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domingo, 12 de marzo de 2017

TODAVIA ...



Todavía hay gente que al viento le llama Céfiro,


y hay quien a lo cursi lo llama poesía,


y a la Poesía, locura.


Todavía hay quien canta a la luna.


¡Yo canto a los hombres de la luna!


A los arrabales de la luna,


a los ríos de leche de la luna;


pero todavía hay gente que se asusta,


se asusta cuando una mujer se pone las botas


para pisar mejor el barro,


se asustan porque somos listos,


porque Dios está con nosotros;


ven que nos quemamos y no comprenden las llamas;


porque componemos canciones previsoras


y al avisar gritamos;



porque en nuestros versos


no hablamos de lo que siempre se habló en los versos:


las olas, la boca, los pájaros.


¿Quién dice que en nuestros versos no hay pájaros?


¿Qué son estos gritos, sino aves heridas?


No amar lo caduco, lo seco, lo blando.


¡Los poetas amamos a la sangre!




A la sangre encerrada en la botella del cuerpo,


no a la sangre derramada por los campos,


ni a la sangre derramada por los celos,


por los jueces,


por los guerreros;


amamos a la sangre derramada en el cuerpo,


a la sangre feliz que ríe por las venas,


a la sangre que baila cuando damos un beso.


Cantamos al amor.


A lo fresco.


A lo puro.


¡Estamos hartos de cuentos!

¡Y que aprendan los ñoños que el viento es el viento!


Y que cuando se ama, se ama,


y que sólo es pecado el mal comportamiento.
"




(GLORIA FUERTES)...

Y yo lo repito con ella....

     Porque estamos hartas de cuentos, porque no queremos la sangre derramada, porque pisamos el barro, porque besamos y bailan nuestras venas...
Y porque sólo es pecado no amar y dar la espalda...

 


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