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miércoles, 14 de septiembre de 2016

ESCUELA SOBRE MARGINACION 2016


       "Para los nazis había gente innecesaria. Pero es algo que no solo hicieron ellos, lo han hecho y lo hacen muchos otros,
y no solo a través de matar, sino a través de la marginación".
                                                                                                                                                                                                                 (Rabih Alameddine)                       
 
        La “Escuela sobre Marginación” nace en 1978 como respuesta a la necesidad de preparar educadores que ofrezcan soluciones adecuadas a la infancia y juventud marginada, así como a las personas dispuestas a colaborar con sectores de población que viven igualmente marginados.

 
    La exclusión es un  fenómeno social que nos afecta a todos, tanto a los que la padecen directamente por el deterioro personal a que les abocan sus condiciones de vida, como al resto de la comunidad, por las repercusiones sociales que se derivan de ella.

    Durante décadas,  este tema fue atendido desde un punto de vista meramente asistencial, bien por parte del Estado o por las Instituciones Religiosas, poniendo el acento en que la solución al problema era la simple cobertura de necesidades básicas.

         Ante esto, un grupo de personas comprometidas vitalmente con el tema, sienten la necesidad de abordarlo de manera integral, atendiendo las diversas facetas que concurren en el individuo marginado: aspectos psicológicos, pedagógicos, sociológicos, económicos, culturales, etc… y a este planteamiento responden ofreciendo formación  a las personas interesadas en esta problemática.

        Y este grupo compuesto por psicólogos, juristas, pedagogos, educadores de calle, junto a otras personas con amplia experiencia en el acompañamiento de jóvenes y menores en situaciones desfavorecidas,  sin ninguna vinculación a organizaciones de carácter político o religioso, crea la Escuela sobre Marginación para dar respuesta a esta necesidad de formación, al tiempo que pretender informar y sensibilizar a la sociedad para contribuir a una mayor participación crítica en busca de soluciones.

        Se convierte así esta Escuela en un lugar de encuentro y de apoyo a quienes por su profesión,  vivencia o compromiso, están cercanos a situaciones de grupos y personas a quienes la sociedad rechaza, niños y jóvenes especialmente.

         Esto incluye por tanto, un planteamiento reivindicativo, un análisis de la sociedad para entender el marco en que se desarrolla la marginación, sin miedo a que este análisis tenga que enfrentarse con la sociedad al uso y los modos políticos. Se considera que la organización social no es inmutable y que los oprimidos tienen una palabra que decir en el entramado social.

       La búsqueda de líneas de acercamiento a la persona víctima de una situación de injusticia o de desigualdad, se convierte en el eje central de este lugar,  por lo que el análisis  lleva implícito una postura de apoyo al más débil, y el análisis de la acción se lleva a cabo para que el proceso educativo se realice en un contexto de expresión de la propia personalidad de cada cual, buscando la transformación de la sociedad.
 
       La Escuela nació con la vocación de desarrollar todos los aspectos  que ofrezcan una visión lo más amplia posible de  las encrucijadas con las que se enfrenta la población marginada. Por ello, nuestra escuela no es como las demás. Transitamos por caminos  poco tumultuosos para llegar a lograr nuestras metas.
 
    A partir de la práctica cotidiana, durante el curso analizaremos desde la perspectiva personal, psicológica, social, política, jurídica, etc... los riesgos que amenazan a un sector de población y las posibilidades de afrontarlos. Igualmente, miraremos la situación escolar, afrontaremos críticamente la dinámica de las instituciones y de los grupos en  los que trabajamos y buscaremos criterios y pautas de actuación que nos ayuden a transformar la sociedad, examinando las estructuras creadoras de exclusión social así como las alternativas colectivas y personales para afrontar sus efectos.

           La Ley es uno de los factores que con mayor intensidad pone a las personas en situaciones de marginación,  por lo que hay que conocerla, exigirla y estirarla. Veremos el marco general, derecho de menores, penitenciario y extranjería. Y tendremos "espacios en construcción" para investigar y vivenciar metodologías de aprendizaje que nos faciliten acercarnos a realidades sociales y diseñar estrategias grupales.

          Además, partiendo de la experiencia de diferentes colectivos y asociaciones, nos acercaremos al conocimiento de los aspectos más actuales de la marginación: cárceles, prostitución, drogas, sida, inmigración, población gitana, autoempleo, etc... Y se podrá asistir a cuantos debates, presentaciones de libros, visitas y actividades se realicen que puedan aportar  perspectivas amplias para una visión más completa.

lunes, 12 de septiembre de 2016

¿PRIMERO LOS DE AQUI?


 

       A la profunda brecha que ya se ha abierto desde el lenguaje en razón de si se es persona susceptible de asilo o se pertenece a los ahora denominados “inmigrantes económicos”, comienzan a añadirse otras grietas en nuestra sociedad al grito de “primero los españoles”, letanía que se extiende gracias a que, para derrocar nuestra solidaridad e intenciones de hospitalidad, nos inoculan el virus del miedo y la inseguridad: “Se pueden colar los yihadistas”, “a saber qué delincuentes vienen”, etc., etc... O “Si tenemos tantos millones de parados, ¿Por qué ellos nos va a quitar el trabajo?” ¿Por qué se les da ayuda a ellos y no a nosotros?”

Foto: Olmo Calvo.
         Nos vamos calentando y nos sale la “vena patriótica" y el discurso se va radicalizando, alimentado por muchos de nuestros medios, partidos políticos de derechas  y al calor de la crisis.i

      Pero a estos que lo preguntan, (algunos nos increpan y discuten lo que pensamos y decimos), no les he visto ninguna vez delante de los grandes bancos cuando se les designaban ayudas públicas por 217 mil millones de euros para sus problemas económicos privados, gritando: ¡Primero los españoles, luego la Banca!

          Ni tampoco delante de los que perdían su casa en los desahucios; ni cuando los “recortes” aplicados por nuestros últimos gobiernos en todos nuestros derechos laborales, sociales y económicos,  nos dejaban en cueros  ante la gran patronal.

 

          Tampoco ante los Juzgados exigiendo sentencias efectivas para los políticos corruptos, ni ante la institución de la Iglesia cuando recibe  sustanciosas subvenciones anuales de nuestro Estado que, en teoría, debería ser laico.

           Pero es que, además, no se trata de elegir. No hay que hacerlo. Aunque quieran engrosar las cifras añadiendo números a los ceros, este problema abarca solo a  un 5 por ciento de personas que podrían integrarse perfectamente sin que nadie lo notara.

          Ya nos intentaron intimidar con leyes sancionadoras a los que practicábamos la hospitalidad, para que negásemos el apoyo a los que se encuentran en “situación irregular”, pero no lo consiguieron porque  tenemos claro que nuestros principios no pueden ser criminalizados.

Foto: Antonio Ruíz.
     







      Sé que, tras tanto furor patrio, se esconde el miedo y por eso se habla de  avalanchas, de colapsos, de cifras astronómicas en ayudas, por cierto siempre menores que las que se han perdido en corrupción y en pelotazos particulares. Se trata de controlarnos mediante las cortinas de humo que dificultan nuestra percepción.

         Esa angustia no nos deja ver el horror de lo que está pasando en las fronteras, ¡en tantas!, ni las criminales políticas migratorias que se están llevando a cabo por nuestros dirigentes, ni cómo se destruyen desde fuera los conatos de democratización que en Oriente Medio y en  países africanos se han podido dar.  Nada nos molesta la venta de armas a países  en los que se atiza la hoguera para su empleo y a cuyas poblaciones civiles, víctimas de los conflictos resultantes, no  queremos atender después.
         Ese “primero los de aquí” no es algo que nos resulte beneficioso, creedme. Porque nuestra salida de la crisis no depende de que atendamos más o menos sirios, más o menos kurdos, eritreos o palestinos y subsaharianos (que por cierto, aunque tanto se habla del tema, en nuestro país no son atendidos todavía)… No, de verdad. Aunque no viniera ninguno, tu cuenta corriente no va a aumentar por ello, ni vas a tener un trabajo estable y seguro, ni tu mundo va a ser una maravillosa balsa de aceite, segura, próspera y feliz.

     Hay que mirar hacia otro lado, hacia otros responsables…
    Lo contrario solo nos individualiza, nos deteriora, nos hace más débiles y más cobarde. 
 
    

Foto: José Palazón.
 














 Los inmigrantes no son nuestros competidores ni abusarán de los servicios públicos, como nos hacen pensar. Nos los han quitado ya en gran medida y no precisamente han sido ellos. 
 
    No os creais lo que nos trasmite la televisión, dejad de pensar que las cuchillas en las fronteras son eficaces, y  que esto es cuestión de elección,  porque no lo es. Vacunarnos contra la xenofobia, es la única salida. 

          Y no se trata de "buenismo", es que hay que cumplir las leyes internacionales. 

            Tras la II Guerra Mundial, se definió jurídicamente el Estatuto del Refugiado para  encargarse de la protección
legal y de la búsqueda de soluciones para los afectados por las causas de migraciones. La Convención de 1951 definía al refugiado como  "la persona que debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social o por sus opiniones políticas, se encuentra fuera del país de su nacionalidad". Actualmente, nuestros gobiernos se saltan el artículo 33 devolviendo a cualquiera que se acerca a las vallas, pero así mismo, incumplen otras leyes internacionales en Ceuta y Melilla con el inhumano trato que practican.

       Estamos en otro momento  crucial de la historia donde se trata de seguir siendo o no personas, de seguir viviendo en un mundo que alguna vez puede mejorar… Por eso debemos dejar de sentir la “patria” como algo interiorizado en  nosotros. Es una construcción ficticia. Ser de un lugar, de un país, reconocerse como miembro de una comunidad, no debe significar cerrarnos tras muros vergonzosos. Dicen que somos de un paisaje, posiblemente sea así. Pero la "patria" que nos inculcan es excluyente y fanática, siempre cercana a las ideas fascistas.
       Fijaos bien en que quienes nos hablan siempre de la patria, son los que tan a menudo la venden al mejor postor.
 


domingo, 11 de septiembre de 2016

COMPAÑERO PRESIDENTE...


El río invierte el curso de su corriente.
El agua de las cascadas sube.
La gente empieza a caminar retrocediendo.
Los caballos caminan hacia atrás.
Los militares deshacen lo desfilado.
Las balas salen de las carnes.
Las balas entran en los cañones.
Los oficiales enfundan sus pistolas.
La corriente se devuelve por los cables.
La corriente penetra por los enchufes.
Los torturados dejan de agitarse.
Los torturados cierran sus bocas.
Los campos de concentración se vacían.
Aparecen los desaparecidos.
Los muertos salen de sus tumbas.
Los aviones vuelan hacia atrás
Los rockets suben hacia los aviones.
Allende dispara.
Las llamas se apagan.
Se saca el casco.
La Moneda se reconstituye íntegra.
Su cráneo se recompone.
Sale a un balcón.
Allende retrocede hasta Tomás Moro.
Los detenidos salen de espalda de los estadios.
11 de Septiembre.
Regresan aviones con refugiados.
  Chile es un país democrático.
Las fuerzas armadas respetan la constitución.
Los militares vuelven a sus cuarteles.
Renace Neruda.
Vuelve en una ambulancia a Isla Negra.
Le duele la próstata. Escribe.
Víctor Jara toca la guitarra. Canta.
Los discursos entran en las bocas.
El tirano abraza a Prat.
Desaparece. Prat revive.
Los cesantes son recontratados.
Los obreros desfilan cantando
¡Venceremos!
 
 
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Gonzalo Millán Arrate, (*Santiago de Chile. 1 de enero 1947-†id.14 de octubre 2006).
Poeta, académico, artista plástico y traductor.
Es considerado, por la crítica, como una de las figuras más connotadas de la denominada Generación del sesenta, en Chile,  cuyo representante más joven, fue justamente él.

      Le dedicó un hermoso poema a Salvador Allende cuando, el 11 de septiembre de 1973, las fuerzas armadas chilenas, financiadas por el gobierno estadounidense de Nixon y apoyados por la burguesía, bombardeaba el palacio de la moneda donde se encontraba el presidente elegido democráticamente por el pueblo.

    Varios paros patronales tuvo que tolerar el presidente en sus años de gobierno. Pero siempre tuvo algo en claro: él no iba a ser quien iba a dar pie al derramamiento de sangre. Y, fiel a sus principios y convicciones, estando en el momento más complicado de su gobierno, siguió adelante... hasta el final de su vida...
 
 
 
 
 

sábado, 3 de septiembre de 2016

¡QUE NUNCA FALTEN OBJETIVOS Y FUERZA!**

Foto: José Palazón.

 

Tu viaje no ha concluido.
No se han borrado los caminos de futuro
en el desierto sin flores de tu infancia.
 
Tu brújula no señala hacia la Meca.
¿Cuál es tu mapa del mundo?

Quizás buscas, sin saberlo,
el antiguo esplendor de tus ancestros,
cuando florecía en Al-Andalus
el universo de una civilización olvidada.

 
Abordarás un barco, corsario perseguido,

del que serás el invisible capitán

con fuerzas para no doblar la rodilla

ante un poder insolente y bárbaro.

 

Cruzarás,  para sentir tu propia altura

y dejar de ser un pájaro perdido
vagabundo de este mundo con fronteras.

¡Que nunca falten objetivos y fuerza!

 

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** Título que corresponde a las palabras escritas por José Palazón en esta foto.
 
 
Mariam, 3 de septiembre de 2016.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



 

viernes, 29 de julio de 2016

PIROPO BENEMÉRITO en Melilla.



¿Qué le estaría diciendo:

¡Llamen a la policía,
acaban de robarme el corazón!

o

¡Quien fuera pulmonía para vivir en tu pecho!


"Piropo Benemérito". Foto: Oriol Maspons


   
       Encontré esta fotografía visitando el Museo Ibáñez de Melilla,  situado en la Torre de la Vela de la ciudad vieja, donde se expone desde una colección de grabados de Goya, obras de Fortuny, Madrazo, Picasso y Dalí, junto a las de muchos otros, así como de los movimientos que se desarrollaron a finales del siglo XIX y principios del 20: Modernismo, Noventayochismo y primeras Vanguardias. También hay salas dedicadas a grabados y fotografías de algunos de los principales maestros del Realismo español.
       Me llamó la atención ésta foto, "Piropo benemérito" de Oriol Maspons, y me recordó, en contraposición, el poema de  Lorca dedicado a la Guardia Civil, del que, por su larga extensión, sólo dejaré aquí un fragmento:

(...)

Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo, se les antoja,
una vitrina de espuelas.
                  *
La ciudad libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entran a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de monedas.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.
En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la Guardia Civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios,
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.
Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas,
en un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra,
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.

                  *
¡Oh, ciudad de los gitanos!
La Guardia Civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.


¡Oh, ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
juego de luna y arena.



sábado, 23 de julio de 2016

ESPACIOS DONDE NO ES FÁCIL SER NIÑO.



"Una foto es algo que nos toma de la mano y nos dice: 

ven a ver.



El problema no es sólo qué es lo que nos lleva a ver, 
sino, sobre todo,la forma en que nos llevan.



Si en la otra mano de la foto
van la verdad y el afán de justicia,

entonces vale la pena el viaje.



Si no es así, 
entonces más vale velar el rollo y la vida". (**)

 
 


Foto: José Palazón Osma. Melilla.





















Foto: José Palazón Osma. Melilla.

























 


 (**) Subcomandante Marcos.

jueves, 14 de julio de 2016

“DE LA ILUSION A LA DECADENCIA. Los 80, el exterminio de una generación”.


  Dice un cantante de rap:
“No nos drogamos para pasarlo bien, sino por lo mal que lo pasamos.”




       Abrí este libro con ganas de conocer lo que, en primera persona, contaba Esperanza, sabiendo que me iba a remover tantos recuerdos y vivencias, tanto dolor, que no confiaba en poder terminarlo. No fue así,  desde las primeras páginas me sentí transportada a mi juventud, recorrí junto a ella la historia de esas generaciones de los años 80 y 90, aniquiladas en gran parte y,  aunque algunas lágrimas se escaparon de mis ojos pensando en nombres concretos,  en aquellos y aquellas con quienes quisimos tanto, no pude dejar de leer hasta el final.

      El boom en España del tráfico de drogas aconteció muy cerca de nuestras casas, en nuestros barrios.
      Primero fueron las anfetaminas, el hashish y el ácido, los barbitúricos, el alcohol, el pegamento y la cocaína. Pero sobre todas ellas, mandaba la  heroína. Nos podíamos envenenar de formas diversas, había veneno para todos los gustos. Pronto las carreras a urgencias y posteriormente al cementerio, comenzaron a ser frecuentes.
      Nuestras calles se convirtieron  en territorio de tránsito y consumo descontrolado, destrozando primero a nuestros jóvenes y después a las familias que veían, impotentes, cómo iban cambiando los hijos o hijas sin entender lo que les pasaba, con aquellas enormes ojeras y nunca ya sonrientes…

        Leer este libro ha sido como destapar una caja de Pandora por la que han ido saliendo tantos nombres y tantas manos de aquellos a quienes acompañé en aquel camino quebrado y tortuoso. También salió aquella conversación, en la que, para que yo entendiera la situación, él, que era alguien muy querido para mí, me decía: “Cuando me drogo, no me importa nada, absolutamente nada. Mi vida se reduce a tratar de conseguir la siguiente dosis… y así, todos los días, todos los minutos, todos los segundos…”
      Descubrí que estaba dentro de una cárcel tan dura o más que las que de vez en cuando visitaba, y que drogarse no era un vicio, sino una necesidad. Por eso, cada vez que él intentaba luchar por dejarlo, lo valorábamos tanto.

       Explica Esperanza, y así fue,  que “con un cigarro en la boca, jugando al futbolín y oyendo la música de Topo, arreglábamos el mundo”… Que en este país, después de 40 años de dictadura, vimos llegar la nueva democracia y que la juventud, que había visto a nuestros mayores machacados y perseguidos, trabajando para salir adelante y dar un futuro a sus hijos, participaba en movimientos sociales o en grupos de diversas ideologías, salíamos a la calle para gritar y reclamar derechos, lo que no parecía gustar al nuevo Orden.
     No podíamos sospechar que el destino de nuestra gente ya había sido dictado en el tablero de Trevi, en aquellas reuniones de funcionarios de Interior que darían paso a la nueva Europa y que la inseguridad ciudadana y las leyes de menores eran una estrategia de ajedrez para comerse a los peones.

    Por eso fue la clase obrera la más machacada con la droga, y de ella, primero los más sensibles, los que buscaban un futuro cercano a lo utópico y acabaron incapaces de encontrar la ilusión. Los que buscaron satisfacer su curiosidad sin tener conciencia del camino emprendido pensando que se tenía control sobre el pico, que se podía dejar cuando uno quisiera…

      Nuestros amigos, nuestros colegas, pasaron a ser “los malos” de nuestra sociedad, etiquetados  como hijos de familias desestructuradas, los que iban con malas compañías, las golfas, lo peor y sin posibilidad de recuperación. Pero al final, la droga alcanzó tanto a los chicos marginales, los que pasaban el día en las calles por falta de trabajo o fracaso escolar, como a los hijos de las familias que descendían de la pata del Cid…  ¡Todos cayendo bajo la misma trampa!
     La necesidad de dinero se hizo imperante, había que trapichear, robar, conseguir otro pico,  y se aprendía el lenguaje que unía a los colegas: “potro”, “jaco”, “chiva”, “reina”, “dama blanca”, “chuto”, cocteles mezcladas con polvos de talco, de ladrillo, yeso, estricnina, azúcar glas, Cola Cao, aspirinas…  mono, síndrome de abstinencia… Volver a volar, tocar el cielo... ¡Heroína, por favor!

    Talego, trullo, trena, mako... ¡Mañana lo dejo"...
     A algunos de aquellos “enemigos de la sociedad”, les acuné cuando tenían miedo de dormir solos, o consolábamos su llanto impotente al no sentirse queridos, al comprender su desamparo. ¡Cuántas muchachas y adolescentes estuvieron incluso a merced de la propia policía que, como cuenta Esperanza, utilizaban la droga como moneda de cambio para otros fines… Yo fui testigo de ello en Entrevías, en aquella guerra silenciada, donde también el Sida comenzaba a hacer estragos.
      Dice Esperanza que este libro es la “voz dormida de los no ya no pueden decir, hacer…” para tratar de que las generaciones venideras sepan lo que sucedió con sus padres, tíos, abuelos, lo que en los 80 y 90 envolvió a los “nadies”, que no son una lacra como habrán oído, que tenían dignidad… Que hubo un tiempo donde la gente que merecía la pena fue anulada, y que casi todos lo olvidaron.
    Pero lo cierto es que actuaban en referencia a un sistema hostil donde no se encontraban representados ni los valores eran estimulantes, por lo que identificaron calle y libertad, y la calle era el universo de sus vivencias. Alguien escribió que eran "Quijotes heroicos enfrentándose a gigantes desde la soledad del miedo".  
    Muchos, como Esperanza,  al verles renacer de sus propias cenizas, me han hecho creer y tener confianza en el ser humano… Viendo con qué poquito apoyo son capaces de mover montañas, de levantarse del suelo con toda la dignidad y valentía, sabiendo de propia experiencia, como resume E. Martínez  Reguera, “ que un oído atento y una mano tendida han contribuido más a hacer milagros que todas las promesas que hace el dinero, la religión, los políticos, sus técnicos y sus consagrados”.
    ¡Gracias, muchas gracias, querida Esperanza, por tu testimonio!

Este libro es también un compromiso de lucha por la vida, una voz para aquellos que, como Lázaro, siguen esperando una voz que les diga: ¡Levántate y anda!









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"De la Ilusión a la decadencia.
(Los 80, el exterminio de una generación),
de Esperanza Monjas Sierra (Anchy)

Editorial: Imperdible.