"Al final del camino me dirán: -¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres. (Pedro Casaldáliga)
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sábado, 13 de junio de 2020
lunes, 8 de junio de 2020
JUSTICIA PARA MIGUEL.
Seguimos en un mundo feudal y en una sociedad colonizadora, donde hay vidas que no valen nada.Así ha sido con la de Miguel, un niño negro de 5 años, que ha perdido la vida por la ¿negligencia? de una persona blanca.
En estos momentos, el servicio doméstico no se considera esencial, pero hay quien decide que puede obligar a otros a trabajar, a su servicio, durante una pandemia.
Después de todo, ¿quién va a lavar los platos de los patrones blancos?
¿Quienes son los parásitos?
Las torres gemelas de Recife, dos edificios gigantes de lujo, a orillas del mar, han sido escenario de la muerte de este pequeño que cayó desde el 9º piso de una de ellas.
La empleada doméstica Mirtes R. de Sousa había tenido que llevarse ese día al trabajo a su único hijo, Miguel Otavio, al haberse cerrado el colegio por el covid-19.
En un momento dado, la patrona le ordenó bajar a pasear a los perros, las queridas mascotas de la casa rica, y la criada le pidió que cuidara del niño mientras lo hacía.
A la señora le estaban haciendo la manicura y cuando el pequeño empezó a quejarse llamando a su madre, se sintió molestada, por lo que, según se observa en las cámaras del edificio, le llevó al ascensor y le dejó en él, solo, para que fuera a buscar a su madre.
El niño acabó en el piso 9º, el lugar de los aparatos de aire acondicionado, y, desde allí, quizás llamando a su madre o viéndola en la calle, sintiéndose solo y angustiado, cayó al vacío desde una altura de 35 metros.
Tras la tragedia, al día siguiente, la señora fue llamada a declarar, pero pagó una fianza de 20.000 reales (unos 3.500 euros) y fue puesta en libertad.
La policía no divulgó la identidad de la patrona, pero sí lo hizo la madre del niño. Se trata de la esposa del alcalde de Tamandaré, una ciudad a 100 km. de Recife: Sari Corte Real.La mamá había declarado que era "la primera y única vez que le confié a mi hijo y ella lo dejó ir a la muerte".
La indignación por el suceso se ha hecho patente entre los ciudadanos de Recife, que se han manifestado pidiendo justicia y preguntándose si "¿5 uñas valen más que 5 años de un negro? y gritando que "las vidas negras importan" y "no fue accidente, fue asesinato".Este caso se volvió viral porque Miguel representa la realidad de muchos niños negros, hijos de empleadas domésticas.
**********
Y yo lo he visto en ese país...
Como en el Brasil colonial, un niño juega en el suelo de la casa grande, mientras los jefes siguen siendo jefes esclavistas.
Y su madre sigue siendo la criada.
La señora quiere que paseen a sus perros, la empleada cumple la orden
y el niño queda inquieto.
Si fuera el niño blanco, hijo de los amos, le distraerían con un juguete de última generación, para que nadie interrupa la manicura.
Como era hijo de la críada negra, se le dejó solo dentro de un ascensor,
algo prohibído por la legislación.
Los perros necesitan supervisión... el pequeño Miguel no.
"El Brasil de hoy sigue siendo el de las pinturas de Debret".
¿Qué pasaría si hubiera sido al revés?

jueves, 21 de mayo de 2020
ECONOMIA ÉTICA.
"El fracaso de la economía vigente es palmario.
Persiste el hambre, la pobreza y la exclusión, aunque hay medios más que suficientes para erradicarlas. Pero también es evidente la insatisfacción que produce el actual funcionamiento de las democracias, porque ni están al servicio de todas las personas
ni los ciudadanos se sienten protagonistas de la vida política.
Es urgente plasmar una economía ética, a la altura de las personas y de la sostenibilidad de la naturaleza. Pero no habrá economía ética sin democracia auténtica... lo cual exige al menos tres cosas:
1.- Que esté al servicio de todos los que componen el pueblo sin exclusiones.
2.- Todos los que forman parte de la comunidad política tienen que ser reconocidos como ciudadanos.
3.- Los ciudadanos, que son los destinatarios de las leyes, tienen que ser también de alguna manera sus autores.
La ciudadanía ha de ser ciudadanía activa, que elige representantes, les pide cuentas y participa activamente en la vida política. La ciudadanía activa es un motor de transformación social.

.... La ciudadanía social recoge los derechos de la Declaración Universal de Naciones Unidas de 1948, una declaración que compromete a todas las naciones que han firmado los pactos a esforzarse para que se vean protegidos en todos los países de la Tierra.
Pero es imposible proteger estos derechos, en el nivel local y global, si quien gobierna es el mercado financiero, opaco y onmipotente, insensible a los derechos y necesidades de las personas.
Por eso es necesaria otra economía, en la que los ciudadanos intervengan. Es necesario hacer posible una ciudadanía económica.
En algún tiempo se decía que las 3 grandes preguntas de la economía son: ¿qué se produce, para qué se produce y quién decide lo que se produce? Y ya entonces era una flagrante contradicción afirmar que las personas son iguales en tanto que ciudadanas, pero radicalmente desiguales a la hora de tomar decisiones económicas.
Siempre deciden otros qué se produce y para qué, los afectados no son consultados, con lo cual, en ningún lugar de la tierra hay ciudadanos económicos.
En el siglo XXI hemos pasado de una economía productiva a una economía financiera. En ella lo que importa no es quien decide lo que se produce, sino quién decide donde se invierte para ganar más, aún sin producir bienes y servicios.
Ciudadanos y países pasan a depender de los mercados financieros y de las agencias de rating y toda posibilidad de ciudadanía económica activa se corta de raíz. Es necesaria otra economía que tenga por centro a las personas.
La economía no es un mecanismo fatal. Es una actividad humana y, por lo tanto, debe orientarse por unas metas que le den sentido y legitimidad social.
La meta de la economía legítima consiste en "crear riqueza material e inmaterial para satisfacer las necesidades de las personas y para reforzar sus capacidades básicas de modo que puedan llevar adelante aquellos planes de vida feliz que elijan".
Aunque suele decirse que la economía es una ciencia ajena a los valores morales, que solo debe preocuparse por la producción eficiente de riqueza, sin atender a su distribución ni tampoco a cómo esa producción afecta a la libertad, la solidaridad y la igualdad de los seres humanos, eso es falso.
Cualquier opción económica potencia unos valores y debilita otros. Una economía legítima tendería a erradicar la pobreza y el hambre, reducir las desigualdades, satisfacer las necesidades básicas, potenciar las capacidades básicas de las personas, reforzar la autoestima, promover la libertad.
Las personas deben ser el centro de la economía y de la política. Pero las personas no somos individuos aislados, sino seres en relación de reconocimiento mutuo: llegamos a reconocernos como personas porque otras nos han reconocido como personas.
Por eso es falso el Principio del Individualismo Posesivo que dio comienzo al capitalismo y sigue vigente. Según ese principio, "cada individuo es dueño de sus y y del producto de sus capacidades, sin deber por ello nada a la sociedad." Por el contrario, toda persona es lo que es por su relación con otras, está ligada a las otras personas y, por lo tanto, obligada a ellas.
Lo que tiene se debe en muy buena parte a la sociedad y más en un mundo globalizado. De donde se sigue que los bienes de la tierra son sociales y tienen que ser globalmente distribuidos.
Los principios éticos de la economía ética serían el Reconocimiento de la Igual Dignidad de las Personas, la Apuesta por los más Vulnerables y la Responsabilidad por la Naturaleza, que no permiten exclusión alguna de la vida económica.

La desigualdad en las formas de consumo es aterradora entre los países y dentro de ellos. Mientras algunas personas no pueden satisfacer sus necesidades, otras consumen los bienes más sofisticados para satisfacer caprichos y por eso para ellas nunca hay bastante. Una forma de vida humana reclama apostar por un consumo liberador, que no esclavice; por un consumo justo, que tenga en cuenta las necesidades de todos, y por un consumo felicitante, que tenga en cuenta que lo más valioso para conseguir la felicidad es disfrutar de las relaciones humanas.
Construir un mundo en el que todas las personas se sientan ciudadanas es el reto político, económico y cultural del siglo XXI. Para ello es necesario hacer llegar los beneficios de la globalización a todas las personas. Es ésta una exigencia de justicia.
Pero los bienes de la tierra no son solo "bienes de justicia", necesidades cuya satisfacción puede reclamarse como un derecho al que corresponde por parte de otros un deber. Quien se sabe cordialmente ligado a otras personas, se sabe también obligado a ellas, le resulta imposible llevar una vida feliz si no es contando con ellas. Hay una creativa economía del don que va más allá del intercambio de equivalentes y abre camino a la gratuidad, que brota de la abundancia del corazón. Sin ella no habrá una economía ética".
(Adela Cortina, para la Agenda colectiva Latinoamericana).
jueves, 14 de mayo de 2020
MI PRÓLOGO AL LIBRO "Y DESPUÉS DE LA CÁRCEL ¿QUÉ?"
No es posible
separar el análisis de la política penal del análisis de la política social.
Entre el
capitalismo global y la cárcel existe una relación quid pro quo. Como
dice José Toribio, el primero genera necesidades que no siempre pueden ser
satisfechas. La tendencia a satisfacerlas mediante medios que no se ajustan al
sistema vigente, producen delincuencia, conductas antisociales.
Los estados
globalizados han reducido los gastos para fines sociales y a cambio, aumentan
las partidas de gastos punitivos. Por
tanto se apoyan en la policía, los tribunales y la prisión para frenar lo que
generaría darnos cuenta del desempleo masivo, la explotación del trabajo
asalariado precario y el recorte de la protección social.
Los estados
globalizados han reducido los gastos para fines sociales y a cambio, aumentan
las partidas de gastos punitivos. Por
tanto se apoyan en la policía, los tribunales y la prisión para frenar lo que
generaría darnos cuenta del desempleo masivo, la explotación del trabajo
asalariado precario y el recorte de la protección social.
Y son las
familias de nuestros barrios explotados quienes sufren más que nadie todas las
contradicciones potenciadas desde el poder.
La marginación
es un fenómeno social que nos afecta a todos, tanto a los que la padecen
directamente por el deterioro personal
de sus condiciones de vida, como al resto de la comunidad, por las
repercusiones sociales que se derivan de ella.
Aún así,
parece que hay personas que le "sobran" a este sistema injusto.
Sí que se crean centros de acogida o de reeducación , pero son solo "bolsas" para recoger los "residuos" que la sociedad quiere abandonar.
Sí que se crean centros de acogida o de reeducación , pero son solo "bolsas" para recoger los "residuos" que la sociedad quiere abandonar.
Se ha
producido la naturalización de la prisión como parte del paisaje social. Ya es
considerada un elemento inevitable, absolutamente necesaria, y no nos dejan
proponer otros imaginarios, incluso la obsolescencia del sistema carcelario.
Periódicamente, la prensa difunde casos que justifican, con una
construcción social en su discurso, un endurecimiento de las condiciones
penitenciarias. Los creadores de opinión son expertos en hablar de la
inseguridad ciudadana y se hacen eco de la ideología neoliberal que concibe el
ordenamiento económico y social en términos de individualismo y
mercantilización.
Entonces, la
realidad no es la que vivimos, es la que nos muestran los medios de
comunicación.
Se olvidan de
que el delito es una expresión compensatoria del desbordamiento íntimo, de que
“las familias de nuestros barrios explotados sufren más que nadie todas las
contradicciones potenciadas desde el poder”.
Se
criminaliza la pobreza y además, la indigencia, el desempleo, la drogadicción,
la enfermedad mental... son problemas que desaparecen de la escena pública
cuando los seres humanos afectados son relegados a jaulas.
Evitar el
delito y sus motivaciones antes de producirse es prevención social y no
policial. Pero cada día se construye más Estado policial y hay menos desarrollo de las políticas sociales,
consolidándose toda una industria con intereses privados y corporativos
alrededor de ella, que generan rápidos beneficios particulares: ¡El gran
negocio de la institución carcelaria!
Wacquant
denuncia la progresiva implantación de una "gestión policial de la
miseria", de una penalización de la pobreza, en la que los excluídos
sociales son criminalizados a la vez que resultan desamparados por un Estado de
bienestar en regresión, con la transferencia de las políticas asistenciales a
las represivas.
Por tanto “un
país que no se reconoce en sus encarcelados, siendo culpable de ellos,
originario de ellos, cuerpo del que forman parte, es un país desalmado, como
diría Gala en aquella ocasión en que
visitó una cárcel.
Ahora tenemos
entre manos el segundo libro de Javi Ávila Navas, en el que nos va a
enfrentar a sus reflexiones a partir de que “le rompan por la mitad”, cuando será condenado no solo a vivir en un
edificio penitenciario, sino a seguir preso siempre en una silla de ruedas.
Y Javier
nos interpela con este interrogante:
¿Y después de la cárcel, qué…?
¿Y después de la cárcel, qué…?
Después del vacío, de la desconexión de un ser
humano con su entorno, del deterioro que produce el sistema carcelario, de los
abusos de poder... ¿Hay proyecto laboral, hay apoyo de la administración, hay
seguimiento de la salud, física y mental, hay una sociedad abierta en la que cada persona tiene
un lugar y se siente ciudadano de pleno derecho?
En un sistema
con requisitos laborales tan exigentes y competitivos, para gozar de una
auténtica oportunidad al salir de la cárcel, es crucial recibir apoyo.
Pero lo real
es que salir de la cárcel puede convertirse en otra condena.
Ha quedado
ampliamente demostrado que el sistema penitenciario produce más delincuencia,
que es nula la capacidad resocializadora de las penas privativas de libertad,
con altas cuotas de reincidencia.
Entonces... La asistencia social post-penitenciaria, ¿existe?
Entonces... La asistencia social post-penitenciaria, ¿existe?
La
coordinación entre los servicios sociales penitenciarios , están, como nos dice
Josito, cada vez más burocratizados y desplazados hacia funciones de control
social y cuasi policial que de promoción y es prácticamente nula.
De ahí, ¿y
después, qué...? Tras una larga estancia en la institución carcelaria, que
"rezuma violencia, genera violencia, aumenta la violencia de los seres
humanos que allí habitan", como dice el profesor Ríos, ¿qué?
¿Y la salud mental?
Sabemos que
ninguna cárcel, ni física ni mental, hará personas mejores… Porque en el encierro, en el castigo de
aislarnos, van implícitos muchos otros castigos y privaciones de derechos
humanos.
Lo dice el
autor, y estoy de acuerdo: “Los primeros muros que hay que derribar son los de
nuestras mentes”.
Mas, ¿cómo
mantener la confianza en el futuro contra los calabazos?
Tenemos aquí
un texto que puede abrir candados, los de los pesados cerrojos de las celdas y
los de las adormecidas conciencias de esta sociedad de tanta cerrazón.
También
contiene un alegato a favor de la "chavalada" luchadora y consciente
que se rebela contra lo injusto.
Recuerdo la frase que Ridley Scott pone en
boca de su Robin Hood:
“Alzaos, alzaos una y otra vez, hasta que los corderos
se conviertan en leones”.
Ojalá nos
alcemos, ojalá no nos demos por vencidos, para que ¡ojalá! vayamos hacia una justicia restaurativa,
reparadora y compasiva, que, como dice J.L. Segovia Bernabé, no es más que
poner rostro, corazón e historia al proceso penal.
(Mariam del Toro)
(Mariam del Toro)

lunes, 4 de mayo de 2020
EL GORRIÓN Y EL PRISIONERO (CUENTO INCONCLUSO)
"Los gorriones son los niños del aire, la chiquillería de los arrabales, plazas y plazuelas del
espacio. Son el pueblo pobre, la masa trabajadora que ha de resolver a diario de un modo
heroico el problema de la existencia. Su lucha por existir en la luz, por llenar de píos y
revuelos el silencio torvo del mundo, es una lucha alegre, decidida, irrenunciable. Ellos llegan,
por conquistar la migaja de pan necesaria, a lugares donde ningún otro pájaro llega. Se les ve
en los rincones más apartados. Se les oye en todas partes. Corren todos los riesgos y peligros con
la gracia y la seguridad que su infancia perpetua les ha dado"...(Miguel Hernández)
***********************
Durante los días de encierro de este confinamiento, los gorriones han anidado en mi fachada y me visitan a diario con sus cantos en la terraza. Les pongo miguitas de pan, y ahora buscan cada día su alimento.
Y vuelven, mañana y tarde, hasta que terminan todo...
viernes, 1 de mayo de 2020
LECCIÓN, EN EL 1 DE MAYO DE LOS DIAS RAROS.
Lección.
Le enseñaron en la misión,
cuando era chiquito:
“¡Somos todos hijos de Dios;
cada Hombre
del otro Hombre es el hermano!”
Le dijeron eso en la misión,
cuando era chiquito.
Naturalmente,
no fue un niño para siempre:
creció, aprendió a contar y a leer
y empezó a conocer
mejor a esa mujer vendida,
que es la vida
de todos los desgraciados.
Y entonces, una vez, inocentemente,
miró a un Hombre y le dijo “Hermano…”
pero el Hombre pálido lo fulminó duramente
con sus ojos llenos de odio
y le respondió: “Negro”.
(Noemía de Souza). **
De las manos de los trabajadores sale lo necesario, lo bello y lo útil, decía Marcelino, porque es la clase trabajadora quien mueve el mundo.
Los trabajadores inmigrantes están poniendo todo el esfuerzo en estos tiempos de pandemia en todos los ámbitos laborales.
¡Por eso reivindicamos hoy, 1 de mayo, su regularización ya!
Apoyados por más de 200 organizaciones, pedimos al gobierno una regularización extraordinaria para TODOS los que están en situación irregular y los solicitantes de asilo que llevan años a la espera de la respuesta de su petición.
"La regularización amplia y extraordinaria de todos los migrantes que viven en territorio español es la medida más ágil y exhaustiva para garantizar que todas las personas pueden hacer frente a esta crisis sanitaria y económica", sostienen en un comunicado desde CEAR.
El Gobierno ha prometido la aprobación de un ingreso mínimo vital en el marco del paquete de medidas de protección social ligado al estado de alarma.
Que lo cumplan para todos.
No dejemos a nadie atrás.
*******************
** Noemía de Souza nació en septiembre de 1926 en lo que hoy es Maputo, en Mozambique, hija de un matrimonio mixto.
Murió en Portugal en 2002.
Estudió en Brasil y sus primeras publicaciones fueron en O Brado Africano.
Fue pionera de la poesía nacional
y la primera mujer negra en publicar poesía en s país.
Abandonó Mozambique en 1951 debido a las persecuciones políticas de la policía secreta por sus ideas anticolonialistas y se fue a vivir a Lisboa, donde trabajó como traductora en una agencia de noticias.
Tuvo que exiliarse también de allí y marchó a París, donde comenzó a trabajar en el consulado de Marruecos
Fue en esta época cuando comenzó a adoptar el pseudónimo de Vera Micaia.
Trabajó como reportera de las agencias noticiosas ANI, ANOP y Lusa.
******************************
Le enseñaron en la misión,
cuando era chiquito:
“¡Somos todos hijos de Dios;
cada Hombre
del otro Hombre es el hermano!”
Le dijeron eso en la misión,
cuando era chiquito.
Naturalmente,
no fue un niño para siempre:
creció, aprendió a contar y a leer
y empezó a conocer
mejor a esa mujer vendida,
que es la vida
de todos los desgraciados.
Y entonces, una vez, inocentemente,
miró a un Hombre y le dijo “Hermano…”
pero el Hombre pálido lo fulminó duramente
con sus ojos llenos de odio
![]() |
| Foto:José Palazón. |
(Noemía de Souza). **
De las manos de los trabajadores sale lo necesario, lo bello y lo útil, decía Marcelino, porque es la clase trabajadora quien mueve el mundo.
Los trabajadores inmigrantes están poniendo todo el esfuerzo en estos tiempos de pandemia en todos los ámbitos laborales.
¡Por eso reivindicamos hoy, 1 de mayo, su regularización ya!
Apoyados por más de 200 organizaciones, pedimos al gobierno una regularización extraordinaria para TODOS los que están en situación irregular y los solicitantes de asilo que llevan años a la espera de la respuesta de su petición.
"La regularización amplia y extraordinaria de todos los migrantes que viven en territorio español es la medida más ágil y exhaustiva para garantizar que todas las personas pueden hacer frente a esta crisis sanitaria y económica", sostienen en un comunicado desde CEAR.
El Gobierno ha prometido la aprobación de un ingreso mínimo vital en el marco del paquete de medidas de protección social ligado al estado de alarma.
Que lo cumplan para todos.
No dejemos a nadie atrás.
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** Noemía de Souza nació en septiembre de 1926 en lo que hoy es Maputo, en Mozambique, hija de un matrimonio mixto.
Murió en Portugal en 2002.
Estudió en Brasil y sus primeras publicaciones fueron en O Brado Africano.
Fue pionera de la poesía nacional
y la primera mujer negra en publicar poesía en s país.
Abandonó Mozambique en 1951 debido a las persecuciones políticas de la policía secreta por sus ideas anticolonialistas y se fue a vivir a Lisboa, donde trabajó como traductora en una agencia de noticias.Tuvo que exiliarse también de allí y marchó a París, donde comenzó a trabajar en el consulado de Marruecos
Fue en esta época cuando comenzó a adoptar el pseudónimo de Vera Micaia.
Trabajó como reportera de las agencias noticiosas ANI, ANOP y Lusa.
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martes, 21 de abril de 2020
LA BOLSA O LA VIDA.
4 mil millones y medio de personas se encuentran en estos momentos confinados en sus domicilios sin poder salir a causa de un virus.

El resto, o no tienen casa donde confinarse, o viven en un país donde aún no han tomado medidas drásticas.
¿Nos damos cuenta de lo que esto significa?
¿Quién podía imaginar que hoy un barril de petróleo iba a costar menos que una mascarilla?
Se nos han caído abajo todos los planes, convivimos en condiciones extrañas: 24 horas al día, ya más de un mes, con las mismas personas de la familia o solos en otros casos, como eremitas del siglo XXI.
Una clausura privilegiada que hemos aceptado obedientemente, aliviada y mucho por las redes sociales, por las conversaciones con los amigos y las personas queridas, por la gente de la cultura, los tan denostados cómicos, que nos entretienen a diario con poemas, música, teatro, y todas las variantes de las artes que nos llegan.
Los medios nos saturan con datos, entrevistas,opiniones, programas del mismo tema, que a veces nos hacen desconfiar y otras nos demuestran al servicio de quién están.Como dice mi compañera Mavi, corresponsal, las máximas del periodismo que son dudar de todos y de todo, preguntarse el porqué, investigar supuestos intereses y no bajar la guardia, se deben tener más presentes que nunca.
El covid-19 ha invisibilizado todo lo demás, aunque algunos nos empeñemos, siempre a contracorriente, en que las autoridades no se olviden de lo que tienen que hacer: dotar de plazas escolares a los niños a quienes se excluye del derecho a la educación, proteger la salud de TOD@S, dar asilo a quien corresponde y cubrir sus necesidades básicas, proteger el derecho al pan, al trabajo y al techo en este momento y cuando llegue lo peor.
Las calles vacías son ahora el territorio de la policia y los militares, esos que se nos presentan cada día como lo que deberían ser siempre, protectores al servicio de las personas. Aunque no dejan de llegarnos imágenes de abusos policiales que se producen cuando algunos elementos no pueden dejar de ser perros de presa.
Han aparecido también los policías de balcón, los que señalan con el dedo al otro, los que, por miedo o por miseria moral, atacan, gritan y piden más policía y más mano dura.
Los balcones, las terrazas, son ahora un bien inestimable... ¡Pobres de los que no tienen grandes ventanas o viven en el interior de los zulos de los que se aprovecha el mercado del alquiler!

Y cuanto dolor saber y constatar que muchas personas viven sin techo, olvidadas sus necesidades, como siempre, utilizadas para propaganda nada más.
Esta pandemia ataca, duplicando efectos, a mis hermanos migrantes, a quienes se les complica aún más su situación en lugar de facilitarles la vida. Marginados, explotados, apaleados, hacinados, ninguneados...
El papel higuiénico se cotiza más que un pasaporte,
como dijo Ferrán.
¡Ni siquiera para que trabajen en nuestros campos abandonados se les quiere regularizar!
Los derechos humanos se vulneran a diario, pero, hoy, es todavía más fácil hacerlo y menos comprometido, porque nos han metido el miedo en el cuerpo, nos han convencido (sometido) de que hemos de ser obedientes y no nos cuestionamos nada.
Cuando toda nuestra cómoda seguridad se tambalea, ¿qué nos queda?
Parece que la única certidumbre que tenemos es que los líderes de la derecha y de la extrema derecha seguirán confinados por siempre en su miseria moral.
Los financieros de este mundo global nos ponen de nuevo ante la tesitura de la bolsa o la vida.
Y si no prima el bien común, no hay más que ambición y mezquindad.
Pero el mercado no se conmueve ante el dolor, la alegría o el luto.
Seremos sacrificados nuevamente en el altar de la economía liberal.
¡Ojalá me equivoque!
¡Ojalá de esta crisis salgamos convencidos de que hay que blindar la sanidad pública y acabar con su precariedad!
¡Ojalá pidamos responsabilidades a quien las tiene de lo que ha pasado en las residencias de ancianos, a los que se ha utilizado como negocio redondo y no se les ha cuidado dignamente!
Cuando den por terminada la pandemia, cuando el covid-19 deje de ser un peligro tan letal, convendrá tener memoria, no olvidar los datos, los ejemplos, las historias, y, más que nunca, ver lo que es importante como sociedad y qué no, así como qué han estado haciendo con nosotros y lo que hemos consentido que se nos hiciera.
Como dice mi querido amigo Alfonso Herrera: "Es el momento de centrarnos en la tragedia sanitaria, pero cuando pase, habrá que salir a luchar. Y esa lucha va a ser dura. Tened en cuenta que cuando se supere esta situación, todos los reaccionarios saldrán en manada a sacar rédito del miedo y de los muertos. Mucha gente les seguirá. Esa será la siguiente epidemia".
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