, madre, poeta y académica, habitante de México en traje de mujer, cual oficio de valientes, Karina no se esfuerza. De su boca emana un lenguaje de justicia, una histórica que se nos debe. Reclama su parte del mundo desde la faena artística más pobre: la poesía, y a través de ella denuncia aquello que ya no es tolerable para nosotras: “seca tus mejillas y escucha, levanta el rostro. / No hay justicia que no hagas por ti misma”.
A la discriminación por ser mujer, se une la discriminación en función de la clase, la etnia, la orientación sexual, la libertad para romper los moldes establecidos.
India lesbofeminista, madre, poeta y académica, habitante de México en traje de mujer, cual oficio de valientes, Karina no se esfuerza. De su boca emana un lenguaje de justicia, una histórica que se nos debe. Reclama su parte del mundo desde la faena artística más pobre: la poesía, y a través de ella denuncia aquello que ya no es tolerable para nosotras: “seca tus mejillas y escucha, levanta el rostro. / No hay justicia que no hagas por ti misma”.


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